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Posts Tagged ‘Reforma’

Cristo En Los Salmos*

por el Catedrático Rev. R. A. Finlayson (1895-1989)
de la Iglesia Libre de Escocia en Edimburgo
(siendo un fragmento de su obra)

Los Salmos en el Hebreo Original

¡Qué impresión tan grande debe haber hecho oír a Jesucristo cantar sus propios Salmos! ¡Eran suyos, inspirados por Su Espíritu; y llenos de sus más profundas experiencias! Él mismo los había cantado, y solía ir a la sinagoga donde el cántico era únicamente de Salmos sin acompañamiento (musical). Me imagino que la congregación los cantaba, como lo hacemos nosotros frecuentemente, con poca emoción por lo que se canta. Pero para Él, dichos salmos recelaban una profunda experiencia, lo que estaba sufriendo; y arrojaban la luz que alumbraba la sena que estaba recorriendo.

Incluso en la última Pascua, leemos que entonaron un himno. Ese himno fue indudablemente el gran “Hallel” (Aleluya), cantado después de cada Pascua – los Salmos 114 a 118 – y el Señor cantó el gran “Hallel” como nunca se había hecho, porque Él era el Primogénito para quien no habría escape; es decir el primogénito de la nueva familia de Dios. Y mientras se celebró la Pascua, con el correr de las edades, el cordero pascual detuvo la acción de la espada vengadora. Pero entonces, la suspensión de dicha acción ya no tendría lugar. Cristo vino, sabiendo que era el último Cordero para el último sacrificio, y que Él debía enfrentarse a la espada vengadora. Y sin embargo, Él cantó con profundo conocimiento de lo que Él estaba sufriendo.

Creo que esto es lo más conmovedor de los Salmos: que hayan sido cantados por el Señor Jesús, que hayan sido inspirados por su propio Espíritu, que los cantó con conocimiento de su contenido, y de lo que significaban para Él, y que lo hizo con un entendimiento que iluminaba la sena que estaba pisando.

Puede que los salmistas no siempre hayan entendido en forma cabal, las implicaciones de lo que habían escrito o cantado. A veces se trataba de un testimonio del mismo Dios vivo, en su propia experiencia, y en dicho testimonio se encontraron con el sufrimiento, con la privación y tristeza. Y fue en las profundidades de su propio sufrimiento, que tomaron contacto con los más hondos padecimientos de su Mesías. Fueron atrapados en la vorágine de su incomparable tristeza. Y lo que empezó como una ocasión de lamento, expresión de su propio destino, terminó como una explosión gloriosa de portento de los más grandes padecimientos de su Mesías. David, el dulce cantor de Israel, a menudo cantó al Hijo Mayor del gran David, el Señor de Gloria. Sin embargo, con Cristo fue siempre diferente. El mismo reconoció su fisonomía en estos salmos, y a manera de un espejo dio su propia imagen, a menudo manchada, a menudo desfigurada; y se reconoció en su misión, en su sufrimiento, en su eventual triunfo. Él utilizó estos salmos en medio de su tragedia, para consolar a su propio corazón, y en su resurrección, los empleó para iluminar las mentes de sus atribulados discípulos.

Los salmos constituyen así, en un sentido real, la autobiografía de Jesús, escritos por la inspiración de su Espíritu, demostrando las más profundas experiencias de su alma, los más hondos pensamientos de su corazón, mientras recorría la senda de su humillación, de la abnegación, del sacrificio en pro de nosotros, hombres y mujeres, para forjar nuestra salvación.

Los salmos eran las radiografías del calvario; «sombras únicamente» dicen algunos «de las cosas venideras». Es verdad que una radiografía no es sino la sombra que se obtiene en placas preparadas químicamente. No obstante, revela la historia interna del dolor humano, de la enfermedad del hombre, de sus achaques, de sus dolencias. Revela mediante una sombra, lo que el ojo humano jamás podría ver. De la misma manera los salmos de David son verdaderas sombras, obtenidas en placas verdaderamente divinas, las cuales nos dejan ver los secretos de la historia de la Cruz; de la experiencia íntima del Salvador, de la tristeza, del padecimiento, de la angustia y desgracia de aquel que entregó su alma a la muerte en favor de nosotros, para nuestra salvación.

