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Posts Tagged ‘Fe Reformada’

firmando el pacto

Un breve resumen de los principios de la Segunda Reforma

 

La Segunda Reforma aplicó los principios de la Palabra de Dios tanto a la Iglesia como a la Nación. Escocia prosperó bajo la bendición de Dios como consecuencia. Lo siguiente son algunos de los principios claves afirmados y defendidos durante este período.

 

  1. La Autoridad Suprema de la Palabra de Dios en todos los asuntos de la fe, la adoración, el gobierno y la práctica.
  2. El Principio Regulador de Adoración. La adoración sólo debe incluir lo que Dios ha designado en Su Palabra. Debemos excluir de la adoración todo que Dios no ha designado en Su Palabra.
  3. La Uniformidad. Debería haber una sola forma de doctrina, adoración, gobierno y práctica según las Escrituras.
  4. El Señor Jesucristo es el único Rey y Cabeza sobre la iglesia. Ha remitido el gobierno de la iglesia a los pastores y a los ancianos gobernantes. El estado no tiene derecho de interferir en esto.
  5. Las naciones y sus gobernadores deben ser sujetos a Dios y reconocerlo a Él y a Su ley. Tienen una obligación de Dios de apoyar a la iglesia de Cristo.
  6. El deber de las naciones es de hacer un pacto con Dios y la obligación vigente de estos pactos o convenios religiosos.
  7. Debemos conservar y sostener firmemente cualquier reforma ya alcanzada. Debemos avanzar en la reforma y animar a otros con el trabajo de reforma hasta lo que sea posible.
  8. La Reforma personal en santidad y piedad según la Palabra de Dios.
  9. La Reforma de la familia según la Palabra de Dios. Esto sobre todo implica adoración de la familia diaria y enseñar a los niños el catecismo sobre la verdad bíblica.

 

 

Traducido por Edgar Ibarra

del sitio: http://www.reformationscotland.org/second-reformation-principles/

 

 

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7 Diferencias entre el Preterismo Parcial y el Historicismo Posmilenialismo

Destruction of Jerusalem by Ercole de' Roberti

La destrucción de Jerusalén por los Romanos en 70 A.D. — pintura por David Roberts (1796-1849).

 

Por Carlos González
Traducido por Edgar A. Ibarra

 

 

1.El Milenio

Los preteristas creen que el milenio figurativo comenzó con la primera venida de Cristo y que va terminar con su segundo venida, antes del tiempo pequeño de Satanás, o después del tiempo pequeño de Satanás.

Los historicistas creen que el milenio comenzara en el futuro cuando todas las naciones sean convertidas, el papado y el Islam destruidos y la salvación de los judíos cumplida. Cuando los 1.000 años (literal o figurativo) sean cumplidos, Satanás será soltado por un tiempo pequeño, cual terminará con la segunda venida de Cristo.

 

2. El atamiento de Satanás

Los preteristas creen que Satanás fue atado con la primera venida de Cristo para que el evangelio pueda ser predicado a todas las naciones.

Los historicistas creen que Satanás fue atado con la obra de Cristo en la tierra y continuará atado por la difusión del evangelio. Satanás será totalmente atado cuando todas las naciones sean convertidas, introduciendo el milenio.

 

3. El Reino de Dios

Los preteristas creen que el reino de Dios es sinónimo con el milenio (el periodo entre la primera y la segunda venida de Cristo).

Los historicistas creen que el reino de Dios fue dado a Cristo en Su primera venida y es ahora presente pero no es el mismo como la edad futuro milenio de oro de la paz, aunque se superpone.

 

4. La gran tribulación

Los preteristas creen que la gran tribulación comenzó en el primer siglo y termino en 70 A.D., cuando Jerusalén fue destruido.

Los historicistas creen que la gran tribulación comenzó en el primer siglo y terminará cuando todas las naciones sean convertidas y el milenio comience.

 

5. La bestia de Apocalipsis

Los preteristas creen que la bestia fue la Roma política con el Emperador Nero siendo su representativo. Roma no es un cumplimiento directo del hombre de pecado o del anticristo. Los preteristas están en desacuerdo sobre quien es el hombre de pecado y que el anticristo representa cualquiera que niega a Cristo. El hombre de pecado puede ser un oficio como los fariseos o el concilio guiado por Anás.

Los historicistas creen que la bestia es la oficina del papado y que también aplica a Islam (los dos cuernos del anticristo). El papado es el anticristo, el hombre de pecado y la bestia del Apocalipsis. Creen que hay muchos anticristos (como los testigos de Jehová y los mormones) pero que el papado es “EL” anticristo.

 

6. El libro de Apocalipsis

Los preteristas creen que la mayoría de las profecías en Apocalipsis han sido cumplidas dentro el primer siglo.

Los historicistas creen que el Apocalipsis es sobre la historia progresiva de la iglesia comenzando con el tiempo del Apóstol Juan hasta el estado eterno, igual como las profecías en el libro de Daniel.

 

7. El discurso de olivos

Los preteristas creen que las profecías en Mateo 24:1-34 han sido cumplidas. Jesucristo estuvo hablando de los acontecimientos que condujeron a e incluyo la destrucción de Jerusalén en 70 A.D., cuando Cristo vino espiritualmente a juzgar Israel. “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.” La generación a cual Jesucristo estuvo hablando fue de la generación de los discípulos del primer siglo.

Los historicistas están de acuerdo que “esta generación” es la generación de los discípulos del primer siglo y fue una predicación de la destrucción de Jerusalén. La venida del Hijo del Hombre (versos 27-31) para los historicistas es un tipo de paréntesis en el texto, que no se cumplió en el primer siglo. Es una referencia a la segunda venida de Cristo en contraste de la venida de falsos cristos.

 

 

A saber nosotros tomamos la postura del Historicismo Posmilenialismo.

 

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El día de reposo es día santa instituido por Jesucristo Rey nuestro

Éxodo 20:8-11 y Apocalipsis 1:10

por Henry Scudder

puritano presbiteriano y teólogo en la Asamblea de Westminster

Henry Scudder

 

«Ahora aparece que fue la voluntad de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, que deberíamos, desde su resurrección, guardar para nuestro día de reposo el primer día de la semana; por cuanto que resucitó en ese día, Juan 20:1-19, y apareció varios tiempos en este nuestro día del Señor a sus discípulos antes de su ascensión; y sobre este día, siendo el día de Pentecostés, Hechos 2:1-4, llenó sus discípulos con los dones del Espíritu Santo, estando reunidos juntos; todo cual da preeminencia a este día, y probabilidad al punto.

 

Pero por lo tanto como los Apóstoles, 1 Cor. 11:1, quienes siguieron a Cristo, y no entregaron nada sino lo que recibieron de Cristo, 1 Cor. 11:23, 14:37, observaron este día como el día de reposo, 1 Cor. 16:1, 2; ¿qué argumento puede dar esto sino una institución divina sobre este día?  El Apóstol Pablo pudo haber escogido cualquier otro día, para que la gente se congreguen para oír la Palabra y recibir el sacramento: pero ellos se congregaron para recibir el sacramento y de oír la Palabra, sobre el primer día de la semana, cual es el día del Señor, Hechos 20:6, 7.  Ahora la práctica aprobada de los apóstoles y de la Iglesia con ellos, grabado en las Escrituras, trae con ello la fuerza de un precepto.

 

Aún más, el Espíritu de Dios honra este día con el titulo de ‘día del Señor’, Apoc. 1:10, tanto como Él hace con la comunión con el titulo de la ‘cena del Señor’, 1 Cor. 10:21, 11:20.  ¿Qué argumento da sino que como los dos tienen referencia a Cristo, por lo tanto ambos son designados por Cristo?  El espíritu de Cristo supo la mente de Cristo, quien por lo tanto nombró este día.»

 

Tomado de su libro The Christian’s daily walk in holy security and peace

Traducción: Edgar Ibarra

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La Biblia Septuaginta, el Antiguo Testamento, tu Biblia de hoy y los Himnos

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

por Edgar A Ibarra Jr.

«Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían» Lucas 24:27.

« Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas»  Hechos 6:2.

« Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así»  Hechos 17:11.

