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Una forma corta de hacer el catecismo

Por Richard Greenham, Puritano

Edición de 1599

Edición de 1599

¿Qué no hay unas reglas que sirven para el mejor entendimiento de cada uno de los mandamientos?

Sí, hay cuatro que tienen usos especiales.

  1. Primero, en cada mandamiento donde el mal es prohibido, allí lo contrario, cual es el bien, es mandado.
  2. Dos, muchos más maldades son prohibidos y muchos más cosas buenas son mandados en cada mandamiento, de los que esta expresado en las palabras.
  3. Tercero, por cuanto Dios es espíritu, por lo tanto Sus mandamientos son espiritual y requieren obediencia espiritual.
  4. Cuatro, en cada mandamiento donde el mal es prohibido, allí las ocasiones del mal son prohibido y donde el bien es mandado, allí también las ocasiones del bien son mandados.

Ahora miren lo que el Catecismo Mayor de Westminster dice sobre el tema y como debemos entender y poner en práctica los 10 Mandamientos.

99. ¿Qué reglas deben observarse para el correcto entendimiento de los diez mandamientos?

Para el entendimiento correcto de los diez mandamientos deben observarse las siguientes reglas:

Que la ley es perfecta y obliga a cada uno a conducirse en todas las cosas en conformidad con su justicia, y a una obediencia completa para siempre; tanto que requiere el cumplimiento más exacto de cada deber y prohíbe aun el pecado más pequeño [1].

Que es espiritual y así se extiende a los pensamientos, a la voluntad, afectos y a todas las demás facultades del alma; tanto a las palabras, obras como actitudes[2].

Que la misma cosa se requiere o se prohíbe de diversas maneras en varios mandamientos[3].

Que cuando un deber se manda, el pecado contrario se prohíbe [4]; y cuando un pecado se prohíbe, el deber contrario se manda [5]. Del mismo modo, cuando una promesa está unida, la amenaza contraria está incluida[6]; y cuando una amenaza está unida, la promesa contraria está incluida[7].

Que lo que Dios prohíbe, no debe hacerse en ningún tiempo[8]; y lo que él manda, es siempre un deber para nosotros[9]; y sin embargo, todo deber particular no debe hacerse en todos los tiempos[10].

Que bajo un pecado o deber, todos los del mismo género se prohíben o se mandan; juntamente con todas sus causas, medios, ocasiones y formas, y provocaciones para las mismas[11].

Que en lo que se nos manda o se nos prohíbe, estamos obligados, conforme a nuestra posición, a procurar que sea evitado o hecho por otros, según los deberes del lugar que ocupan[12].

Que en lo que se manda a otros, estamos obligados, según nuestra posición y oficio, a ayudarlos[13]; y a tener cuidado de no participar con ellos en lo que les está prohibido[14].

[1] Salmo 19:7 Santiago 2:10 Mateo 5:21, 22 [2] Romanos 7:14 Deuteronomio 6:5 compare con Mateo 22:37-39 Mateo 5:21, 22, 27, 28, 33, 34, 37-39, 43, 44 [3] Colosenses 3:5 Amos 8:5 Proverbios 1:19 1 Timoteo 6:10 [4] Isaías 58:13 Deuteronomio 6:13 compare con Mateo 4:9, 10 Mateo 15:4-6 [5] Mateo 5:21, 22-25 Efesios 4:28 [6] Éxodo 20:12 compare con Proverbios 30:17 [7] Jeremías 18:7, 8 Éxodo 20:7 compare con Salmo 15:1, 4, 5 y con Salmo 24:4, 5 [8] Job 13:7, 8 Romanos 3:8 Job 36:21 Hebreos 11:25 [9] Deuteronomio 4:8, 9 [10] Mateo 12:7 [11] Mateo 5:21, 22, 27, 28 Mateo 15:4-6 Hebreos 10:24, 25 1 Tesalonicenses 5:22 Judas 23 Gálatas 5:26 Colosenses 3:21 [12] Éxodo 20:10 Levítico 19:17 Génesis 18:19 Josué 24:15 Deuteronomio 6:6, 7 [13] 2 Corintios 1:24 [14] 1 Timoteo 5:22 Efesios 5:11

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La doctrina del 4 Mandamiento o sea el día del Señor entre los reformadores del siglo 16

Calvino predicando en San Pierre

Se dice que el día del Señor son todos los días.  Cuando hablamos sobre el día del Señor nos referimos al cuarto mandamiento o sea el día de reposo o sábado cristiano cual es el primer día de la semana, el día domingo cual palabra en el latín significa día del rey referencia a Jesucristo.  Contrario a fabulas modernas, los reformadores del siglo 16 mantuvieron está doctrina en un lugar especial y apegaron mucha importancia a ello.  La Iglesia de hoy está en un estado mal y una razón principal es porque niegan y menosprecian el cuarto mandamiento de Dios y no ponen mucha importancia a la santificación completa del día del Señor.  No es exageración, como miraran abajo.  Las Iglesias que dicen apegarse a los Estándares de Westminster se contradicen cuando no observan ni santifican el día del Señor ya que los mismos Estándares que ellas dicen ser su confesión mandan tal observación y santificación.   Las siguientes referencias son citas de reformadores sobre la gran importancia de guardar el día entero hacia Dios.  Pongan atención en el enfasís que hacen.  Pero primero, dos citas de cristianos del segundo siglo al respeto:

Ignacio de Antioquia, un compañero del apóstol Juan dice, “Dejemos de sabatizar (del estilo judía), más bien guardemos el día del Señor, en la cual nuestra Vida resucito”.

Irenaeus, un discípulo de Policarpo, el discípulo del apóstol Juan, dijo: “En el día del Señor todos nosotros cristianos guardamos el sábado, meditando sobre la ley y regocijándonos en las obras de Dios”.

“¿Si gastamos el día del Señor en fiestas, en juegos y en DEPORTES honra esto a Dios? ¡No! ¿No se burla de Él y emplea mal su nombre? ¡Sí! ¿Cuando las tiendas se cierran durante el día del Señor y los hombres no viajan como hacen durante otros días, es esto el modo que podamos tener más ocio y libertad de ocuparnos de las cosas que Dios nos ordena? ¿Es para qué podamos ser enseñados por Su Palabra, encontrarnos juntos para la confesión de nuestra fe, clamar a Su nombre y ejercernos en el uso adecuado de los sacramentos? Esto es cómo la regulación del sábado (el día de reposo) nos debería servir.”

-Juan Calvino

Sermones sobre Deuteronomio
El Sábado/el Día del Señor
Jueves, el 20 de Junio, 1555

“Por lo tanto la observación del día del Señor, que menciona Justino Mártir en su _Apología_, es de tradición Apostólica y realmente Divina.” –Teodoro de Beza

“Transgredan este mandamiento, que no cesan de malos trabajos, sino abusan del resto del domingo a la provocación de placeres carnales. Ya que guardan el sábado a Dios, pero trabajan para el diablo, en jugar a los dados, en la bebida, en el baile, y alimentación de sus humores con las vanidades de este mundo, por lo cual no nos atraemos a la compañía de los fieles santos, pero también realmente profanamos nuestros cuerpos, que mejor deberíamos santificar y quedarnos santos.”