Cantémoslos con emoción. Él los cantó con emoción. Cantémoslos con entendimiento claro, con sabiduría, porque el Espíritu que los inspiró los ilumina. Cantémoslos con admiración, con asombro, puesto que es una maravilla que podamos emplear las palabras que El mismo utilizó, y sentir algo de la ternura de su alma, a medida que participamos de sus sufrimientos; y permanecer por un momento a la sombra del Calvario, para ver, en la oscuridad, la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. El aliento de Cristo se advierte en ellos de principio a fin, y cuando los cantamos, poseídos de su espíritu, con su entendimiento, con su sensibilidad, encontramos que el aliento celestial penetra en nuestras almas con todo su calor y efecto curativo. Cantémoslos como quienes tienen sensibilidad, como quienes entienden; y como quienes realmente los experimentan.

*Articulo tomado del Salterio, Salmos para Cantar.
El Salterio de la Iglesia Evangélica Presbiteriana del Perú, publicado en 1998.

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Juan Calvino sobre el engaño de la navidad

calvino predicando

Los defensores de los días santos no bíblicos frecuentemente les  gusta apelar a la toleración de Juan Calvino  con ciertos festivales en Ginebra.  Antes de reclamar a Calvino como uno de los suyos, sin embargo, ellos deberían leer lo que él dijo sobre la navidad cuando predicó el 25 de diciembre de 1551 (fue un jueves) sobre Miqueas 5:7-14:

«Ahora, veo aquí más gente que la que estoy acostumbrado cuando doy un sermón. ¿Por qué será? Es día de navidad. ¿Y quién les dijo esto? Pobres bestias. Ese es un adecuado eufemismo para todos ustedes que han venido aquí hoy a honrar a Noel. ¿Pensaban que estarían honrando a Dios? Consideren qué tipo de obediencia a Dios vienen mostrando. En sus mentes, están celebrando un día santo para Dios, o convirtiendo el día de hoy en uno. Pero ya de eso. En verdad, mientras frecuentemente han sido amonestados, es bueno apartar un día del año en el cual recordamos todo lo bueno que nos ha ocurrido a causa del nacimiento de Cristo en el mundo, y en el cual escuchamos la historia de su nacimiento, el cual sería el domingo. Pero si piensan que Jesucristo hubo nacido hoy, están tan locos como bestias salvajes. Porque cuando elevan un solo día para adorar a Dios, lo han convertido en un ídolo. Es verdad, insisten que hacen esto por el honor a Dios, pero es más para el honor al diablo.

Consideremos lo que nuestro Señor tiene que decir sobre el asunto.  ¿No fue la intención de Saúl de adorar a Dios cuando perdonó a Agag, el rey de los amalecitas, junto con sus mejores bestias y ganado?  Él dice tanto: “Quiero adorar a Dios”. La lengua de Saúl fue llena de devoción y buena intención. Pero ¿cuál fue la respuesta que recibió? ¡Adivino! ¡Hereje! ¡Apóstata! ¡Dices estar honrando a Dios, pero Dios te rechaza y desaprueba todo lo que has hecho! (ver 1° de Samuel 15:8-9). Consecuentemente, lo mismo es la verdad de nuestras acciones. Porque no hay un día superior a otro. No importa si recordamos la natividad de Nuestro Señor en un miércoles, jueves, u otro día. Pero cuando insistimos en establecer un servicio de adoración basado en nuestros caprichos, blasfemamos a Dios, y creamos un ídolo aunque lo hayamos hecho en el nombre de Dios. Y cuando adoran a Dios en la ociosidad de un espíritu de día santo, ese es un pecado pesado de llevar, y uno que atrae a los demás al respecto, hasta que llegamos a la altura de la iniquidad. Por lo tanto, pongamos atención a lo que Miqueas dice aquí, que Dios no debe solamente despojar cosas que son malas en sí mismas, sino debe también eliminar todo que pueda fomentar la superstición. Una vez que hayamos entendido eso, ya no más encontraremos extraño que Noel no es guardado el día de hoy, pero que en el domingo celebremos la Cena del Señor y recitemos la historia de la natividad de nuestro Señor Jesucristo. Para aquellos que apenas conocen de Jesucristo, o que debemos estar sujetos a él, y que Dios quita todos estos obstáculos que nos previenen de llegar a él, esta gente, digo, van a apretar sus dientes. Vinieron aquí a la espera de una celebración con una intención equivocada, pero se irán con una total insatisfacción.»