Cuando leemos en el Nuevo Testamento (NT) que Jesucristo y los varios apóstoles hacen referencia a las Escrituras o la Palabra de Dios, ¿pensamos en ese momento a qué Escrituras o Palabra se refieren?  ¿Cuáles fueron las Escrituras que Jesucristo hace referencia? Muchos contestan bien, el Antiguo Testamento (AT).  ¿Y qué con los apóstoles? Lo mismo ¿verdad?

Miren Hechos 17:11 que sito arriba. El autor, Lucas, hace referencia a los de Berea.  ¿Quienes fueron y de dónde?  Berea, que ahora se llama Veria, era una ciudad griega situada aproximadamente a 73 km de Tesalónica. Desde el relato bíblico, sabemos que Berea era una ciudad tanto de judíos como gentiles, porque había una sinagoga judía.  ¿A qué Escrituras escudriñaban cada día para ver si estas cosas eran así?  Claro las únicas que existían en ese día, el Antiguo Testamento.  Pero un momento.  La mayoría fueron griegos.  ¿Cómo pues leían el AT?  ¿Qué no estaba escrita en el hebreo?  No. No fue en el hebreo. El AT que se usaba en la Iglesia, y la que usaba el Apóstol Pablo no fue de idioma hebreo, sino la Biblia griega, comúnmente llamada Biblia Septuaginta o Biblia de los Setenta (Μετάφραση των Εβδομήκοντα), y generalmente abreviada simplemente LXX.  Esta fue la versión que usaba la Iglesia y la que el NT cita cada vez cuando cita versos del AT.  Se tiene que recordar que el griego fue el idioma  universal de esos tiempos. Además los judíos de Israel no hablaban solamente hebreo sino también el arameo, incluso Jesucristo.  Los libros del NT fueron escritos en el griego común y los gentiles conversos a la religión judía (Mat. 23:15) utilizaban la Septuaginta, la Biblia completa de aquel entonces.

Así que cuando el NT hace citas bíblicas del AT, no se refiere al AT en su idioma original, el hebreo, sino a la traducción griega, la traducción que se usaba comúnmente y en todas las sinagogas y después en las Iglesias.  Por eso muchas citas en el NT del AT no son totalmente exactas, porque no son citas del hebreo sino del AT en griego, la Septuaginta.  Por ejemplo Hechos 2:25-28 comparado con Salmo 16:8-11.

La influencia de la traducción Septuaginta persiste hasta hoy en día.  Los primeros cinco libros del AT llamado los libros de Moisés, estos títulos de los libros NO son del hebreo sino de la Septuaginta.  En el hebreo original, los primeros cinco libros tenían como sus títulos la primera letra de la primera palabra del libro.  Pero los traductores de la Septuaginta cambiaron los títulos totalmente y en vez de usar la primera letra de la primera palabra de cada libro como el titulo, nombraron cada libro según su tema.  Así que:

Génesis es del griego.  En hebreo es Bereishit.

Éxodo es del griego. En hebreo es Shemot.

Levítico es del griego.  En hebreo es Vayikra

Números es del griego.  En hebreo es Bamidbar

Deuteronomio es del griego.  En hebreo es Devarim

Los libros históricos no fueron divididos como 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, sino combinados.  Los de Samuel fue simplemente Shemuel.  Los de los Reyes Melakhim y los de Crónicas Divrei Hayamim.
Los libros poéticas o los de sabiduría, como los judíos llamaban esta sección:

Los Salmos fueron Tehillim

Los Proverbios fue Míshlê Shlomoh.

Eclesiastés, del griego ekklesia (Iglesia) fue Qoheleth

El Cantar de los Cantares fue Shir Hashirim

Hay más ejemplos, muchos más, pero creo ya tienen la idea, ¿no?

Así que el AT que usamos hoy en día es una mezcla del hebreo, arameo y del griego y no una pura traducción del hebreo y arameo.  Es muy importante saber esto por varias razones.  Y ahora voy a mostrar una de estas razones.

En el debate moderno (porque antes no fue controversia) sobre la salmodia exclusiva, muchos apelan a Efesios y Colosenses para defender su uso de himnos y cánticos compuestos por hombres sin la inspiración del Espíritu Santo.  ¿Pero realmente encuentran refugio y defensa para su práctica en estos versos?

Miremos los versos en español y luego en el griego.

«… hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones…»  Efesios 5:19.

«…λαλοῦντες ἑαυτοῖς [ἐν] ψαλμοῖς καὶ ὕμνοις καὶ ᾠδαῖς πνευματικαῖς, ᾄδοντες καὶ ψάλλοντες τῇ καρδίᾳ ὑμῶν τῷ κυρίῳ…»  Efesios 5:19 en el idioma original del griego.

« La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales»  Colosenses 3:16.

« ὁ λόγος τοῦ Χριστοῦ ἐνοικείτω ἐν ὑμῖν πλουσίως, ἐν πάσῃ σοφίᾳ διδάσκοντες καὶ νουθετοῦντες ἑαυτοὺς ψαλμοῖς, ὕμνοις, ᾠδαῖς πνευματικαῖς ἐν [τῇ] χάριτι ᾄδοντες ἐν ταῖς καρδίαις ὑμῶν τῷ θεῷ:»  Colosenses 3:16 en el idioma original del griego.

He subrayado las palabras griegas para salmos (ψαλμοῖς), himnos (ὕμνοις) y cánticos (ᾠδαῖς ) espirituales (πνευματικαῖς).

Como dije antes, el libro que conocemos como el libro de los Salmos no es el titulo original del hebreo, sino del griego.  En griego se llama: ΨΑΛΜΟΙ

Cuando Pablo dice que cantemos con salmos, himnos y cánticos él se esta refiriendo a y solamente a los 150 Salmos.  Estas palabras se encuentran en los títulos de algunos Salmos y su audiencia lo sabía porque como he explicado y mostrado usaban el AT griego.  Como voy a mostrar abajo el libro de los Salmos en hebreo se llama «alabanzas» o «himnos», palabras intercambiables.  Sea el judío o el griego/gentil ellos sabían sin duda que al libro de los Salmos es que se refiere Pablo. La idea moderna, es eso, moderna y nueva que himnos significa «cánticos escritos por el hombre sin la inspiración divina del Espíritu Santo para ser ofrecido en el culto».   Para nada se sabía ésta definición en la Iglesia del NT y en los tiempos de los Apóstoles tal definición.  Ni indicación, ni un rasgo de tal.  Claro que ellos sabían que los paganos escribían himnos a sus dioses, pero que la Iglesia lo hiciera, era extraño ya que Dios había dado Su propio himnario. Ahora voy a mostrarles la prueba que «salmos, himnos y cánticos» se refiere solamente y únicamente al Salterio.

Pergamino del hebreo y el griego

Pergamino del hebreo y el griego

 

Ahora miren el Salmo 81:1, el titulo del Salmo en español y luego en el griego:

Salmo de Asaph.

 

En el griego:

Ψαλμὸς τῷ ᾿Ασάφ.

Miren que es el mismo en el griego del AT como en el griego del NT.

Ahora miren el titulo del Salmo 61:1.
Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ὕμνοις τῷ Δαυιδ

Miren que en el griego la palabra ὕμνοις  es la misma que aparece en Efesios y Colosenses.  En el griego se lee como «himno de David: ὕμνοις τῷ Δαυιδ » pero en español ha sido traducido como «salmo de David». ¿Por qué el cambio?  ¿Puede ser que himno y salmo son intercambiables y son sinónimos?

La palabra alabanza en el griego es ὕμνον, la misma palabra traducida como himno en el NT.  Así que himno y alabanza son las mismas palabras en el griego, ὕμνον. Cuando miramos alabanza en el AT es igualito a himnos.

Ahora el titulo de Salmo 4:1 en español:

Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ψαλμοῖς ᾠδὴ τῷ Δαυιδ

Noten la palabra ᾠδὴ es la misma palabra (declinada porque así cambian el tenso en el griego-en español conjugamos las palabras ¿no?) que se ve en Efesios y Colosenses: ᾠδαῖς.   Pero tanto importante es notar que en español NO se ha traducido ᾠδὴ, cual significa «cántico», en español se traduce como «salmo» y no «cántico»; se ignora como vimos con himno en el Salmo 61:1.  En el griego miran la palabra ψαλμοῖς, ya deberían conocer la palabra y es traducida al español correctamente: Salmo.  El griego literalmente dice traducido al español: «un cántico el salmo de David».