Henry Bullinger, Fifty godly and learned sermons divided into the five decades containing the chief and principal points of Christian religion, ed. Thomas Harding (1849-52 Parker edn; 4 vols, Grand Rapids, 2004), i, 262.

“Esta cosa añado más; que sea el deber de un magistrado cristiano, o por lo menos de una cabeza de familia buena, para obligar a la enmienda a los transgresores y menospreciadores del sábado de Dios y de Su adoración. Los pares de Israel y toda la gente de Dios, realmente mataron a pedradas (como el Señor los ordenó) el hombre que en desobediencia juntó palos durante el sábado [Números 15:32-6]. ¿Por qué entonces debería no ser legal para un magistrado cristiano para castigar por el encarcelamiento corporal, por la pérdida de bienes, o por la muerte, los menospreciadores de religión, de la adoración verdadera y legal del día del Señor? […] Por que es un pecado atroz y un cisma detestable, si los fieles se reúnen, en ciudades o en pueblos, para que luego tu busques desvíos para esconderte, y no venir desde allí, pero despreciar la iglesia de Dios y la asamblea de los santos: ya que los Anabaptistas han tomado un uso para hacer tal.”

Henry Bullinger, Fifty godly and learned sermons divided into the five decades containing the chief and principal points of Christian religion, ed. Thomas Harding (1849-52 Parker edn; 4 vols, Grand Rapids, 2004), i, 261-2.

Del siglo 17:

La transgresión de esa ley del cuarto mandamiento y la profanación del sábado, es, 1. Agravado por circunstancias especiales, y contado entre las mayores abominaciones, Ezeq. 20 & 22. 2. Amenazado, con venganza más severa ambos personalmente con muerte, Exo. 31:14 y en escala nacional con juicios temerosos, como fuego en sus residencias, Jer. 17:27 y desolación a su país, Levit. 26:34 & 43. 3. Y castigado en consecuencia con muerte, Num. 15 y desolación de su Nación, 2 Chron. 36:21 y así reconocido como la causa de ello, Nehemías. 13:18

Daniel Cawdrey and Herbert Palmer, Sabbatum Redivium: or the Christian Sabbath vindicated (London, 1645), The epistle to the reader.

“No penséis que he venido para abrogar la ley o los profetas; no he venido para abrogar, sino para cumplir.  Porque de cierto os digo que hasta que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido.  De manera que cualquiera que quebrante uno de estos mandamientos muy pequeños, y así enseñe a los hombres, muy pequeño será llamado en el reino de los cielos; mas cualquiera que los haga y los enseñe, éste será llamado grande en el reino de los cielos”  Mateo 5:17-19.

Traducido por:

Edgar Ibarra

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Las Elecciones Presidenciales de los Estados Unidos 2012:  Un Análisis Presbiteriana/Covenanter

La Escena Política de la Elección

El 6 de noviembre 2012 los Estados Unidos (EE UU) tuvieron una elección que muchos dicen que fue histórico por varias razones.  Como ya saben el Presidente, Barack Hussein Obama, gano un segundo término.  Las estadísticas ha asombrado a muchos y tienen el partido Republicano re-examinando su plataforma y pinta un país que ha cambiando mucho.  El porcentaje de hispanos que votaron por Obama fue 71% y por Romney 27%, según el “Pew Hispanic Center“.  Aquí, en los EE UU, los hispanos han preferido al Partido Demócrata, un partido caracterizado de ser liberal en asuntos sociales y en favor de inmigrantes, como se ve en estas estadísticas.  Mientras que la mayoría de cubanos que fueron exiliados después de la revolución de Castro van con el partido Republicano por su estancia fuerte contra el gobierno de Castro, pero eso ya está cambiando con la segunda generación al favor de los Demócratas.  Para los que no saben el partido Demócrata está en favor del homicidio del bebe en su vientre, o sea el aborto; apoyan a los sodomitas (homosexuales) y matrimonio entre ellos;  y no son tanto en contra los inmigrantes.  Mientras que el partido Republicano esta en contra el aborto, matrimonio entre los homosexuales y quieren leyes más estrictas contra los inmigrantes.  Para este análisis es importante señalar estos tres diferencias entre los dos partidos.  Los EE UU esta cambiando mucho y se sabe que los Hispanos van a dominar como el grupo más grande entre las minorías en este país; por el momento esta es el mapa demográfico y la proyección para el 2050 está aquí.  Es importante notar que muchos en los EE UU tienen una percepcción que el partido Republicano esta contra los grupos minoritaria y que son por una nación “Blanca”.   Pero es importante notar que bajo Obama más hispanos fueron deportaron que bajo cualquier otro Presidente Estadounidense.  Según CNN Español:

Obama, paradójicamente, es el presidente que más indocumentados ha deportado hasta la fecha, con más de 1,2 millones, según datos oficiales. Sólo en 2011, el Servicio de Inmigración expulsó a 396.906 inmigrantes del país, la mayor cantidad en la historia de esta dependencia.

De acuerdo al Centro Hispano Pew, “las deportaciones han alcanzado niveles récord bajo el presidente Obama, y aumentaron a un promedio de casi 400.000 desde 2009, un 30% más que el promedio anual durante el segundo mandato de (George W.) Bush y el doble del promedio anual durante el primer mandato de Bush”.

Pero ahora ellos van al paro con esto, según el mismo reportaje.

La Iglesia Reformada y Presbiteriana: ¿Partida en tres?

Para hacerlo simple voy a refiere a la iglesia reformada en lo general (presbiteriano, reformado, pero no luterano o bautista) y se refiere solamente a los conservadores y no a los liberales.

Lo que he observado en los foros del red, la iglesia reformada ha tomado tres posiciones sobre las elecciones y se ve una división entre ellos algo profundo.  Los tres posiciones son:

1. Votar por Romney porque él va a ayudar parar el aborto y matrimonios homosexuales.  Debemos ignorar que es mormón ya que no estamos eligiendo un pastor sino un presidente.  Uno pastor famoso que ha tomado esta posición es el Dr. Joel Beeke, en éste post suyo. En términos teológicos está posición es lo que se llama, en inglés, The Voluntary Principle.  Es decir que el gobierno no tiene nada que ver con cosas espirituales, eclesiásticas, o de tomar lados de una iglesia vs otra.  El gobierno ni debería coaccionar la Primera Tabla de la Ley (los mandamientos 1-4) solamente la segunda parte (tal vez el 5, pero por seguro 6-10).

2. Votar por ninguno sino escribir el nombre de un cristiano reformado con habilidades de política y con dones de gobernar. No voy a enfocarme en éste análisis sobre esta posición porque tomará mucho más espacio y es en parte relacionado al tercer posición.

3. No votar por ningún candidato principal ya que Romney es un mormón hereje y Obama un liberal anti-cristiano.  La Biblia nos dice claramente por quien deberíamos votar o elegir cuando tenemos esa oportunidad y ambos candidatos no medien al estandarte de la Biblia.  Este post del Rev. Nathan Eshelman, pastor del RPCNA (Reformed Presbyterian Church of North America) en Los Ángeles, California es una respuesta al del Dr. Beeke.  Es importante notar que ambos son muy buenos amigos y Dr. Beeke (entre otros) instalo al Pastor Eshelman como pastor en su congregación actual.  Esta tercer posición se reconoce como el Principio del Establecimiento. Esta doctrina bíblica enseña que el gobierno tiene que mantener las dos Tablas de la Ley, proteger la Iglesia verdadera, suprimir herejías, pero NO gobernar o entrar dentro los asuntos eclesiásticas.  El no votar es el principio de disidencia.