John Calvin, Sermons on the book of Micah, trans. and ed. B. W. Farley (1551; Phillipsburg, 2003), pp 302-04.

Ahora, reconocidamente, Calvino no abrazaba enteramente la posición de los Presbiterianos Escoceses/ Puritanos Ingleses. Su lenguaje contra la posición de los defensores modernos de días santos es, sin embargo, mucho más fuerte que he visto en ningún otro lugar.

Traducción: Josué Alemán Raga

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La Biblia Septuaginta, el Antiguo Testamento, tu Biblia de hoy y los Himnos

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

por Edgar A Ibarra Jr.

«Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían» Lucas 24:27.

« Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas»  Hechos 6:2.

« Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así»  Hechos 17:11.

Cuando leemos en el Nuevo Testamento (NT) que Jesucristo y los varios apóstoles hacen referencia a las Escrituras o la Palabra de Dios, ¿pensamos en ese momento a qué Escrituras o Palabra se refieren?  ¿Cuáles fueron las Escrituras que Jesucristo hace referencia? Muchos contestan bien, el Antiguo Testamento (AT).  ¿Y qué con los apóstoles? Lo mismo ¿verdad?

Miren Hechos 17:11 que sito arriba. El autor, Lucas, hace referencia a los de Berea.  ¿Quienes fueron y de dónde?  Berea, que ahora se llama Veria, era una ciudad griega situada aproximadamente a 73 km de Tesalónica. Desde el relato bíblico, sabemos que Berea era una ciudad tanto de judíos como gentiles, porque había una sinagoga judía.  ¿A qué Escrituras escudriñaban cada día para ver si estas cosas eran así?  Claro las únicas que existían en ese día, el Antiguo Testamento.  Pero un momento.  La mayoría fueron griegos.  ¿Cómo pues leían el AT?  ¿Qué no estaba escrita en el hebreo?  No. No fue en el hebreo. El AT que se usaba en la Iglesia, y la que usaba el Apóstol Pablo no fue de idioma hebreo, sino la Biblia griega, comúnmente llamada Biblia Septuaginta o Biblia de los Setenta (Μετάφραση των Εβδομήκοντα), y generalmente abreviada simplemente LXX.  Esta fue la versión que usaba la Iglesia y la que el NT cita cada vez cuando cita versos del AT.  Se tiene que recordar que el griego fue el idioma  universal de esos tiempos. Además los judíos de Israel no hablaban solamente hebreo sino también el arameo, incluso Jesucristo.  Los libros del NT fueron escritos en el griego común y los gentiles conversos a la religión judía (Mat. 23:15) utilizaban la Septuaginta, la Biblia completa de aquel entonces.

Así que cuando el NT hace citas bíblicas del AT, no se refiere al AT en su idioma original, el hebreo, sino a la traducción griega, la traducción que se usaba comúnmente y en todas las sinagogas y después en las Iglesias.  Por eso muchas citas en el NT del AT no son totalmente exactas, porque no son citas del hebreo sino del AT en griego, la Septuaginta.  Por ejemplo Hechos 2:25-28 comparado con Salmo 16:8-11.