Ahora miren que los títulos de estos Salmos en el griego son referidos como «salmo», como «himno» y como «cántico».  Muy importante notar esto.  Cuando Pablo nos dice que cantemos con salmos e himnos y cánticos espirituales él esta haciendo una referencia DIRECTA al Salterio. Recuerden que los que recibieron estas cartas fueron gentiles, griego hablantes y ellos bien hubieran entendido que Pablo se refiere a los 150 Salmos y NO a otro himnario desconocido.  La prueba ya se los he mostrado.  Usaban la Septuaginta, la versión griega del AT y miramos que los títulos de algunos salmos se describen como himnos, o como cánticos, o como salmos.  El cristiano de hoy no tiene ninguna razón o derecho por medio de la Palabra de Dios de interpretar las palabras «himnos» y «cánticos» como canciones compuestos por hombres sin inspiración del Espíritu Santo.  O sea con las definiciones en moda en nuestro idioma de hoy.  No hermanos, cuando uno lee la Biblia o cualquier libro se tiene que definir las palabras tal y como el autor los define.  En este caso el autor es el Espíritu Santo por medio del Apóstol Pablo.  ¿Nos atrevemos ir a Su contra y re-definir lo que Dios ya ha definido?  ¡Temeroso pensarlo!

La Septuaginta en español

La Septuaginta en español

¿Pero qué con el hebreo?  ¿Que significa el titulo original de éste libro de Salmos en el Hebreo que NO se usa en las Biblias de hoy?

En hebreo el titulo del libro que llamamos «Salmos» es  Tehillim, תְהִלִּים, la traducción literal sería «alabanzas» o «himnos».

Si miramos a Efesios 5  y Colosenses 3 y buscamos las palabras equivalentes del griego al hebreo serían: mizmorim מִזְמוֹר (salmos), tehillim תְהִלִּים (himnos) y shirim םיריש (cánticos).    Cuando buscamos en el idioma hebrea la palabra himnos, en el Salterio se encuentra himnos como títulos. También cánticos. Los mismos títulos.  Así que no puede ver ninguna duda que cuando Pablo dice que cantemos «salmos, himnos, y cánticos» se refiere directamente al Salterio y no a otro himnario.

Cuando dice en Mateo 26:30 y Marcos 14:26 que Cristo y sus discípulos habían cantado un himno, otra vez se refiere al Salterio.  Durante la pascua eso es lo que cantaban, los Salmos.  Específicamente la parte del Salterio conocido como el «Hillel» o sea los Salmos 113-118.  Hasta algunas iglesias de hoy, durante la Santa Cena cantan Salmos de esa sección.

Ahora reconozco que esto será nuevo para muchos.  Sin embargo no ha sido nada nuevo para la Iglesia Protestante, en particular la rama conocida como «reformada» o «calvinista».  Los teólogos y pastores de los primeros 400 años fueron unánimes que en Efesios 5 y Colosenses 3 Pablo habla del Salterio.  Y esto NO solamente los presbiterianos.  También los bautistas, los independientes y los congregacionalistas enseñaron lo mismo.  Aquí les paso unos ejemplos de entre una multitud.

John Cotton (1584-1652), un pastor y teólogo congregacionalista en Nueva Inglaterra:
«En ambos lugares, Efe. 5:19 y Col 3:16, en cuanto el apóstol nos exhorta a cantar, así nos instruye sobre que materia consiste nuestro cantar, a saber los Salmos, himnos, y cánticos espirituales.  Ahora estos son los mismos títulos de los canciones de David, tal y como fueron dados a nosotros por el mismo Espíritu Santo: algunos son llamados Mizmorim, o sea los Salmos; algunos Tehillim eso es himnos; algunos Shirim, eso es cánticos, cánticos espirituales.  ¿Qué razón se puede dar sobre por qué el Apóstol nos dirige en nuestro cantar a los mismos títulos de los Salmos de David, si no fuera su intención que nosotros deberíamos cantarlas?…La palabras de David y de Asaph, como si fueran las palabras de Cristo en la boca de David y de Asaph; así también fueron las palabras de Cristo en las bocas de los hijos de Coré, o cualquier otros cantantes en el Templo.»

Thomas Manton (1620-1677), puritano presbiteriano inglés y teólogo en la asamblea de Westminster comentando sobre Efesios 5:19 dice:

«Que el erudito observe, que estos son los títulos mismos de los Salmos de David, mizmorim, tehillim, y Shirim, cual la Septuaginta traduce como psalmoi, humnoi, y odai o sea ‘salmos, himnos y cánticos’, y aparece que nos recomienda el libro de los Salmos de David.»

John Flavel (1628-1691), puritano presbiteriano inglés y teólogo popular:

«Tu anabautista…se encuentran en un negligencia pecaminosa  en negar una ordenanza evangélico dulce y celestial, hablo del cantar los salmos, por la cual tienes ambos precepto y precedente en el evangelio, Col 3:16, Santiago 5:13, 1 Cor. 14:26.»

Dr. John Gill (1697-1771), bautista inglés, comentando sobre Efesios 5:19:

«Por los salmos se entiende los Salmos de David, y otros que forman el libro que va por ese nombre; y por himnos debemos entender, no tales que son compuestos por hombres buenos, sin la inspiración del Espíritu Santo; tanto como son puestos entre las palabras salmos y cánticos espirituales, son obras escritas por hombres bajo la inspiración del Espíritu Santo…pero estos son solamente otro nombre para el libro de los Salmos, cuyo título también se puede decir es el libro de Himnos…y por cánticos espirituales se entiende también como los Salmos de David, Asaph, etc., y los títulos de muchos de estos son ‘cánticos’…Estas tres palabras son traducidas del Mizmorim, Tehillim, y Shirim…los varios títulos de los Salmos de David…»  Énfasis mía.

Hermanos no queda duda y no hay ninguna escusa bíblica para negar el cantar los Salmos exclusivamente.  Tenemos el precepto apostólico, Jesucristo mismo lo hizo, y Dios lo manda en Su propio himnario.  No hay ninguna justificación bíblica para escribir nuestros propios himnos para utilizarlos en el culto hacia Dios y si no hay tal ejemplo, mandato o precepto, es prohibido hacerlo.  Cuando lo hacemos estamos declarando que el Salterio, o sea LA PALABRA DE DIOS, no es suficiente y no cumple lo que queremos. Hermanos, ¿a qué conclusión puedes llegar si ésta es la motivación para componer nuestros propios himnos para ofrécelos a Dios?  Creo que queda claro.

Hermanos reconozco que es muy duro dejar himnos queridos y que estimamos buenas.  Yo mismo simpatizo con eso ya que yo cantaba himnos una vez.  Pero Dios nos pide que seamos obedientes hacia Él y eso es nuestro fin, ¿no?  Les pido que oren mucho sobre esto porque realizo que es duro.  Invito sus comentarios y preguntas.

Soli Deo Gloria por medio de Sola Scriptura

Para más información sobre la Septuaginta miré este artículo breve sobre la historia de la Septuaginta:

http://www.allabouttruth.org/spanish/septuaginta.htm

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La Biblia, la Confesión, cantos e instrumentos

salterio

La Confesión de Fe de Westminster en el capitulo 21 párrafo 5 dice entre otras cosas lo siguiente sobre que tipo de cánticos se debe utilizar y en qué manera:

«… el cantar salmos con gracia en el corazón…»

Aquí se ve claramente lo que los reformadores teólogos declaran sobre qué tipo de canción se debe utilizar en el culto: los Salmos.  No dicen «salmos e himnos» cosa que bien fácil se les hubiera sido para declarar si los himnos de hombres fuera aceptables. Pero no, como se ve en sus escritos personales, fue los Salmos que se cantaban en el culto a la exclusión de himnos. La última publicación oficial de Westminster fue el Salterio metrificado para ser usado en el culto en 1650.  No se encuentra ni un solo himno de hombre, solamente los 150 Salmos. Debemos reformar nuestros cultos de nuevo y hacer solamente lo que la Palabra de Dios manda, nada más y nada menos. Y si uno se adhiere a la Confesión de Fe de Westminster debería con más razón rechazar los himnos de hombres y cantar los Salmos exclusivamente.