Para declarar de una vez yo tomo el tercer posición y estoy persuadido que es la posición Bíblica y ha sido la posición de los Covenanters (Pactantes) y la iglesia reformada en general tras los siglos hasta el fines del siglo 18.

Análisis de los Dos Partidos en la Iglesia Reformada

Los que han tomado la primera posición ha argumentado que es necesario votar por “el menor de dos maldades” que tiene el mejor posibilidad de ganar contra Obama, quien sería Romney.  “Es más importante proteger los bebes de ser abortados y de parar el avance de los homosexuales, miren el sexto y séptimo mandamiento y lo que paso a Sodoma y Gomorra.  Si no se hace, Dios va a juzgar a este gran país.  No tenemos un candidato reformado para quien votar con posibilidades de ganar así que sería pecado gastar un voto en favor de alguien más apegado a nuestros principios bíblicos.”   “Obama no puede ganar”, el lema es “¡cualquiera menos Obama!”   “Tenemos que rescatar a nuestro país de la decadencia moral y parar la invasión musulmán.”

“Obama es un musulmán y un comunista, ¿cómo podemos dejarlo ganar?  Piensen en todos los bebes que van a seguir morir (más de 3 mil dicen unos es abortado cada día en los EE UU).  ¿Cómo puedes abstener de votar por Romney?  ¡Dios condena el homicidio y la homosexualidad, no vayas en Su contra!”  Esos han sido los argumentos de la primera posición y la mayoría de la iglesia reformada ha tomado esa posición.  A saber en la Iglesia que tiene un linaje directo a y son los hijos de los Covenanters, The Reformed Presbyterian Church of North America (RPCNA) algunos no muchos pastores y miembros tomaron esta posición también, cual va en contra directa de sus estándares que dice que siempre se tiene que votar por un cristiano que mantiene los principios bíblicos.

Los de la tercera posición declaró que tenemos que medir y hacer todo por el estándar de la Palabra de Dios y no ser guiados por el miedo o por las circunstancias actuales.  Claro que el aborto y la homosexualidad es abominable ante nuestro Dios santo, pero si no seguimos lo que Dios haya dado para guiarnos en eligiendo el candidato que cumple con los requisitos bíblicos, aumentaremos la ira de Dios sobre nosotros.   Dios tiene celo más para Su honra, santidad y nombre que por cual quier otra cosa, Lev. 19:12, Deut. 18:19-20, Eze. 39:25.  Hasta Jesucristo dijo iba ser mejor para Sodoma en el día de juicio que para Capernaum, y ¿por qué?  Porque Capernaum había negado a Jesucristo, no porque Capernaum fue más inmoral que Sodoma, Mat. 11:20-24.   El estándar para escoger o eligir a un gobernador civil se encuentra aquí: Éxodo 18:13-23; Deut. 17:18-20; Salmo 2; Oseas 8:4.  La Biblia esta claro que personas que adoraran a dioses falsos no deben gobernar ya que la violación del primer mandamiento es el fuente a las violaciones de los otros 9 y Romney como mormón cree en otros dioses. 

Análisis Bíblica de los Dos Partidos

Lo que he leído del lado de la primera posición es que ellos citan dos mandamientos para avanzar su argumento, el de no matar y no adulteras (este mandamiento incluye toda perversión sexual, como la homosexualidad).  Y nosotros decimos que si, Dios esta en contra de estos dos pecados horribles.  Pero nunca podemos elegir en favor “del menor de dos maldades” ya que en votar en el menor maldad es votar por maldad, ¿no?  Si, los EE UU YA esta bajo la ira de Dios, y el argumento de nosotros es que este país nunca proclamo al verdadero Dios como su Dios y a Jesucristo como su Rey y Cabeza desde el principio (1776) y en su Constitución.  Los Voluntaries argumentan que está elección iba determinar el futuro del país para siempre y que si gana Obama las cosas se van ir aun más peor y por seguro Dios nos va a castigar.  El argumento de ellos ha sido de tomar una táctica de miedo y como si Dios no tiene la soberanía sobre el país o el corazón de un presidente.  Nos dicen que no importa que sea mormón, no estamos eligiendo a un pastor.  Miran la situación por medio de la providencia y actúan según lo que ven.  Se sabe que no podemos actuar y hacer decisiones basado sobre la providencia y circunstancias sino por el consejo y palabra revelado de Dios.  O sea, tenemos que medir y determinar nuestros decisiones sobre la voluntad revelada de Dios.  El libro de Job es un ejemplo perfecto, junto con Jonás, que tenemos que ver las cosas por lo que ha sido revelado de Dios, y no por lo que miramos o el miedo que inventamos si tal y tal cosa o persona esta en poder.  Dios cambia el corazón del hombre y del rey como un río o como el viento.

La posición bíblica fue la posición de los reformadores de la primera y segunda generación; los puritanos y los pactantes (Covenanters) del segunda reforma.  ¿Y cuál es esa?  Que cada gobernador civil debe ser cristiano y si tenemos un voto (y si tenían algunos votos en aquellos tiempos) para elegir un gobernador deberíamos elegir tal que cumple con los requisitos de un gobernador tal y como nos dice la Palabra de Dios.  Voy establecer el argumento en contra de votar por Romney y Obama y en oposición a los cristianos de la primera posición.  Primero cito algunos teólogos y voy a concluir lo que manda nuestra única regla de fe y práctica, la Palabra de Dios.

Citas de los reformadores sobre las calificaciones bíblicas para un gobernante civil y nuestro voto

Comienzo con la primera generación de reformadores.

  Juan Calvino en su comentario sobre 1 Samuel dijo esto:

“Y mi gente, a quienes Dios ha dado la libertad de elegir sus propios gobernantes, miren de cumplir Su voluntad que no vayan perder este favor, en eligiendo a posiciones de la más alta honor, bribones y enemigos de Dios.”

Ahora, ¿qué cristiano no sabe que un mormón es un enemigo de Dios?  Los mormones adoraran a otro dios, enseñan que Jesucristo y Satanás son hermanos espirituales, y que Adán, el dios de este mundo, tuvo relaciones sexuales con la virgen María para concebir a Jesucristo como ser humano.  Si estas enseñanzas no son blasfemias y así que atacas contra Dios de un enemigo, no sé que serán.  Romney, como mormón fiel, es un enemigo de Dios.  Según Calvino él no califica de ser un gobernante y menos merece nuestro voto.