La influencia de la traducción Septuaginta persiste hasta hoy en día.  Los primeros cinco libros del AT llamado los libros de Moisés, estos títulos de los libros NO son del hebreo sino de la Septuaginta.  En el hebreo original, los primeros cinco libros tenían como sus títulos la primera letra de la primera palabra del libro.  Pero los traductores de la Septuaginta cambiaron los títulos totalmente y en vez de usar la primera letra de la primera palabra de cada libro como el titulo, nombraron cada libro según su tema.  Así que:

Génesis es del griego.  En hebreo es Bereishit.

Éxodo es del griego. En hebreo es Shemot.

Levítico es del griego.  En hebreo es Vayikra

Números es del griego.  En hebreo es Bamidbar

Deuteronomio es del griego.  En hebreo es Devarim

Los libros históricos no fueron divididos como 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, sino combinados.  Los de Samuel fue simplemente Shemuel.  Los de los Reyes Melakhim y los de Crónicas Divrei Hayamim.
Los libros poéticas o los de sabiduría, como los judíos llamaban esta sección:

Los Salmos fueron Tehillim

Los Proverbios fue Míshlê Shlomoh.

Eclesiastés, del griego ekklesia (Iglesia) fue Qoheleth

El Cantar de los Cantares fue Shir Hashirim

Hay más ejemplos, muchos más, pero creo ya tienen la idea, ¿no?

Así que el AT que usamos hoy en día es una mezcla del hebreo, arameo y del griego y no una pura traducción del hebreo y arameo.  Es muy importante saber esto por varias razones.  Y ahora voy a mostrar una de estas razones.

En el debate moderno (porque antes no fue controversia) sobre la salmodia exclusiva, muchos apelan a Efesios y Colosenses para defender su uso de himnos y cánticos compuestos por hombres sin la inspiración del Espíritu Santo.  ¿Pero realmente encuentran refugio y defensa para su práctica en estos versos?

Miremos los versos en español y luego en el griego.

«… hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones…»  Efesios 5:19.

«…λαλοῦντες ἑαυτοῖς [ἐν] ψαλμοῖς καὶ ὕμνοις καὶ ᾠδαῖς πνευματικαῖς, ᾄδοντες καὶ ψάλλοντες τῇ καρδίᾳ ὑμῶν τῷ κυρίῳ…»  Efesios 5:19 en el idioma original del griego.

« La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales»  Colosenses 3:16.

« ὁ λόγος τοῦ Χριστοῦ ἐνοικείτω ἐν ὑμῖν πλουσίως, ἐν πάσῃ σοφίᾳ διδάσκοντες καὶ νουθετοῦντες ἑαυτοὺς ψαλμοῖς, ὕμνοις, ᾠδαῖς πνευματικαῖς ἐν [τῇ] χάριτι ᾄδοντες ἐν ταῖς καρδίαις ὑμῶν τῷ θεῷ:»  Colosenses 3:16 en el idioma original del griego.

He subrayado las palabras griegas para salmos (ψαλμοῖς), himnos (ὕμνοις) y cánticos (ᾠδαῖς ) espirituales (πνευματικαῖς).

Como dije antes, el libro que conocemos como el libro de los Salmos no es el titulo original del hebreo, sino del griego.  En griego se llama: ΨΑΛΜΟΙ