Para más información lea aquí:

https://presbiterianoreformado.wordpress.com/2013/02/09/la-salmodia-segun-el-primer-comentario-sobre-la-cfw/

Para obtener un Salterio para cantar se puede aquí:

http://www.farodegracia.org/product.aspx?id=2518

Ahora, ¿con qué manera se debe cantar? Dice la Confesión «…con gracia en el corazón…».  No dice con instrumentos musicales.  Otra vez bien fácil hubiera sido escribir «…con instrumentos musicales…», pero no lo hicieron.  ¿Por qué?  Porque ellos enseñaron en sus libros y predicaciones que los instrumentos musicales fue válido bajo el Antiguo Testamento siendo parte de la ley ceremonial.  Pero cuando inició el Nuevo Testamento y la ley ceremonial fue abrogada, también fueron expulsados los instrumentos musicales.  Además es necesario notar que en las sinagogas nunca se usaron los instrumentos, se cantaba los Salmos A Capella.  Los judíos bajo el AT bien entendieron que los instrumentos solamente se usaban en el Templo.  Con la destrucción del Templo en 70 A.D., los judíos jamás usaron los instrumentos en el culto.  Los reformadores entendieron esto y durante la primera reforma comenzaron a sacudir la Iglesia de esta reliquia de la ley ceremonial ya abrogada.

Para más información histórica lea aquí:

https://presbiterianoreformado.wordpress.com/2013/03/22/instrumentos-musicales-en-el-culto/

Las palabras de Calvino sobre lo mismo:

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/calvinoinstrumentos.php

¡Regreso al lema reformada: Sola Escritura…y que sea aplicada en el culto de Dios!

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¿Qué nos dice la Palabra de Dios sobre el uso de instrumentos musicales en el culto público de Dios bajo el N.T.? ¿Cuál fue la opinión de los reformadores? ¿La práctica de los presbiterianos de los siglos 16-19?

Les invito a leer este excelente tratado que introduce el tema. Le doy gracias al Señor por el apoyo del Rev. Caesar Arevalo por la colaboración de la traducción.

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/Instrumentosmusicales.php

musica

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Una lista de los Estándares de las Iglesias Reformadas de los siglos 16-17 se encuentran aquí, pero no tengo los documentos para todos. Algunos todavía tienen que ser traducidos al español. Los que están son traducciones del original y nunca de las versiones norteamericanas, cuales fueron cambiadas para reflejar los ideales norteamericanas en vez de lo que dice la Biblia. También tenemos TODOS los Estándares que fueron producidos por la Asamblea de Westminster.

http://www.presbiterianoreformado.org/estandares/Estandares.php

Espero que sean de bendición para todos.

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Un extracto de la obra de Rev. David Dickson, siendo el primer comentario de la Confesión de Fe de Westminister, Truth´s Victory Over Error, (La victoria de la verdad sobre el error)

Capitulo 21: De la Adoración Religiosa y del Día de Reposo

Pregunta 9 — La Salmodia

El comentario original, y primero,  sobre la Confesión de Fe de Westminster por David Dickson

El comentario original, y primero, sobre la Confesión de Fe de Westminster por David Dickson

¿Es el canto de los Salmos, con gracia en el corazón una parte del culto ordinario de Dios?

Si (Col. 3:16; Ef. 5:19; Sant. 5:13).

Pues bien, ¿se equivocan los cuáqueros y otros sectarios cuando están en contra del cántico de los Salmos o al menos solo a algunas personas, siendo los otros excluidos?

Si.

¿Por cuales razones se les refuta?

1. Por la práctica de Cristo y de Sus apóstoles (Mateo 26:30). Del ejemplo de Pablo y Silas (Hechos 16:25). De Moisés y los Israelitas (Ex. 15).

2. Porque el cantar los Salmos fue ordenado bajo el Antiguo Testamento, y eso no como un tipo de alguna sustancia de por venir, ni por una causa ceremonial. Ni es abrogado bajo el Nuevo Testamento, sino confirmado (Ps. 30:4; 149:1).

3. Por los mandamientos generales y universales en el Nuevo Testamento (Ef. 5:19; Col. 3:16; 1 Cor. 14:15).

4. Porque el Apóstol Santiago dice, ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante Salmos.” (Sant. 5:13 RVR 1909). El significado no es que ninguno debe cantar sino los que están alegres; entonces nadie debería orar sino los que están afligidos.

5. Porque cantando los Salmos glorificamos a Dios, hacemos su alabanza gloriosa. Edificamos a otros con quienes cantamos igual que nos edificarnos a nosotros mismos. Así que el fin que se propone en el canto, es que cantando seamos enseñados y exhortando unos a otros con Salmos, himnos y cánticos espirituales (Col. 3:16). En fin, aclamamos y nos refrescamos haciendo melodía en nuestros corazones al Señor (Ef. 5:19). Cual se levanta, primero, de nuestra conciencia tratándolo como un parte de adoración hacia Dios, y en tal hecho somos aceptados en eso.

Segundo, por ser parte de las Escrituras, designado para Su adoración, sea que concuerde con nuestro caso o no. Eso siendo el fin por la cual fue designado de ser cantado es una autorización suficiente para que nos unamos en el cantar de ello.

Traducido por:

Edgar Ibarra   y

Sebastián Santa María

revisión  Caesar Arevalo

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CAPITULO SETENTA Y CINCO

de la obra

El servicio razonable del cristiano

 

 

El ayuno

 

 

WILHELMUS à BRAKEL

Por WILHELMUS à BRAKEL

Ayunar [del hebreo: חעניח (ta‘anith)], es un derivado de las palabras “oprimir”, “humillar”, “atormentar”, así como “ser afligido”. Otros traducen esta palaba hebrea como “ayunar”. “Y a la hora del sacrificio de la tarde me levanté de mi aflicción” (Esdras 9:5); “¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma, que incline su cabeza como junco, y haga cama de cilicio y de ceniza?” (Isaías 58:5). También la palabra צום (tsoom) significa “ayunar” (Isaías 58:5). En el griego tenemos la palabra νεστεία (nesteia), la cual significa no comer. Esto es lo último que deseamos que se quiera expresar por el verbo “ayunar”.

Ayunar es un ejercicio religioso especial en el cual un creyente se priva a sí mismo por un día de todo lo que vigoriza el cuerpo, humillándose a sí mismo en cuerpo y alma ante Dios como un medio para obtener lo que él desea.

Ayunar es un ejercicio religioso – un ejercicio en el cual uno busca a Dios. El ayuno debido a la pobreza, la avaricia, la enfermedad, por razones de salud, o por un impedimento de comer alimentos debido a actividades de negocio no es aplicable aquí. Más bien hablamos aquí del ayuno como un ejercicio religioso; estar enfocado en Dios y su intento, por ello, es el de buscar a Dios. Dado que toda la práctica de la religión no es ni ser obstinados ni practicarla de acuerdo a las instituciones humanas, sino solamente de acuerdo a los mandamientos y preceptos de Dios, esto es también aplicable al ayuno. No consiste en la ociosidad, sino que es una actividad de todo un día en la cual consiste en comprometerse en tratos secretos con Dios.

Es un ejercicio especial. No se trata de una actividad diaria, tales como la oración, la lectura, la acción de gracias y el canto. Por el contrario se practica en ocasiones especiales de necesidad, como ser amenazado u oprimidos por el peligro de una plaga, teniendo que participar en pruebas muy pesadas, confusiones, o teniendo que tomar una decisión en un asunto de mucho peso. Incluso se puede relacionar con asuntos cotidianos como la búsqueda de la comunión con Dios, la necesidad de la fuerza para oponerse a pecados específicos, y el crecimiento en la gracia.

 

 

Ayunar: Ser privado de todo lo que vigorice el cuerpo

Ayunar primeramente consiste en una privación de uno mismo de todo lo que vigorice el cuerpo, estando deseoso de traer el cuerpo para darlo por un día a condiciones de abstinencia, angustia y debilidades.