  Henry (Enrique) Bullinger, reformador sueco de Zurich en un sermón sobre Éxodo 18 dijo esto:

Ahora para una elección buena de gobernantes, el Señor mismo declara quien y que tipo de hombres Él tendrá de ser elegido, en estas mismas palabras: “Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez” [Éxodo 18:21].  Cuatro cosas el Señor requiere en un gobernador bueno (yo voy a citar su segundo punto)…

En segundo lugar esto es establecido, que en efecto es el primero; que tenga temor a Dios, que sea religioso, y no supersticioso. Ningún idólatra conserva la república, pero mejor dicho lo destruye; y un malo hombre no defiende la verdad y la religión verdadera, pero los persigue y los sacan de su jurisdicción. Que este magistrado nuestro por lo tanto sea de la religión correcta, estable en la fe, creyendo la palabra de Dios, y sabiendo que Dios está presente entre hombres y reembolsan a quien Él quiera según sus hechos. Y por aquella causa Justinian, el emperador, en Novellis Constitutionib. 109, libremente admite que toda su ayuda es de Dios; y esto por lo tanto es conveniente, que la fabricación de todas las leyes debería depender únicamente de Él. […] Y donde los príncipes son los amigos de Dios, y a menudo tienen conferencia con Dios, hay esperanza que aquellas repúblicas van a prosperar y florecer. Pero, al otro lado, allí deben necesariamente tener un temor de un final infeliz de aquel república, donde los enemigos de Dios tienen la preeminencia…

Este lugar es hecho más manifestó confiriéndolo con otros sitios en la ley de Dios. Moisés, en Deuteronomio, dice a la gente: “Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes.” [Deuteronomio 1:13]. Tres cosas aquí otra vez dice el sabio hombre, Moisés, requiere en aquellos que debieran ser elegidos gobernadores en su república. En primer lugar, dice él, que sean sabios. Pero el principio de la sabiduría es el miedo del Señor.  Que sea, por lo tanto, ordenados como magistrados, que son amigos de Dios y la religión verdadera; que sean sabios, y no idiotas tontos.

Fifty godly and learned sermons divided into the five decades containing the chief and principal points of Christian religion

Ni Romney ni Obama califican como candidatos que son amigos de Dios o personas que mantienen la religión verdadera.  Para votar por cualquiera sería tracción contra nuestro Rey, Jesucristo.

  Una cita más de la primera generación de reformadores por Martín Bucer, reformador alemán.

Ya que cada gobernante es de Dios, su deber principal (a menos que él prefiera ejercer la tiranía) debe defender y cuidar de la religión conteniendo toda la blasfemia, y como el profeta enseña de la Palabra de Dios, de realizarlo enérgicamente. Por cual de estar seguros en parte sobre todo que éstos guardan que la Palabra clara de Dios pueda ser predicada puramente y sinceramente, y realmente a la gente, no cerrando a ningún hombre del evangelio verdadero. Después él prestará la atención que toda la juventud y la adolescencia entre los ciudadanos puedan ser dirigidas con una fundación correcta y apropiada y disciplina, los ministros de la iglesia puedan tener una provisión justa, y el cuidado solícito del pobre. Para este fin las autoridades eclesiásticos guardan. Finalmente, para juzgar a la gente según leyes equitativas: proteger la paz pública; apreciar la república, de multar el culpable de sus delitos pagando con sus poderes al estado [y] en conducta. Que sirve reverencia ya que paga la deuda a Dios.  -contribuidor a la Primera Confesión de Fe Helvetica capitulo 27, sobre el gobernante civil.

Obviamente ni Romney ni Obama otra vez califican como candidatos piadosos.

Una cita de la segunda generación de reformadores.

Teódoro Beza, el sucesor de Juan Calvino y su mejor amigo escribió lo siguiente:

“Pregunta 1. ¿Deben siempre ser obedecidos los magistrados o gobernantes incondicionalmente como a Dios?

En cuanto que sólo la voluntad de Dios omnipotente es la regla eterna e inmutable de toda la Justicia, declaramos que debe ser obedecido incondicionalmente. Sin embargo, en cuanto a la obediencia debido a príncipes, tendrían que ser obedecidos sin duda alguna siempre e incondicionalmente si ellos gobernaran constantemente de acuerdo con la declaración de Dios. Ya que, sin embargo, el caso de ellos a menudo es el contrario, tal obediencia debe ser hecha sujeta a la condición siguiente, a saber que ellos no manden nada impío, nada injusto. Impío o pecaminoso llamo a aquellos pecados que Dios prohíbe en la primera tabla de Su ley, o que prohíben eso lo que Dios allí manda. Órdenes injustos, sin embargo, llamo a aquellos hechos por los cuales el rendimiento de eso, que cada hombre de acuerdo con su vocación público o privado está en la caridad obligada a dar a su vecino, es prevenido o prohibido.”

-De jure magistratuum o Sobre el derecho de los gobernadores

De nuevo miren que Beza exige que debemos medir los hechos de un gobernador con la Primera Tabla de la Ley de Dios y solamente rendir obediencia a esos leyes del gobernador que no violan la primera tabla.   ¿Podemos ser pacto, es decir votar, con alguien que vive una vida espiritual en violación activo de la primera tabla de la ley de Dios?

Los reformadores del continente en el siglo 16 codificaron en su Confesión de Fe Belga original (1561) lo siguiente sobre los deberes de gobernantes civiles en articulo 36:

Creemos, que nuestro buen Dios, a causa de la perversión del género humano, ha establecido a los reyes, los príncipes y las autoridades, ya que Él quiere que el mundo sea regido por leyes y gobiernos, para que el desenfreno de los hombres sea reprimido, y todo se haga entre ellos en buen orden.  A este fin puso Él la espada en manos de las autoridades, para castigo a los malos y dar protección de los que hacen bien. Su oficio no es sólo observar y velar por el gobierno, sino también mantener el santo culto de la Palabra, para exterminar y destruir toda superstición y falso culto de Dios, para romper y desbaratar el reino del anticristo, y hacer promover el Reino de Jesucristo, y hacer predicar en todas partes la Palabra del Evangelio, a fin de que Dios sea de todas partes la Palabra del Evangelio, a fin de que Dios sea de todos servido y honrado como Él lo manda en Su Palabra. Además, cada uno, sea de la condición o estado que fuere, está obligado a someterse a las autoridades, pagar los impuestos, rendirles honor y respeto, y obedecerles en todo lo que no vaya contra la Palabra de Dios; orando por ellos en sus oraciones, para que el Señor les guíe en todos sus caminos, y para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.  En virtud de esto, no concordamos con los anabaptistas y otros hombres rebeldes, que rechazan a las autoridades y los gobernantes, y pretenden derribar la justicia, introduciendo la comunidad de bienes, y trastornado la honorabilidad que Dios estableció entre los hombres.

Los puritanos y los presbiterianos (pactantes) del siglo 17 codificaron todo esto en la Confesión de Fe de Westminster original cuando declararon:

3. Los gobernantes civiles no pueden tomar para él la administración de la Palabra y de los sacramentos, o el poder de las llaves del Reino de los Cielos, y sin embargo tienen autoridad y es su deber hacer lo necesario para que la paz y la unidad sean mantenidas en la iglesia, para que la verdad de Dios se mantenga pura y entera, para que todas las blasfemias y herejías sean suprimidas, todas las corrupciones y abusos en la adoración y la disciplina sean impedidas o sean reformadas, y todas las ordenanzas de Dios sean debidamente establecidas, administradas y cumplidas. Y para el mejor cumplimiento de todo ello tienen la potestad de convocar Sínodos, estar presentes en ellos y asegurar que cuanto en ellos se decida sea de acuerdo con la mente de Dios.  -La versión original 1647 capitulo 23.