Cuando Pablo dice que cantemos con salmos, himnos y cánticos él se esta refiriendo a y solamente a los 150 Salmos.  Estas palabras se encuentran en los títulos de algunos Salmos y su audiencia lo sabía porque como he explicado y mostrado usaban el AT griego.  Como voy a mostrar abajo el libro de los Salmos en hebreo se llama «alabanzas» o «himnos», palabras intercambiables.  Sea el judío o el griego/gentil ellos sabían sin duda que al libro de los Salmos es que se refiere Pablo. La idea moderna, es eso, moderna y nueva que himnos significa «cánticos escritos por el hombre sin la inspiración divina del Espíritu Santo para ser ofrecido en el culto».   Para nada se sabía ésta definición en la Iglesia del NT y en los tiempos de los Apóstoles tal definición.  Ni indicación, ni un rasgo de tal.  Claro que ellos sabían que los paganos escribían himnos a sus dioses, pero que la Iglesia lo hiciera, era extraño ya que Dios había dado Su propio himnario. Ahora voy a mostrarles la prueba que «salmos, himnos y cánticos» se refiere solamente y únicamente al Salterio.

Pergamino del hebreo y el griego

Pergamino del hebreo y el griego

 

Ahora miren el Salmo 81:1, el titulo del Salmo en español y luego en el griego:

Salmo de Asaph.

 

En el griego:

Ψαλμὸς τῷ ᾿Ασάφ.

Miren que es el mismo en el griego del AT como en el griego del NT.

Ahora miren el titulo del Salmo 61:1.
Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ὕμνοις τῷ Δαυιδ

Miren que en el griego la palabra ὕμνοις  es la misma que aparece en Efesios y Colosenses.  En el griego se lee como «himno de David: ὕμνοις τῷ Δαυιδ » pero en español ha sido traducido como «salmo de David». ¿Por qué el cambio?  ¿Puede ser que himno y salmo son intercambiables y son sinónimos?

La palabra alabanza en el griego es ὕμνον, la misma palabra traducida como himno en el NT.  Así que himno y alabanza son las mismas palabras en el griego, ὕμνον. Cuando miramos alabanza en el AT es igualito a himnos.

Ahora el titulo de Salmo 4:1 en español:

Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ψαλμοῖς ᾠδὴ τῷ Δαυιδ

Noten la palabra ᾠδὴ es la misma palabra (declinada porque así cambian el tenso en el griego-en español conjugamos las palabras ¿no?) que se ve en Efesios y Colosenses: ᾠδαῖς.   Pero tanto importante es notar que en español NO se ha traducido ᾠδὴ, cual significa «cántico», en español se traduce como «salmo» y no «cántico»; se ignora como vimos con himno en el Salmo 61:1.  En el griego miran la palabra ψαλμοῖς, ya deberían conocer la palabra y es traducida al español correctamente: Salmo.  El griego literalmente dice traducido al español: «un cántico el salmo de David».

Ahora miren que los títulos de estos Salmos en el griego son referidos como «salmo», como «himno» y como «cántico».  Muy importante notar esto.  Cuando Pablo nos dice que cantemos con salmos e himnos y cánticos espirituales él esta haciendo una referencia DIRECTA al Salterio. Recuerden que los que recibieron estas cartas fueron gentiles, griego hablantes y ellos bien hubieran entendido que Pablo se refiere a los 150 Salmos y NO a otro himnario desconocido.  La prueba ya se los he mostrado.  Usaban la Septuaginta, la versión griega del AT y miramos que los títulos de algunos salmos se describen como himnos, o como cánticos, o como salmos.  El cristiano de hoy no tiene ninguna razón o derecho por medio de la Palabra de Dios de interpretar las palabras «himnos» y «cánticos» como canciones compuestos por hombres sin inspiración del Espíritu Santo.  O sea con las definiciones en moda en nuestro idioma de hoy.  No hermanos, cuando uno lee la Biblia o cualquier libro se tiene que definir las palabras tal y como el autor los define.  En este caso el autor es el Espíritu Santo por medio del Apóstol Pablo.  ¿Nos atrevemos ir a Su contra y re-definir lo que Dios ya ha definido?  ¡Temeroso pensarlo!

La Septuaginta en español

La Septuaginta en español

¿Pero qué con el hebreo?  ¿Que significa el titulo original de éste libro de Salmos en el Hebreo que NO se usa en las Biblias de hoy?