Consiste, primero que todo, en una privación de nosotros mismos de todo alimento (siendo expresado por la palabra ayuno), porque el que participe de cualquier alimento ha roto el ayuno. Observa esto en Ester 4:16 “y ayunad por mí, y no comáis ni bebáis…” Nosotros no ayunamos solamente privándonos a nosotros mismos de carne. En el Antiguo Testamento había una distinción entre alimentos, puros e impuros, sin embargo, esto no está relacionado con el ayuno. Pablo declara “bueno es no comer carne, ni beber vino…” (Ro. 14:21). Esto no se relaciona con días de ayuno, sino que se refiere a ofender a un hermano más débil en la fe. Esto último ocurrió durante ese período en el que habían algunos que distinguían entre alimentos según lo dictado por la ley del Antiguo Testamento. Es en relación a esto que el apóstol manifiesta: “Por lo cual, si la comida le es a mi hermano ocasión de caer, no comeré carne jamás, para no poner tropiezo a mi hermano” (1 Co. 8:13). Esto es, “yo preferiría privarme a mi mismo de esto antes de ofender a alguien”. Algunos tenían libertad de comer animales que habían sido sacrificados a los ídolos. El apóstol declaró que había tal libertad, ya que el ídolo en realidad no existía. Otros, sin embargo, no creían que tenían tal libertad y se ofendían cuando observaban a otros haciéndolo. Por lo tanto, el apóstol no sólo se niega a comer carne de animales sacrificados, sino que él no quería comer carne de ninguna manera, si alguien sería ofendido por ello. A excepción de estas ocasiones, sin embargo, el comía carne. Por lo tanto, estos textos no pueden ser usados en apoyo del ayuno papal, en aquellos momentos en que se privan a sí mismos de comer carne. De otro modo, ellos deberían privarse a sí mismos del vino y no volver a comer carne.

En segundo lugar, en un día de ayuno nos privamos de toda ornamentación externa. En los tiempos del Antiguo Testamento, las personas cubrían sus cuerpos con un tipo de material que era de la clase más baja. Ellos tenían que elaborar el atuendo lo más apretado al cuerpo, tan apretado como si ellos estuviesen colocando artículos de gran valor en una bolsa preparándola para transportarla, ya que normalmente se llevaban prendas de vestir anchas (Isaías 3:24). Además, hacían estos sacos, que enrollaban alrededor de sí mismos, sucio por aspersión de tierra y cenizas, de modo que ellos se mostraran a sí mismos ante Dios y los hombres en las circunstancias más miserables y humildes, declarando que eran indignos de cualquier cosa. “¿Es tal el ayuno que yo escogí, que de día aflija el hombre su alma… y haga cama de cilicio y de ceniza?” (Isa. 58:5); “me vestí de cilicio” (Salmos 35:13); “hija de mi pueblo, cíñete de cilicio, y revuélcate en ceniza” (Jeremías 6:26); “ninguno se puso sus atavíos” (Éxodo 33:4).

En tercer lugar, en un día de ayuno, debemos privarnos de todo el entretenimiento, como juegos recreativos, dar un paseo con el fin de ver los jardines, obras ornamentales de arte, plantaciones, salir en barco, caballo o coche sólo por placer. “He aquí que en el día de vuestro ayuno buscáis vuestro propio gusto” (Isaías 58:3). Incluso unos deben abstenerse de la unión marital (1 Co. 7:5).

En cuarto lugar, también debemos abstenernos a realizar las labores de nuestra vocación. “Y cualquiera persona que hiciere trabajo alguno en este día, yo destruiré a la tal persona de entre su pueblo… de tarde a tarde guardaréis vuestro reposo” (Levítico 23:30,32).

En quinto lugar, debe haber también una abstención del sueño. En un día debemos levantarnos temprano y no nos retiramos antes de lo normal. En un día también podemos no dormir, pero esto sería enteramente contrario al objetivo del día. Tal sueño resultaría en una perdida de tiempo, durante el ayuno, y sería como si trajéramos un cuerpo muerto ante el Señor – como si fuese el cuerpo que ha estado ayunando. Esto está en conflicto con respecto a humillarnos a nosotros mismos. Dormir vigoriza a una persona, y el propósito de este día es la humillación del alma facilitado por la debilidad del cuerpo – y por tanto, humillarse a uno mismo profundamente.

Ayuno: Una humillación de nosotros mismos

El segundo aspecto del ayuno es una humillación de nosotros mismos con respecto al cuerpo y al alma. El alma y el cuerpo están tan íntimamente unidos que la mala disposición de una engendra la mala disposición de la otra. Cuando el cuerpo, debido a la retirada de todo refrigerio, se vuelve frágil y débil, y es sometido, el alma también estará en tal disposición; y por tanto la disposición natural toma una dimensión espiritual. El ayuno, en sí mismo, no es una práctica religiosa. Es sólo así [práctica religiosa] cuando se trata de la búsqueda de Dios por medio de él. Él que se ha limitado a sí mismo de todo refrigerio no ha guardado parcialmente un día de ayuno, el ayuno y la humillación de nosotros mismos no son dos tareas distintas. El ayuno debe estar caracterizado por una humillación de nosotros mismos, y la humillación de nosotros mismos debe ser hecha por medio del ayuno. El ayuno sirve para un solo objetivo: facilitar la humillación del alma; no tiene un significado mayor que este. Dado que el ayuno facilita esto, sin embargo, el acto como tal es requerido. Es un aspecto esencial de un día de ayuno – sin embargo, solamente en unión con, y por tanto inseparable de la humillación de nosotros mismos. No funcionan con doble sentido, sino al unísono.

Cuando, en un día determinado de ayuno, nos humillamos a nosotros mismos por medio del ayuno, entonces, desde el principio del día, habrá un mayor apetito por comida que el normal – antes de la hora normal de comida. Esto no es siempre debido a la corrupción de nuestra naturaleza – una naturaleza que siempre anhela lo que está prohibido. Más bien, brota de la relación entre el ayuno y la humillación de nosotros mismos. El dolor por la humillación del alma produce dolor en el cuerpo humillado, y la humillación en el cuerpo engendra dolor en el alma. Son, por tanto, ambos sometidos a la humillación de nosotros mismos (Deut. 10:1). “… y afligiréis vuestras almas” (Levítico 23:37).

Una humillación de uno mismo consiste en:

(1)   La confesión de pecados, acompañado con dolor y vergüenza: “El día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno… confesaron sus pecados” (Nehemías 9:1-2); “Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo” (Esdras 9:6).

(2)   Declarándonos a nosotros mismos de ser dignos de juicio y abandonándonos a la justicia si el Señor fuera a ejecutar esos juicios merecidos sobre nosotros. “Pero tú eres justo en todo lo que ha venido sobre nosotros; porque rectamente has hecho, mas nosotros hemos hecho lo malo” (Nehemías 9:33).

(3)   Una súplica de gracia, con frecuencia acompañada con llanto. En cuanto al día de asamblea solemne leemos en Joel 2:17: “Entre la entrada y el altar lloren los sacerdotes ministros de Jehová, y digan: Perdona, oh Jehová, a tu pueblo, y no entregues al oprobio tu heredad, para que las naciones se enseñoreen de ella.” Esto también es observado en el día de ayuno registrado en Nehemías 9. Considera también los siguientes pasajes: “Afligí con ayuno mi alma, Y mi oración se volvía a mi seno” (Salmo 35:13); “Entonces, habiendo ayunado y orado…” (Hechos 13:3); “Pero este género no sale sino con oración y ayuno” (Mateo 17:21).

(4)   La renovación del pacto con la intención sincera de abandonar antiguos pecados y vivir una vida santa: “A causa, pues, de todo esto, nosotros hacemos fiel promesa” (Nehemías 9:38); “¿No es más bien el ayuno que yo escogí, desatar las ligaduras de impiedad…” (Isaías 58:6).

(5)   Dar dádivas: “¿No es más bien el ayuno que yo escogí… No es que partas tu pan con el hambriento, y a los pobres errantes albergues en casa; que cuando veas al desnudo, lo cubras, y no te escondas de tu hermano?” (Isaías 58:6-7).

La duración del ayuno

La duración del ayuno está limitada a un período de 24 horas – de tarde a tarde.

(1)   Moisés (Deut. 9:9), Elías (1Reyes 19:8), y el Señor Jesucristo (Mateo 4:2) ayunaron por cuarenta días consecutivos, tiempo durante el cual el Señor preservó sus vidas de manera milagrosa. No se nos manda a imitar esto; hacerlo así es solamente superstición. Además, nadie puede estar sin comer durante un período tan largo de tiempo. No seguimos al Señor Jesús si nos privamos de carne para un período de tiempo tal, aun todavía si comemos algo durante el día. Él no comió durante ese período, ni designó su ayuno para ser un ejemplo a ser seguido por nosotros. Hay muchas cosas que Él hizo bien en virtud de Su divinidad o en lo que respecta a Su oficio de mediador, que no somos ni capaces ni tenemos permitido imitar.