Más claro no se puede decir.  Un cristiano que vota por un enemigo de Dios traiciona a Su Rey soberano.  Romney es un enemigo de Dios según el testimonio de nuestros teólogos y confesiones de fe.  ¿Pero que dicen los pactantes teólogos norteamericanos que establecieron The Reformed Presbyterian Church of North America en 1743?  Les cito un ejemplo.

  El teólogo y pastor pactante de ésta iglesia (RPCNA), James Renwick Willson, escribió esto:

Los impíos deben ser excluidos del cargo político.

Su honor debe ser promovido por la exclusión de Sus enemigos abiertos de la oficina.  “Cuando los justos dominan, el pueblo se alegra; Mas cuando domina el impío, el pueblo gime” Proverbios 29:2.  ¿Por qué? Porque el Mesías los castiga por exaltar a los enemigos de Su iglesia y Su ley. Para permitir a los ateos, los deístas, los judíos, los paganos, los hombres profanos, los herejes, tales que son los blasfemadores del Carácter divino del Mesías, y los papistas, que son idólatras groseros, para ocupar sitios de honor y poder como legisladores, jueces, etc., es ofrecer un insulto directo a Jesucristo santo. Ellos no hacen, ellos no van, ellos no pueden “honrad/besar al Hijo” (Salmo 2:12), según el orden del Padre. De elevar a tales hombres es oposición directa al Rey de reyes.  “Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete, y sacrifica a Jehová lo dañado.” Malaquías 1:14.  “Habrá un justo que gobierne entre los hombres, Que gobierne en el temor de Dios” 2 Samuel 2:23.  -De su ensayo titulado las reclamaciones del príncipe Mesías de dominio sobre todos los Gobiernos.

  Termino con esta última cita de un teólogo y pastor pactante del siglo 19, William Symington, de The Reformed Presbyterian Church of Scotland:

…si los gobernantes son requeridos, como ya que hemos mostrado, para respetar la gloria de Cristo, y tomar Su ley como su regla, es imposible que sus calificaciones morales y religiosas puedan ser un asunto de indiferencia, ya que sin tales calificaciones, ellos no pueden realizar ninguno de estos deberes. Sin embargo la fuerza de circunstancias, y la providencia dominante de Dios puedan obligar a hombres de ningún valor privado a idear y ejecutar medidas del servicio público, no puede haber ninguna seguridad para la existencia o para la ejecución eficiente de tales medidas, cuando las oficinas públicas están llenas de hombres sin valor. Y, aun si hubiera, esto no demostraría de ser el deber de los cristianos de conferir los honores más altos del estado en personas de esta descripción, y que, también, antes de hombres de valor privado distinguido. Qué diferentemente hizo el patriota Nehemías  sintió y acto en este asunto.  “Mandé,” dice él, “a Hananías, jefe de la fortaleza de Jerusalén (porque éste era varón de verdad y temeroso de Dios, más que muchos)” Neh. 7:2. -De su libro excelente sobre este tema, Mesías el Príncipe o el dominio mediatorial de Jesucristo.

Citas de la Palabra de Dios sobre las calificaciones de un gobernante civil

La Palabra de Dios es nuestro regla de fe y práctica.  Del principio y siempre debemos acudir a lo que la Palabra de Dios dice sobre como comportarnos y como actuar sobre cada situación.  También es muy importante notar que la Palabra de Dios es UNA, es una UNIDAD.  El Antiguo como el Nuevo ES la Palabra de Dios.  Lo que el Nuevo no abroga o elimina del Antiguo permanece.  Las leyes civiles del Antiguo siempre fueron fundadas sobre las leyes morales y estas son perpetuas.  Los principios morales de cada ley nunca pueden expirar.  La ley ceremonial ha sido expirado, pero la ley moral sobre la cual la ceremonial esta establecida permanece.  Por ejemplo, Dios mandó como y que tipo de holocaustos se iba ofrecer.  Los holocaustos fueron abrogados en el Nuevo, pero el principio detrás de esta ley, quien puede establecer como y que tipo de adoración, permanece.  Así que las leyes civiles de Israel específicos a ese país político expiro en 70 A.D. pero los principios permanecen.  Por ejemplo, cada juez debe hacer justicia según la Palabra de Dios.  Así que las calificaciones para un gobernante civil permanecen para hoy en día y que esas calificaciones están establecidas sobre la ley moral de Dios. ¿Dónde se encuentran?

“Además escoge tú de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia; y ponlos sobre el pueblo por jefes de millares, de centenas, de cincuenta y de diez.  Ellos juzgarán al pueblo en todo tiempo; y todo asunto grave lo traerán a ti, y ellos juzgarán todo asunto pequeño. Así aliviarás la carga de sobre ti, y la llevarán ellos contigo.  Si esto hicieres, y Dios te lo mandare, tú podrás sostenerte, y también todo este pueblo irá en paz a su lugar”  Éxodo 18:21-23.

“Dadme de entre vosotros, de vuestras tribus, varones sabios y entendidos y expertos, para que yo los ponga por vuestros jefes”  Deuteronomio 1:13.

“Y cuando se siente sobre el trono de su reino, entonces escribirá para sí en un libro una copia de esta ley, del original que está al cuidado de los sacerdotes levitas; y lo tendrá consigo, y leerá en él todos los días de su vida, para que aprenda a temer a Jehová su Dios, para guardar todas las palabras de esta ley y estos estatutos, para ponerlos por obra; para que no se eleve su corazón sobre sus hermanos, ni se aparte del mandamiento a diestra ni a siniestra; a fin de que prolongue sus días en su reino, él y sus hijos, en medio de Israel” Deuteronomio 17:18-20.

“Y le salió al encuentro el vidente Jehú hijo de Hanani, y dijo al rey Josafat: ¿Al impío das ayuda, y amas a los que aborrecen a Jehová? Pues ha salido de la presencia de Jehová ira contra ti por esto…Y puso jueces en todas las ciudades fortificadas de Judá, por todos los lugares.  Y dijo a los jueces: Mirad lo que hacéis; porque no juzgáis en lugar de hombre, sino en lugar de Jehová, el cual está con vosotros cuando juzgáis.  Sea, pues, con vosotros el temor de Jehová; mirad lo que hacéis, porque con Jehová nuestro Dios no hay injusticia, ni acepción de personas, ni admisión de cohecho”  2 Crónicas 19:2, 5-7

Mira el último cita de nuevo.  Dios tuvo una controversia con el rey Josafat porque éste había puesto como gobernantes o jueces tales hombres que eran enemigos de Dios.  ¿Qué hizo para quitar la ira de Dios sobre su país?  Puso jueces que tenían temor de Dios.  ¿Qué dijo el rey a los nuevos jefes?  Que ellos juzgan en lugar de Jehová.  Romanos 13 nos dice muy bien que el gobernante civil ES un ministro de Dios.  El ejemplo está aquí en 2 Crónicas.  ¿Tiene el Rey Jesucristo una controversia con los Estados Unidos?  Sin alguna duda.  Ponemos y elegimos hombres que no son calificados y que son enemigos y aborrecedores de Jehová como nuestros gobernantes.  La palabra de Dios ya nos ha dado las calificaciones para obtener esta posición.  ¿Por qué vamos a votar por un hombre que ni viene cerca de cumplirlas?  ¿Por qué exigir votar por un mormón, un enemigo de nuestro Redentor y Rey, Jesucristo?