En hebreo el titulo del libro que llamamos «Salmos» es  Tehillim, תְהִלִּים, la traducción literal sería «alabanzas» o «himnos».

Si miramos a Efesios 5  y Colosenses 3 y buscamos las palabras equivalentes del griego al hebreo serían: mizmorim מִזְמוֹר (salmos), tehillim תְהִלִּים (himnos) y shirim םיריש (cánticos).    Cuando buscamos en el idioma hebrea la palabra himnos, en el Salterio se encuentra himnos como títulos. También cánticos. Los mismos títulos.  Así que no puede ver ninguna duda que cuando Pablo dice que cantemos «salmos, himnos, y cánticos» se refiere directamente al Salterio y no a otro himnario.

Cuando dice en Mateo 26:30 y Marcos 14:26 que Cristo y sus discípulos habían cantado un himno, otra vez se refiere al Salterio.  Durante la pascua eso es lo que cantaban, los Salmos.  Específicamente la parte del Salterio conocido como el «Hillel» o sea los Salmos 113-118.  Hasta algunas iglesias de hoy, durante la Santa Cena cantan Salmos de esa sección.

Ahora reconozco que esto será nuevo para muchos.  Sin embargo no ha sido nada nuevo para la Iglesia Protestante, en particular la rama conocida como «reformada» o «calvinista».  Los teólogos y pastores de los primeros 400 años fueron unánimes que en Efesios 5 y Colosenses 3 Pablo habla del Salterio.  Y esto NO solamente los presbiterianos.  También los bautistas, los independientes y los congregacionalistas enseñaron lo mismo.  Aquí les paso unos ejemplos de entre una multitud.

John Cotton (1584-1652), un pastor y teólogo congregacionalista en Nueva Inglaterra:
«En ambos lugares, Efe. 5:19 y Col 3:16, en cuanto el apóstol nos exhorta a cantar, así nos instruye sobre que materia consiste nuestro cantar, a saber los Salmos, himnos, y cánticos espirituales.  Ahora estos son los mismos títulos de los canciones de David, tal y como fueron dados a nosotros por el mismo Espíritu Santo: algunos son llamados Mizmorim, o sea los Salmos; algunos Tehillim eso es himnos; algunos Shirim, eso es cánticos, cánticos espirituales.  ¿Qué razón se puede dar sobre por qué el Apóstol nos dirige en nuestro cantar a los mismos títulos de los Salmos de David, si no fuera su intención que nosotros deberíamos cantarlas?…La palabras de David y de Asaph, como si fueran las palabras de Cristo en la boca de David y de Asaph; así también fueron las palabras de Cristo en las bocas de los hijos de Coré, o cualquier otros cantantes en el Templo.»

Thomas Manton (1620-1677), puritano presbiteriano inglés y teólogo en la asamblea de Westminster comentando sobre Efesios 5:19 dice:

«Que el erudito observe, que estos son los títulos mismos de los Salmos de David, mizmorim, tehillim, y Shirim, cual la Septuaginta traduce como psalmoi, humnoi, y odai o sea ‘salmos, himnos y cánticos’, y aparece que nos recomienda el libro de los Salmos de David.»

John Flavel (1628-1691), puritano presbiteriano inglés y teólogo popular:

«Tu anabautista…se encuentran en un negligencia pecaminosa  en negar una ordenanza evangélico dulce y celestial, hablo del cantar los salmos, por la cual tienes ambos precepto y precedente en el evangelio, Col 3:16, Santiago 5:13, 1 Cor. 14:26.»