(2)   También leemos acerca de los siete días de ayuno en 1Crónicas 10:12 y de tres días en Ester 4:16. Esto debe ser entendido como un período durante el cual se come algo cada tarde. O bien, debido a que hay un clima más cálido en esos países, fueron capaces de estar sin comida por un tiempo más largo, sin hacer daño a su salud. Sin embargo, el plazo normal para el ayuno es un día – de tarde a tarde (Levítico 23; Isaías 8:5).

Pregunta: ¿Están todos los hombres obligados a ayunar por un día entero? ¿Haría bien uno entonces, viniendo a ser un poco débil y por tanto no aptos para las oraciones y otras obligaciones para ese día, ser capaces de comer algo, como un pedazo de pan o algo similar?

Respuesta: En lo que respecta a algunas personas se aplica la regla, “porque misericordia quiero y no sacrificio” (Oseas 6:6). Esto se aplica a las mujeres que han dado a luz, los enfermos, madres de enfermos, aquellos que son excepcionalmente débiles (aunque no por enfermedad), los bebes enfermos, así como niños que deben ser atendidos de acuerdo a sus edades. Algunos no son privados de nada, a otros se les dará lo menos posible, y otros necesitan, nuevamente, aprender a cómo ayunar. Sin embargo, los saludables deben privarse de todo durante todo el tiempo. Venir a estar un poco débil es el objetivo del ayuno, y uno no debe retroceder de este objetivo. La pretensión de no ser apto para orar emite delante de la opinión que ayunar no es más que un ejercicio para estar más en forma para orar y otros ejercicios similares. Tales creen que esta debilidad no es parte del ayuno, creyendo que es solamente de naturaleza espiritual. Uno también experimenta que, en lugar de convertirse en incapaces, esta debilidad hará que uno esté más en forma para orar con una humildad aumentada, así también provoca que uno invoque a Dios con la disposición de alguien quien está totalmente desamparado. Incluso si la manifestación de todo esto no es tan vehemente como en el caso contrario, hacia la tarde, la oración se volverá más formal, y luego, en ocasiones, una bendición especial le seguirá.

La distinción entre el ayuno público y privado

En cuanto a las personas que ayunan se refiere, una distinción puede ser hecha entre el ayuno público y privado.

Primero, el ayuno público ocurre cuando:

(1) Es proclamada por el gobierno debido a una necesidad nacional general – ya sea una guerra, una peste, el hambre, una plaga de insectos, una sequía extraordinaria, una lluvia persistente, u otros acontecimientos similares. En tales casos, los gobiernos tienen el derecho de proclamar ayuno y días de oración. Esto no significa que el día de ayuno sea un mandamiento de hombres; no, la observancia de los días de ayuno es un mandato de Dios. En su lugar, los gobiernos no hacen, sino que designan el tiempo determinado por Dios por medio de circunstancias extraordinarias.

(2) Un sínodo, o los ancianos de una congregación en particular designan un día de ayuno para la iglesia bajo su supervisión, haciendo esto debido a una necesidad extraordinaria en la iglesia – esta iglesia (as) estén bajo persecución en otros países, la manifestación de falsas doctrinas, la necesidad de reforma debido a declinación, el llamado de ministros o la elección de consistorios, u otra circunstancia específica. Esto tampoco es una institución humana, sino el cumplimiento de un mandamiento divino.

En segundo lugar, el ayuno privado ocurre cuando:

(1) Algunos amigos íntimos se ponen de acuerdo, individualmente, de apartar un día – sea debido a sus propias necesidades o por la necesidad de otros, o un deseo excepcional de buscar al Señor fervientemente por algo que se desee – ya sea para el cuerpo o el alma;

(2) un padre instituya un día de ayuno para su familia;

(3) un individuo aparte un día para sí mismo. Todos tienen la libertad personal de hacer esto, sea que aparte un día por ocasiones especiales; que programe días de ayuno los cuales, a su juicio, son los más adecuados para él – habiendo sido esto la costumbre de las personas eminentemente piadosas – no sea que tenga que elegir un día nuevamente cuando el ayuno sea olvidado, o que tenga que seleccionar un día vez tras vez. De esta manera vamos a familiarizarnos con el Señor, vamos a ser más modestos y santos, y el Señor generalmente garantiza mayor gracia espiritual a los mismos. Al establecer un día aparte, cada quien es libre  en cuanto a la medida en que desea hacerlo. Puede ser que desista de sus labores si es un empleado y si esto no es para detrimento de su familia; él puede hacer esto sin nadie darse cuenta. O puede ser que aparte este día mientras, sin embargo, intentando hacer su trabajo – esto siendo requerido por sus circunstancias – y comer una cantidad limitada de alimentos, con el fin de ocultar a otros el hecho de que está ayunando ese día. Esto último debe ser su objetivo de acuerdo a la instrucción de Cristo en Mateo 6:16-18: “Cuando ayunéis (esto se aplica a los ayunos privados en vez de los públicos), no seáis austeros, como los hipócritas; porque ellos demudan sus rostros para mostrar a los hombres que ayunan… Pero tú, cuando ayunes, unge tu cabeza y lava tu rostro (vístete de una manera honorable, como estás acostumbrado hacer), para no mostrar a los hombres que ayunas, sino a tu Padre que está en secreto; y tu Padre que ve en lo secreto te recompensará en público.” Sin embargo, si tú no puedes ocultar esto de tu familia, entonces no debes permitir que esto te menoscabe. Pero, si esto te causaría ser ridiculizado, debes ocultar esto y comer un poco.

Exhortación al ayuno

Es triste – un signo de gran decadencia en la iglesia – que se haga tan poco trabajo de ayuno, tanto en público como en secreto. Por lo tanto todos los que desean llevar una vida de piedad afectuosa y desean ver el bien de Zion deben avivar el ejercicio de este deber, porque:

(1)   ¿Dios no ha mandado esto? (Lev 23:37; Joel 2:12).

(2) ¿No han practicado la iglesia y los santos de todas las épocas esto y nos han dejado un ejemplo a seguir? Observe esto en Jueces 20:26; 2Crónicas 20:3 y Nehemías 9:1. Referencias de ayuno privado son encontradas en Nehemías 1:4 y Salmos 35:13. Esto no es solamente un deber y práctica en el Antiguo Testamento, sino también en el Nuevo Testamento (Mateo 6:6-18; 9:15; Marcos 9:29; Lucas 2:37; Hechos 13:3; 14:23; 1Corintios 7:5). Por lo tanto, como hijos obedientes de Dios y discípulos de los santos, ayunemos frecuentemente. Esta fue la práctica de las iglesias cristianas originales y de creyentes desde el principio de la Reforma – e incluso mucho tiempo después. No permita que esta práctica desaparezca.

Si se ha proclamado un ayuno público, compórtate bien al hacerlo. No son pocos lo que ayunan bien. Por tanto, si hay perplejidad en el país donde la iglesia se encuentra, el ojo de Dios estará sobre ti en una manera especial. Será agradable a Él cuando observe tu permanencia en abrir una brecha para apaciguar Su ira sobre ese país. Tal vez Él entregaría el país en tu oración; e incluso si la tierra fuera a ser destruida, el ojo del Señor y Su misericordia estarán sobre ti y tus seres queridos. Entonces tendrás paz en tu conciencia a donde quiera que vayas, sabiendo que te has esforzado por mantener el sostén de la iglesia y el país.

Si algunos de los piadosos se han puesto de acuerdo para apartar un día, tratan de unirse entre ellos, y animan a otros piadosos a hacer lo mismo. El Señor, seguramente, estará en medio de ellos; Él vendrá a ellos y los bendecirá. Se generará un dulce vínculo de amor mutuo, una mutua comunión santa, y un amor y realización de buenas obras más vivificadas. Cuando haces el trabajo de tener días de ayuno privado, experimentarás que la promesa es verdadera y se cumplirá en ti: “y tu Padre… te recompensará en público” (Mt. 6:18). El Señor manifestará que esto es agradable a Él. Él incrementará tu luz, y fortalecerá tu corazón en la fe; estarás más cerca de Dios en tu caminar, y llevarás una vida que es más sobria y reflexiva; y tu conciencia será más sensible. Tendrás más fuerzas contra el pecado, y recibirás más comodidad del Señor. El que se ha ejercitado en esto nunca se ha arrepentido de lo que ha hecho, y deseamos recomendarlo como un medio excepcional para el crecimiento espiritual.