La Palabra de Dios nos dice que es pecado votar por alguien que NO tiene temor de Jehová, que NO honra al Rey Jesucristo, que NO va a gobernar según la Ley de Dios.  Nuestros reformadores, todos sin excepción, testificaron, muchos sellando este mismo testimonio con su sangre (miren la historia de los pactantes), esta verdad de Dios.  Es en obediencia a Jesucristo de NO votar por hombres que NO califican bíblicamente para ser gobernantes civiles.

Nuestro lema en asuntos políticos debe de ser, como lo fue con los pactantes que murieron en Escocia por mantener los derechos del Rey Jesucristo:

¡Para la Corona y el Pacto de Cristo!

¡Para los Derechos Divinos y Prerrogativas Reales del Rey Jesucristo!

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CAPITULO SETENTA Y CINCO

de la obra

El servicio razonable del cristiano

 

 

El ayuno

 

 

WILHELMUS à BRAKEL

Por WILHELMUS à BRAKEL

Ayunar [del hebreo: חעניח (ta‘anith)], es un derivado de las palabras “oprimir”, “humillar”, “atormentar”, así como “ser afligido”. Otros traducen esta palaba hebrea como “ayunar”. “Y a la hora del sacrificio de la tarde me levanté de mi aflicción” (Esdras 9:5); “¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza?” (Isaías 58:5). También la palabra צום (tsoom) significa “ayunar” (Isaías 58:5). En el griego tenemos la palabra νεστεία (nesteia), la cual significa no comer. Esto es lo último que deseamos que se quiera expresar por el verbo “ayunar”.

Ayunar es un ejercicio religioso especial en el cual un creyente se priva a sí mismo por un día de todo lo que vigoriza el cuerpo, humillándose a sí mismo en cuerpo y alma ante Dios como un medio para obtener lo que él desea.

Ayunar es un ejercicio religioso – un ejercicio en el cual uno busca a Dios. El ayuno debido a la pobreza, la avaricia, la enfermedad, por razones de salud, o por un impedimento de comer alimentos debido a actividades de negocio no es aplicable aquí. Más bien hablamos aquí del ayuno como un ejercicio religioso; estar enfocado en Dios y su intento, por ello, es el de buscar a Dios. Dado que toda la práctica de la religión no es ni ser obstinados ni practicarla de acuerdo a las instituciones humanas, sino solamente de acuerdo a los mandamientos y preceptos de Dios, esto es también aplicable al ayuno. No consiste en la ociosidad, sino que es una actividad de todo un día en la cual consiste en comprometerse en tratos secretos con Dios.

Es un ejercicio especial. No se trata de una actividad diaria, tales como la oración, la lectura, la acción de gracias y el canto. Por el contrario se practica en ocasiones especiales de necesidad, como ser amenazado u oprimidos por el peligro de una plaga, teniendo que participar en pruebas muy pesadas, confusiones, o teniendo que tomar una decisión en un asunto de mucho peso. Incluso se puede relacionar con asuntos cotidianos como la búsqueda de la comunión con Dios, la necesidad de la fuerza para oponerse a pecados específicos, y el crecimiento en la gracia.

 

 

Ayunar: Ser privado de todo lo que vigorice el cuerpo

Ayunar primeramente consiste en una privación de uno mismo de todo lo que vigorice el cuerpo, estando deseoso de traer el cuerpo para darlo por un día a condiciones de abstinencia, angustia y debilidades.

Consiste, primero que todo, en una privación de nosotros mismos de todo alimento (siendo expresado por la palabra ayuno), porque el que participe de cualquier alimento ha roto el ayuno. Observa esto en Ester 4:16 “y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis…” Nosotros no ayunamos solamente privándonos a nosotros mismos de carne. En el Antiguo Testamento había una distinción entre alimentos, puros e impuros, sin embargo, esto no está relacionado con el ayuno. Pablo declara “bueno es no comer carne, ni beber vino…” (Ro. 14:21). Esto no se relaciona con días de ayuno, sino que se refiere a ofender a un hermano más débil en la fe. Esto último ocurrió durante ese período en el que habían algunos que distinguían entre alimentos según lo dictado por la ley del Antiguo Testamento. Es en relación a esto que el apóstol manifiesta: “Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano” (1 Co. 8:13). Esto es, “yo preferiría privarme a mi mismo de esto antes de ofender a alguien”. Algunos tenían libertad de comer animales que habían sido sacrificados a los ídolos. El apóstol declaró que había tal libertad, ya que el ídolo en realidad no existía. Otros, sin embargo, no creían que tenían tal libertad y se ofendían cuando observaban a otros haciéndolo. Por lo tanto, el apóstol no sólo se niega a comer carne de animales sacrificados, sino que él no quería comer carne de ninguna manera, si alguien sería ofendido por ello. A excepción de estas ocasiones, sin embargo, el comía carne. Por lo tanto, estos textos no pueden ser usados en apoyo del ayuno papal, en aquellos momentos en que se privan a sí mismos de comer carne. De otro modo, ellos deberían privarse a sí mismos del vino y no volver a comer carne.

En segundo lugar, en un día de ayuno nos privamos de toda ornamentación externa. En los tiempos del Antiguo Testamento, las personas cubrían sus cuerpos con un tipo de material que era de la clase más baja. Ellos tenían que elaborar el atuendo lo más apretado al cuerpo, tan apretado como si ellos estuviesen colocando artículos de gran valor en una bolsa preparándola para transportarla, ya que normalmente se llevaban prendas de vestir anchas (Isaías 3:24). Además, hacían estos sacos, que enrollaban alrededor de sí mismos, sucio por aspersión de tierra y cenizas, de modo que ellos se mostraran a sí mismos ante Dios y los hombres en las circunstancias más miserables y humildes, declarando que eran indignos de cualquier cosa. “¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma… y haga cama de cilicio y de ceniza?” (Isa. 58:5); “me vestí de cilicio” (Salmos 35:13); “hija de mi pueblo, cíñete de cilicio, y revuélcate en ceniza” (Jeremías 6:26); “ninguno se puso sus atavíos” (Éxodo 33:4).

En tercer lugar, en un día de ayuno, debemos privarnos de todo el entretenimiento, como juegos recreativos, dar un paseo con el fin de ver los jardines, obras ornamentales de arte, plantaciones, salir en barco, caballo o coche sólo por placer. “He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto” (Isaías 58:3). Incluso unos deben abstenerse de la unión marital (1 Co. 7:5).

En cuarto lugar, también debemos abstenernos a realizar las labores de nuestra vocación. “Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo… de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo” (Levítico 23:30,32).

En quinto lugar, debe haber también una abstención del sueño. En un día debemos levantarnos temprano y no nos retiramos antes de lo normal. En un día también podemos no dormir, pero esto sería enteramente contrario al objetivo del día. Tal sueño resultaría en una perdida de tiempo, durante el ayuno, y sería como si trajéramos un cuerpo muerto ante el Señor – como si fuese el cuerpo que ha estado ayunando. Esto está en conflicto con respecto a humillarnos a nosotros mismos. Dormir vigoriza a una persona, y el propósito de este día es la humillación del alma facilitado por la debilidad del cuerpo – y por tanto, humillarse a uno mismo profundamente.