Dr. John Gill (1697-1771), bautista inglés, comentando sobre Efesios 5:19:

«Por los salmos se entiende los Salmos de David, y otros que forman el libro que va por ese nombre; y por himnos debemos entender, no tales que son compuestos por hombres buenos, sin la inspiración del Espíritu Santo; tanto como son puestos entre las palabras salmos y cánticos espirituales, son obras escritas por hombres bajo la inspiración del Espíritu Santo…pero estos son solamente otro nombre para el libro de los Salmos, cuyo título también se puede decir es el libro de Himnos…y por cánticos espirituales se entiende también como los Salmos de David, Asaph, etc., y los títulos de muchos de estos son ‘cánticos’…Estas tres palabras son traducidas del Mizmorim, Tehillim, y Shirim…los varios títulos de los Salmos de David…»  Énfasis mía.

Hermanos no queda duda y no hay ninguna escusa bíblica para negar el cantar los Salmos exclusivamente.  Tenemos el precepto apostólico, Jesucristo mismo lo hizo, y Dios lo manda en Su propio himnario.  No hay ninguna justificación bíblica para escribir nuestros propios himnos para utilizarlos en el culto hacia Dios y si no hay tal ejemplo, mandato o precepto, es prohibido hacerlo.  Cuando lo hacemos estamos declarando que el Salterio, o sea LA PALABRA DE DIOS, no es suficiente y no cumple lo que queremos. Hermanos, ¿a qué conclusión puedes llegar si ésta es la motivación para componer nuestros propios himnos para ofrécelos a Dios?  Creo que queda claro.

Hermanos reconozco que es muy duro dejar himnos queridos y que estimamos buenas.  Yo mismo simpatizo con eso ya que yo cantaba himnos una vez.  Pero Dios nos pide que seamos obedientes hacia Él y eso es nuestro fin, ¿no?  Les pido que oren mucho sobre esto porque realizo que es duro.  Invito sus comentarios y preguntas.

Soli Deo Gloria por medio de Sola Scriptura

Para más información sobre la Septuaginta miré este artículo breve sobre la historia de la Septuaginta:

http://www.allabouttruth.org/spanish/septuaginta.htm

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Defendiendo la Iglesia de Cristo es la obligación del magistrado civil

Knox y Maria

Juan Knox predicando el evangelio a María, reina de Escocia

Introducción:
La Confesión de Fe de 1556 de la congregación inglés en Ginebra fue escrita probablemente por John Knox y/o Guillermo Whittingham. Aparece en la Biblia de Ginebra y en la Forma de Oraciones de Ginebra o sea el Libro del Orden Eclesiástica. Es una extensión del Credo Apóstolico, pero esta confesión, como casi cada credo reformado, también tiene algo para decir muy expresamente sobre el magistrado civil.

Bajo el tema de «la santa iglesia católica» dice:

«…Y además de esta censura eclesiástica, reconozco de pertenecer a esta iglesia un magistrado político, [d] quien ministra a cada hombre justicia, defendiendo el bien y castigando el mal; a quien debemos dar el honor y la obediencia en todas las cosas, que no sea al contra de la palabra de Dios. [e] Y como Moisés, Ezequías, Josías y los jefes piadosos purgaron la iglesia de Dios de superstición e idolatría, [f] por lo tanto la defensa de la iglesia de Cristo se pertenece a los magistrados cristianos, contra todos los idólatras y herejes, como Papistas, Anabaptistas, con semejantes miembros del Anticristo, para arrancar toda la doctrina de diablos y hombres, [g]…»

d. Rom. 13:1-7; Tito 3:1; 1 Ped. 2:13-14
e. Hechos 5:29
f. Ex. 32:26-28; 2 Reyes 18:4; 23:1ff.; 2 Crón. 29; 35:1ff.
g. 2 Tim. 4:2-4; Col. 2:8, 16-23; Mateo 15:1-9; Isa. 29:13; Heb. 9:12,14, 25-26,28; 10:10, 12, 14; Hech. 10:15; 1 Juan 2:22; Rom. 7:6; Gal. 5:1; Col. 2:8; Rom. 14:1ff.; 1 Tim. 4:1-8; Mateo. 19:10-12; 1 Cor. 7:2, 9; 1 Cor. 10:25; 2 Cor. 6:16; Lucas 17:23; Rom. 3:19-20; 1 Cor. 3:11; Gal. 4:9-10

Traducido por:

Edgar Ibarra

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¿Qué nos dice la Palabra de Dios sobre el uso de instrumentos musicales en el culto público de Dios bajo el N.T.? ¿Cuál fue la opinión de los reformadores? ¿La práctica de los presbiterianos de los siglos 16-19?