Cuando tú, por tanto, has determinado observar un día de oración, en público o privado, debes prepararte para esto con antelación removiendo todos los obstáculos, siendo moderado en tu consumo de alimentos y bebidas en la tarde, y durmiendo moderadamente en las noches. Confiesa tu repugnancia durante cada día de oración como si fuera un pecado delante del Señor, y pedimos que esté en buena forma para conducirse bien en este día de oración. Si intentas guardar esto con otras personas, ora para que ellos puedan estar en buena forma para esto también.

Si el día de oración es invertido como se describió anteriormente, permita que su conducta también sea apropiada después de esto. Regocíjate en la tarde que has comido, ya que no eres digno de un bocado de pan. Agradece al Señor que Él te da en Su favor – como habiendo sido adquirido por la sangre de Cristo. Sea moderado en su uso de alimentos, así también como en el dormir. Preserve la impresión de todo lo que ha transcurrido en ese día; esto es, de todas tus iniciativas hacia Dios y de todas las manifestaciones de Dios hacia usted. Presta mucha atención a cómo Dios te respondió en tu día de oración, ya que Dios las responderá. De esta manera usted debe acostumbrarse a este deber, y descubrir la dulzura que hay en el, que usted anhelará tener un día de oración para renovación.

Traducido por:

José Andrés Landeta

(de la República Dominicana)

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Instrumentos musicales; ¿deben de ser usados en el culto público en la Iglesia del Nuevo Testamento?

 

Tomado de los comentarios de Juan Calvino sobre el libro de los Salmos.

 

Calvino predicando en San Pierre

Estimados hermanos lo que sigue son traducciones de los comentarios de Juan Calvino sobre el libro de los Salmos. Hemos traducido esas frases o comentarios de Calvino que hablan sobre el tema del uso de instrumentos musicales en el culto público de Dios. La mayoría de las iglesias que dicen mantener la doctrina calvinistas tal vez no saben que Juan Calvino y los otros reformadores de los siglos 16 y 17 (como Juan Knox y los puritanos) se opusieron y estaban en contra del uso de instrumentos musicales en el culto. Sin embargo es importante notar que ellos no estaban en contra el uso de instrumentos musicales fuera del culto, como uso de pasatiempo y tales obras, pero ellos entendieron que Dios había abrogado esta práctica para la iglesia del Nuevo Testamento. Tomen nota que Calvino declara que el uso del los instrumentos musicales en el culto es una práctica de la Iglesia de Roma y marca del papa. Como calvinistas presbiterianos y reformados que somos celosos de ese lema famoso, sola scriptura, es nuestro deber sacar del culto público los instrumentos musicales y adorar a Dios solamente y simplemente como Él nos manda; cantando solamente los 150 Salmos sin el uso de instrumentos musicales. Así lo hicieron nuestros reformadores calvinistas, conforme a la Palabra de Dios.

Los Comentarios de Juan Calvino

Comentario sobre Salmo 33:2 Celebrad á Jehová con arpa.

«No hay duda que aquí el salmista expresa un ardiente e intenso afecto que los creyentes deberían tener al alabar a Dios, cuando él ordena que los instrumentos musicales sean empleados para éste propósito. Él no dejaría a los creyentes que nada omitiesen que tienda animar las mentes y los sentimientos de los hombres al cantar las alabanzas de Dios. El nombre de Dios, sin duda, puede, hablando adecuadamente, ser celebrado solamente por una voz bien comprensible; pero no es por demás que David añada esas ayudas por las cuales los creyentes son más estimulados a este ejercicio; especialmente considerando que él estaba hablando al pueblo antiguo de Dios. Sin embargo hay una diferencia que aquí se debe tomar en cuenta, a fin de no tomar indistintamente como aplicable a nosotros cada precepto que anteriormente era impuesto a los judíos.

«No dudo que el tocar tambores, el arpa y la viola, y toda esa clase de música (que muy frecuentemente se menciona en los Salmos) fue parte de la educación, es decir, de la instrucción pueril bajo la Ley: hablo del servicio establecido del templo. Porque aún ahora, si los creyentes se gozan con instrumentos musicales, pienso que este debería ser su propósito: no separar su gozo de las alabanzas de Dios. Pero cuando asisten a sus reuniones, al introducir instrumentos musicales para celebrar las alabanzas de Dios no sería más útil que el quemar incienso, encender candelas, y restaurar las otras sombras de la Ley. Los papistas, así pues, neciamente han tomado prestado esto, junto con muchas otras cosas de los judíos. Hombres que les gusta la pompa exterior se deleitan en ese ruido; mas Dios se complace con aquella simplicidad que nos recomienda el apóstol. Pablo no permite bendecir a Dios en la asamblea pública de los fieles sino solo con un idioma conocido (1 Corintios 14:16). La voz del hombre, aunque no es conocida comúnmente, seguramente sobrepasa todo instrumento inanimado de música; y aun observamos lo que Pablo determina al hablar en un idioma desconocido.»

Comentario sobre Salmo 71:22 Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío.

«De nuevo prorrumpe en acción de gracias; por que él estuvo conciente de que el propósito de Dios (al socorrer sus siervos abundantemente) era que Su bondad fuese celebrada. Al mencionar el salterio y el arpa en éste ejercicio, alude a la costumbre corriente de su tiempo. Cantar las alabanzas de Dios sobre el arpa y el salterio, sin duda, formaban parte del entrenamiento de la ley, y del servicio de Dios bajo esa dispensación de sombras y figuras; pero estos no deben ser usados hoy en día en la alabanza pública. Ciertamente, no se nos prohíbe usar en privado instrumentos musicales, pero si deben ser mantenidos fuera de las iglesias de acuerdo al mandamiento explicito del Espíritu Santo, cuando Pablo en 1 Corintios 14:13, pone como una regla invariable, que deberíamos alabar a Dios y orar a Él solamente en un idioma conocido.»

Comentario sobre Salmo 81:2 Entonad canción, y tañed el pandero, el arpa deliciosa y el salterio.

«Con respecto al pandero, el arpa, y el salterio, anteriormente hemos observado, y veremos la necesidad de repetir después las mismas palabras: que los levitas, bajo la ley, tenían permiso usar instrumentos musicales en el culto de Dios, ya que Su voluntad era entrenar a Su pueblo entre tanto que eran niños y en estado de infancia, con tales rudimentos hasta la venida de Cristo. Pero ahora que la luz clara del Evangelio ha dispersado las sombras de la Ley, y nos ha enseñado que debemos servir a Dios en una manera más simple, sería un acto insensato y equivocado querer imitar aquello que el profeta mandaba solamente sobre aquellos de su propio tiempo. De esto, se ve que los papistas se han mostrado ser simios o monos al transferir esto a ellos mismos.»

Comentario sobre Salmo 92:3 En el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa.

«En el tercer versículo, él se dirige más a los levitas, quienes fueron ordenados a puesto de cantores, y los llama a emplear sus instrumentos de música — no como si esto fuera en si necesario, sino que era útil como una ayuda elemental al pueblo de Dios en esos tiempos antiguos1. No debemos concebir que Dios ordeno el arpa como algo que sintiera gozo como nosotros en la simple melodía de sonidos; pero los judíos, quienes todavía se hallaban en la infancia, estaban confinados al uso de tales elementos pueriles. El propósito de estos era estimular a los adoradores, e inducirlos en una manera más viva a celebrar las alabanzas de Dios con el corazón. Tenemos que recordar que la adoración de Dios nunca fue diseñada de consistir en tales servicios externos, los cuales eran necesarios solamente para ayudar a un pueblo todavía débil y rudo en conocimiento en el servicio espiritual de Dios. Debe observarse una diferencia en este respecto entre Su pueblo bajo el Antiguo y bajo el Nuevo Testamento; ahora que Cristo ha venido, y la Iglesia ha llegado a su madurez, si introducimos las sombras de una dispensación acabada significaría enterrar simplemente la luz del Evangelio. De esto, se ve que los papistas (como tendré la ocasión de mostrar en otro lugar) al emplear música instrumental, no se puede decir que imitan la práctica del pueblo antiguo de Dios, sino que actúan sin sentido como monos y de manera absurda, exhibiendo un deleite tonto en aquella adoración del Antiguo Testamento que fue figurativa, y terminó con el Evangelio.»