Ayuno: Una humillación de nosotros mismos

El segundo aspecto del ayuno es una humillación de nosotros mismos con respecto al cuerpo y al alma. El alma y el cuerpo están tan íntimamente unidos que la mala disposición de una engendra la mala disposición de la otra. Cuando el cuerpo, debido a la retirada de todo refrigerio, se vuelve frágil y débil, y es sometido, el alma también estará en tal disposición; y por tanto la disposición natural toma una dimensión espiritual. El ayuno, en sí mismo, no es una práctica religiosa. Es sólo así [práctica religiosa] cuando se trata de la búsqueda de Dios por medio de él. Él que se ha limitado a sí mismo de todo refrigerio no ha guardado parcialmente un día de ayuno, el ayuno y la humillación de nosotros mismos no son dos tareas distintas. El ayuno debe estar caracterizado por una humillación de nosotros mismos, y la humillación de nosotros mismos debe ser hecha por medio del ayuno. El ayuno sirve para un solo objetivo: facilitar la humillación del alma; no tiene un significado mayor que este. Dado que el ayuno facilita esto, sin embargo, el acto como tal es requerido. Es un aspecto esencial de un día de ayuno – sin embargo, solamente en unión con, y por tanto inseparable de la humillación de nosotros mismos. No funcionan con doble sentido, sino al unísono.

Cuando, en un día determinado de ayuno, nos humillamos a nosotros mismos por medio del ayuno, entonces, desde el principio del día, habrá un mayor apetito por comida que el normal – antes de la hora normal de comida. Esto no es siempre debido a la corrupción de nuestra naturaleza – una naturaleza que siempre anhela lo que está prohibido. Más bien, brota de la relación entre el ayuno y la humillación de nosotros mismos. El dolor por la humillación del alma produce dolor en el cuerpo humillado, y la humillación en el cuerpo engendra dolor en el alma. Son, por tanto, ambos sometidos a la humillación de nosotros mismos (Deut. 10:1). “… y afligiréis vuestras almas” (Levítico 23:37).

Una humillación de uno mismo consiste en:

(1)   La confesión de pecados, acompañado con dolor y vergüenza: “El día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno… confesaron sus pecados” (Nehemías 9:1-2); “Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo” (Esdras 9:6).

(2)   Declarándonos a nosotros mismos de ser dignos de juicio y abandonándonos a la justicia si el Señor fuera a ejecutar esos juicios merecidos sobre nosotros. “Pero tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas nosotros hemos hecho lo malo” (Nehemías 9:33).

(3)   Una súplica de gracia, con frecuencia acompañada con llanto. En cuanto al día de asamblea solemne leemos en Joel 2:17: “Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella.” Esto también es observado en el día de ayuno registrado en Nehemías 9. Considera también los siguientes pasajes: “Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se volvía a mi seno” (Salmo 35:13); “Entonces, habiendo ayunado y orado…” (Hechos 13:3); “Pero este género no sale sino con oración y ayuno” (Mateo 17:21).

(4)   La renovación del pacto con la intención sincera de abandonar antiguos pecados y vivir una vida santa: “A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa” (Nehemías 9:38); “¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad…” (Isaías 58:6).

(5)   Dar dádivas: “¿No es más bien el ayuno que yo escogí… No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?” (Isaías 58:6-7).

La duración del ayuno

La duración del ayuno está limitada a un período de 24 horas – de tarde a tarde.

(1)   Moisés (Deut. 9:9), Elías (1Reyes 19:8), y el Señor Jesucristo (Mateo 4:2) ayunaron por cuarenta días consecutivos, tiempo durante el cual el Señor preservó sus vidas de manera milagrosa. No se nos manda a imitar esto; hacerlo así es solamente superstición. Además, nadie puede estar sin comer durante un período tan largo de tiempo. No seguimos al Señor Jesús si nos privamos de carne para un período de tiempo tal, aun todavía si comemos algo durante el día. Él no comió durante ese período, ni designó su ayuno para ser un ejemplo a ser seguido por nosotros. Hay muchas cosas que Él hizo bien en virtud de Su divinidad o en lo que respecta a Su oficio de mediador, que no somos ni capaces ni tenemos permitido imitar.

(2)   También leemos acerca de los siete días de ayuno en 1Crónicas 10:12 y de tres días en Ester 4:16. Esto debe ser entendido como un período durante el cual se come algo cada tarde. O bien, debido a que hay un clima más cálido en esos países, fueron capaces de estar sin comida por un tiempo más largo, sin hacer daño a su salud. Sin embargo, el plazo normal para el ayuno es un día – de tarde a tarde (Levítico 23; Isaías 8:5).

Pregunta: ¿Están todos los hombres obligados a ayunar por un día entero? ¿Haría bien uno entonces, viniendo a ser un poco débil y por tanto no aptos para las oraciones y otras obligaciones para ese día, ser capaces de comer algo, como un pedazo de pan o algo similar?

Respuesta: En lo que respecta a algunas personas se aplica la regla, “porque misericordia quiero y no sacrificio” (Oseas 6:6). Esto se aplica a las mujeres que han dado a luz, los enfermos, madres de enfermos, aquellos que son excepcionalmente débiles (aunque no por enfermedad), los bebes enfermos, así como niños que deben ser atendidos de acuerdo a sus edades. Algunos no son privados de nada, a otros se les dará lo menos posible, y otros necesitan, nuevamente, aprender a cómo ayunar. Sin embargo, los saludables deben privarse de todo durante todo el tiempo. Venir a estar un poco débil es el objetivo del ayuno, y uno no debe retroceder de este objetivo. La pretensión de no ser apto para orar emite delante de la opinión que ayunar no es más que un ejercicio para estar más en forma para orar y otros ejercicios similares. Tales creen que esta debilidad no es parte del ayuno, creyendo que es solamente de naturaleza espiritual. Uno también experimenta que, en lugar de convertirse en incapaces, esta debilidad hará que uno esté más en forma para orar con una humildad aumentada, así también provoca que uno invoque a Dios con la disposición de alguien quien está totalmente desamparado. Incluso si la manifestación de todo esto no es tan vehemente como en el caso contrario, hacia la tarde, la oración se volverá más formal, y luego, en ocasiones, una bendición especial le seguirá.

La distinción entre el ayuno público y privado

En cuanto a las personas que ayunan se refiere, una distinción puede ser hecha entre el ayuno público y privado.

Primero, el ayuno público ocurre cuando:

(1) Es proclamada por el gobierno debido a una necesidad nacional general – ya sea una guerra, una peste, el hambre, una plaga de insectos, una sequía extraordinaria, una lluvia persistente, u otros acontecimientos similares. En tales casos, los gobiernos tienen el derecho de proclamar ayuno y días de oración. Esto no significa que el día de ayuno sea un mandamiento de hombres; no, la observancia de los días de ayuno es un mandato de Dios. En su lugar, los gobiernos no hacen, sino que designan el tiempo determinado por Dios por medio de circunstancias extraordinarias.

(2) Un sínodo, o los ancianos de una congregación en particular designan un día de ayuno para la iglesia bajo su supervisión, haciendo esto debido a una necesidad extraordinaria en la iglesia – esta iglesia (as) estén bajo persecución en otros países, la manifestación de falsas doctrinas, la necesidad de reforma debido a declinación, el llamado de ministros o la elección de consistorios, u otra circunstancia específica. Esto tampoco es una institución humana, sino el cumplimiento de un mandamiento divino.