Les invito a leer este excelente tratado que introduce el tema. Le doy gracias al Señor por el apoyo del Rev. Caesar Arevalo por la colaboración de la traducción.

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/Instrumentosmusicales.php

musica

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Una lista de los Estándares de las Iglesias Reformadas de los siglos 16-17 se encuentran aquí, pero no tengo los documentos para todos. Algunos todavía tienen que ser traducidos al español. Los que están son traducciones del original y nunca de las versiones norteamericanas, cuales fueron cambiadas para reflejar los ideales norteamericanas en vez de lo que dice la Biblia. También tenemos TODOS los Estándares que fueron producidos por la Asamblea de Westminster.

http://www.presbiterianoreformado.org/estandares/Estandares.php

Espero que sean de bendición para todos.

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Un extracto de la obra de Rev. David Dickson, siendo el primer comentario de la Confesión de Fe de Westminister, Truth´s Victory Over Error, (La victoria de la verdad sobre el error)

Capitulo 21: De la Adoración Religiosa y del Día de Reposo

Pregunta 9 — La Salmodia

El comentario original, y primero,  sobre la Confesión de Fe de Westminster por David Dickson

El comentario original, y primero, sobre la Confesión de Fe de Westminster por David Dickson

¿Es el canto de los Salmos, con gracia en el corazón una parte del culto ordinario de Dios?

Si (Col. 3:16; Ef. 5:19; Sant. 5:13).

Pues bien, ¿se equivocan los cuáqueros y otros sectarios cuando están en contra del cántico de los Salmos o al menos solo a algunas personas, siendo los otros excluidos?

Si.

¿Por cuales razones se les refuta?

1. Por la práctica de Cristo y de Sus apóstoles (Mateo 26:30). Del ejemplo de Pablo y Silas (Hechos 16:25). De Moisés y los Israelitas (Ex. 15).

2. Porque el cantar los Salmos fue ordenado bajo el Antiguo Testamento, y eso no como un tipo de alguna sustancia de por venir, ni por una causa ceremonial. Ni es abrogado bajo el Nuevo Testamento, sino confirmado (Ps. 30:4; 149:1).

3. Por los mandamientos generales y universales en el Nuevo Testamento (Ef. 5:19; Col. 3:16; 1 Cor. 14:15).

4. Porque el Apóstol Santiago dice, ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante Salmos.” (Sant. 5:13 RVR 1909). El significado no es que ninguno debe cantar sino los que están alegres; entonces nadie debería orar sino los que están afligidos.

5. Porque cantando los Salmos glorificamos a Dios, hacemos su alabanza gloriosa. Edificamos a otros con quienes cantamos igual que nos edificarnos a nosotros mismos. Así que el fin que se propone en el canto, es que cantando seamos enseñados y exhortando unos a otros con Salmos, himnos y cánticos espirituales (Col. 3:16). En fin, aclamamos y nos refrescamos haciendo melodía en nuestros corazones al Señor (Ef. 5:19). Cual se levanta, primero, de nuestra conciencia tratándolo como un parte de adoración hacia Dios, y en tal hecho somos aceptados en eso.

Segundo, por ser parte de las Escrituras, designado para Su adoración, sea que concuerde con nuestro caso o no. Eso siendo el fin por la cual fue designado de ser cantado es una autorización suficiente para que nos unamos en el cantar de ello.

Traducido por:

Edgar Ibarra   y

Sebastián Santa María

revisión  Caesar Arevalo

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