En segundo lugar, el ayuno privado ocurre cuando:

(1) Algunos amigos íntimos se ponen de acuerdo, individualmente, de apartar un día – sea debido a sus propias necesidades o por la necesidad de otros, o un deseo excepcional de buscar al Señor fervientemente por algo que se desee – ya sea para el cuerpo o el alma;

(2) un padre instituya un día de ayuno para su familia;

(3) un individuo aparte un día para sí mismo. Todos tienen la libertad personal de hacer esto, sea que aparte un día por ocasiones especiales; que programe días de ayuno los cuales, a su juicio, son los más adecuados para él – habiendo sido esto la costumbre de las personas eminentemente piadosas – no sea que tenga que elegir un día nuevamente cuando el ayuno sea olvidado, o que tenga que seleccionar un día vez tras vez. De esta manera vamos a familiarizarnos con el Señor, vamos a ser más modestos y santos, y el Señor generalmente garantiza mayor gracia espiritual a los mismos. Al establecer un día aparte, cada quien es libre  en cuanto a la medida en que desea hacerlo. Puede ser que desista de sus labores si es un empleado y si esto no es para detrimento de su familia; él puede hacer esto sin nadie darse cuenta. O puede ser que aparte este día mientras, sin embargo, intentando hacer su trabajo – esto siendo requerido por sus circunstancias – y comer una cantidad limitada de alimentos, con el fin de ocultar a otros el hecho de que está ayunando ese día. Esto último debe ser su objetivo de acuerdo a la instrucción de Cristo en Mateo 6:16-18: “Cuando ayunéis (esto se aplica a los ayunos privados en vez de los públicos), no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan… Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro (vístete de una manera honorable, como estás acostumbrado hacer), para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Sin embargo, si tú no puedes ocultar esto de tu familia, entonces no debes permitir que esto te menoscabe. Pero, si esto te causaría ser ridiculizado, debes ocultar esto y comer un poco.

Exhortación al ayuno

Es triste – un signo de gran decadencia en la iglesia – que se haga tan poco trabajo de ayuno, tanto en público como en secreto. Por lo tanto todos los que desean llevar una vida de piedad afectuosa y desean ver el bien de Zion deben avivar el ejercicio de este deber, porque:

(1)   ¿Dios no ha mandado esto? (Lev 23:37; Joel 2:12).

(2) ¿No han practicado la iglesia y los santos de todas las épocas esto y nos han dejado un ejemplo a seguir? Observe esto en Jueces 20:26; 2Crónicas 20:3 y Nehemías 9:1. Referencias de ayuno privado son encontradas en Nehemías 1:4 y Salmos 35:13. Esto no es solamente un deber y práctica en el Antiguo Testamento, sino también en el Nuevo Testamento (Mateo 6:6-18; 9:15; Marcos 9:29; Lucas 2:37; Hechos 13:3; 14:23; 1Corintios 7:5). Por lo tanto, como hijos obedientes de Dios y discípulos de los santos, ayunemos frecuentemente. Esta fue la práctica de las iglesias cristianas originales y de creyentes desde el principio de la Reforma – e incluso mucho tiempo después. No permita que esta práctica desaparezca.

Si se ha proclamado un ayuno público, compórtate bien al hacerlo. No son pocos lo que ayunan bien. Por tanto, si hay perplejidad en el país donde la iglesia se encuentra, el ojo de Dios estará sobre ti en una manera especial. Será agradable a Él cuando observe tu permanencia en abrir una brecha para apaciguar Su ira sobre ese país. Tal vez Él entregaría el país en tu oración; e incluso si la tierra fuera a ser destruida, el ojo del Señor y Su misericordia estarán sobre ti y tus seres queridos. Entonces tendrás paz en tu conciencia a donde quiera que vayas, sabiendo que te has esforzado por mantener el sostén de la iglesia y el país.

Si algunos de los piadosos se han puesto de acuerdo para apartar un día, tratan de unirse entre ellos, y animan a otros piadosos a hacer lo mismo. El Señor, seguramente, estará en medio de ellos; Él vendrá a ellos y los bendecirá. Se generará un dulce vínculo de amor mutuo, una mutua comunión santa, y un amor y realización de buenas obras más vivificadas. Cuando haces el trabajo de tener días de ayuno privado, experimentarás que la promesa es verdadera y se cumplirá en ti: “y tu Padre… te recompensará en público” (Mt. 6:18). El Señor manifestará que esto es agradable a Él. Él incrementará tu luz, y fortalecerá tu corazón en la fe; estarás más cerca de Dios en tu caminar, y llevarás una vida que es más sobria y reflexiva; y tu conciencia será más sensible. Tendrás más fuerzas contra el pecado, y recibirás más comodidad del Señor. El que se ha ejercitado en esto nunca se ha arrepentido de lo que ha hecho, y deseamos recomendarlo como un medio excepcional para el crecimiento espiritual.

Cuando tú, por tanto, has determinado observar un día de oración, en público o privado, debes prepararte para esto con antelación removiendo todos los obstáculos, siendo moderado en tu consumo de alimentos y bebidas en la tarde, y durmiendo moderadamente en las noches. Confiesa tu repugnancia durante cada día de oración como si fuera un pecado delante del Señor, y pedimos que esté en buena forma para conducirse bien en este día de oración. Si intentas guardar esto con otras personas, ora para que ellos puedan estar en buena forma para esto también.

Si el día de oración es invertido como se describió anteriormente, permita que su conducta también sea apropiada después de esto. Regocíjate en la tarde que has comido, ya que no eres digno de un bocado de pan. Agradece al Señor que Él te da en Su favor – como habiendo sido adquirido por la sangre de Cristo. Sea moderado en su uso de alimentos, así también como en el dormir. Preserve la impresión de todo lo que ha transcurrido en ese día; esto es, de todas tus iniciativas hacia Dios y de todas las manifestaciones de Dios hacia usted. Presta mucha atención a cómo Dios te respondió en tu día de oración, ya que Dios las responderá. De esta manera usted debe acostumbrarse a este deber, y descubrir la dulzura que hay en el, que usted anhelará tener un día de oración para renovación.

Traducido por:

José Andrés Landeta

(de la República Dominicana)

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Toma estos tres dardos 

 

La obra de Thomas Watson, La travesura del pecado

Cita de la obra  The Mischief of Sin  (La travesura del pecado)

por Thomas Watson

Haz con tus pecados—como Joab hizo con Absalón.  ¡Él tomo tres dardos y los clavó en el corazón de Absalón! 2 Samuel 18:14.

Toma estos tres dardos—la Palabra de Dios, la oración, y la mortificación—¡y clávalos en el corazón de tus codicias, para que mueran!

¿Cuál es el fin de cada obligación del cristiano en orando y escuchando—sino para debilitar y mortificar las codicias?  ¿A que fin se toma esta medicina espiritual—sino para matar el hijo del pecado?  ¡El pecado tratará de insinuarse y pedir indulto—pero no le muestres misericordia!

Cuando Saúl  guardo la vida de Agag perdió el reino—y si tu guardas el pecado perderás el reino celestial.  Haz con tu pecado lo que Samuel hizo a Agag, “Entonces Samuel cortó en pedazos a Agag delante de Jehová en Gilgal” 2 Samuel 15:33.

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