1 «Mais pource que c´estoit un rudiment fort utile au peuple ancien.»

Comentario sobre Salmo 98:4 Regocíjese ante Jehová toda la tierra.

«Aquí él repite la exhortación con que él había empezado, y al dirigirse a las naciones, indica que cuando Dios derribe la pared intermedia de separación todos serían reunidos en una común fe, y en una Iglesia formada a través del mundo entero. Cuándo habla de instrumentos musicales, indudablemente se refiere a la práctica de la Iglesia en aquel entonces, sin ninguna intención de ligar a los gentiles a guardar las ceremonias de la ley. La repetición que hizo uso es enfática, e implica que por mucho que los hombres procuren en celebrar la gran obra de la redención del mundo no alcanzaría a la riqueza de la gracia de Dios. Esto se hace todavía más patente en lo que sigue, donde el sentimiento se atribuye a cosas inanimadas. El pasaje entero ha sido expuesto en otra parte, y es innecesario insistir más en ello.»

Salmo 149:2 Israel alégrese en su Hacedor.

«Él insiste sobre el mismo punto, que el pueblo del Señor debería descansar persuadido firmemente que su descendencia no había sido elegida en vano del resto del mundo, sino que Dios tendría presente su pacto, y no permitiría las misericordias que él les había extendido que fuesen anuladas o extinguidas. Aunque ellos hubieran sido privados temporalmente de la herencia de la tierra de Canaán, que fue la prenda de su adopción, el salmista llama a Dios su Hacedor, y el Rey de los hijos de Sión, para recordarles que cuando fueron adoptados por encima de otras naciones, esto fue una especie de una nueva creación. Así que en el Salmo 95:6, los israelitas son llamados «obra de las manos de Dios,» no solamente porque ellos fueron como otros hombres creados por Él, sino porque Él los había formado de nuevo, y los distinguió con un nuevo honor, el de ser separados de toda la raza humana. El nombre Rey tiene un significado más amplio, dando a entender que como este pueblo fue formado al principio por Dios, pero era con este fin de ser gobernado por su poder. Los instrumentos musicales que él menciona correspondían a esta etapa de infancia de la Iglesia, tampoco deberíamos imitar insensatamente una práctica que fue exclusiva sólo para el pueblo antiguo de Dios. Pero el Salmista confirma lo que ya ha sido mencionado, que sus asambleas religiosas que habían sido por un tiempo interrumpidas serían pronto restauradas, y que ellos invocarían el nombre del Señor en el orden debido de su adoración

Salmo 150:3 Alabadlo con sonido de trompeta.

«No insistiré sobre las voces en el hebreo que se refieren a los instrumentos musicales; sólo que el lector recuerde que aquí se mencionan diferentes clases, que se usaron bajo la economía legal, para enseñar en una manera más enfática a los hijos de Dios que estos no pueden celebrar menos diligentemente las alabanzas de Dios — como si Él les mandare a concentrar arduamente todos sus poderes a este servicio, y dedicarse a sí mismos enteramente a ello. Ni fue sin razón que Dios bajo la ley impusiese esta multiplicidad de cantos, a fin de alejar a los hombres de esos vanos y corruptos placeres a los cuales se envician en exceso, a una alegría santa y provechosa. Nuestra naturaleza corrupta se entrega a libertades extraordinarias, recreándose en muchas invenciones que son absurdas, mientras que su mayor satisfacción consiste en suprimir todo pensamiento de Dios. Esta disposición perversa no podría ser corregida de otra manera sino en que Dios retuviese a un pueblo débil e ignorante bajo muchas restricciones, y bajo ejercicios constantes. El salmista, por lo tanto, al exhortar a los creyentes a desahogar toda su alegría en las alabanzas de Dios, enumera, uno sobre otro, los instrumentos musicales que estaban en uso en ese entonces, y les amonesta que todo debe consagrarse a la adoración de Dios.»

Traducido por Edgar Ibarra

y

Joel Chairez

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Juan Knox Predicando

Hermanos, vivimos en una época en la cual la fe bíblica, es decir la fe reformada/calvinista, está avanzando poco a poco en popularidad. Pero existe una tensión entre los que se proclaman de ser calvinista sobre la expresión de la fe histórica para el día actual.

Claro que se tiene que adoptar los cinco puntos de calvinismo, dicen todos, para ser llamados calvinistas.

Pero hasta allí.

De ese punto para adelante, como en un buffet, comienzan muchos de escoger las doctrinas calvinistas/reformadas históricas que van a aceptar y sobre pasar a otras según sus preferencias. Otros añadan doctrinas que la teología reformada históricamente ha rechazado en palabra y hecho. Hay muchas excusas de parte de los que andan escogiendo lo que prefieren y lo que no, pero ¿tienen una fundación bíblica para rechazar doctrinas verdaderamente establecidas en la Palabra de Dios? Sí, lo digo, que la fe reformada es la verdadera religión – todos los reformadores calvinistas lo proclamaron—y si las doctrinas confesadas y practicadas son abandonadas por unos, ¿es ser esto fiel a la fe histórica? Más bien, ¿a la Palabra de Dios?

Sola Scriptura fue el lema central a todos los debates de los protestantes y tiene que ser para nosotros hoy en día. ¿Hasta que límite estamos dispuestos de seguirlo? ¿Hasta dónde nos pide abandonar alguna tradición amada y sentimental para nosotros? ¿Mientras que no nos quite algunos ritos culturales o ceremoniales?

¿O estamos dispuestos de sacudir todo lo que la Palabra de Dios dice que deberíamos apartar de nosotros como cristianos y apegarnos a lo que nos pide y nos manda Cristo REY?

No crean que los primeros protestantes no tuvieron que luchar con estas preguntas y situaciones. Más bien lo tuvieron que hacer y con un peligro más encima de ellos, –la espada de los papistas listos para decapitarlos por abandonar la Madre Iglesia. Si ellos arriesgaron sus preciados ritos, tradiciones, cultura, bienes, propiedades, libertad y su vida para ser fiel a Sola Scriptura, ¿qué nos detiene a nosotros que no tenemos el peligro de perder la vida por seguir la Palabra de Dios en cada esfera de nuestra vida?

Semper Reformada… ¿En parte? O ¿En todo? “Sola Scriptura, pues tal vez hasta aquí, pero no quiero cambiar esto, y eso otro, ¿pues que hay de mal?” No, eso no es tomar la Palabra de Dios en serio. Es todo o nada. No hay una mitad. Los Lolardos, los Valdenses, los Hussitas, los Puritanos, los Huguenotes y los Pactantes lo llevaron a cabo en toda esfera de su vida –privada, de familia, iglesia, y nación– sellando su fiel testimonio con su propia sangre.

Es tiempo de meditar sobre estos asuntos ya que un calvinismo maduro lo pide. Ya que el mundo necesita que la Iglesia de Cristo sea madura y fuerte en su fe en Cristo como su Soberano Rey y Cabeza.

Nuestro sitio en español tiene comida sólida de está fe histórica, mucha de la cual es rechazada sin razón. Conózcanla y busquen saber más de ella para su bendición espiritual y madurez. www.PresbiterianoReformado.org

¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido. Isaías 8:20

Cuidaréis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás á ello, ni quitarás de ello. Deuteronomio 12:32

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¿Una reforma hueca o una reforma profunda?

¿Qué buscamos como calvinistas hoy en día?

El gran reformador Juan Calvino escribió en su libro La necesidad de reformar la iglesia lo siguiente:

«Si se pregunta, entonces, por qué cosas principalmente la religión cristiana tiene una existencia firme entre nosotros, y mantiene su verdad, se verá que las siguientes dos no sólo ocupan el lugar principal, sino que encierran bajo ellas todas las demás partes, y consecuentemente la sustancia entera del cristianismo: a saber, un conocimiento, primero, del modo en el que Dios debe ser adorado apropiadamente; y, en segundo lugar, el origen de dónde se obtiene nuestra salvación. Cuando estas cosas no se consideran, aunque nos gloriemos con el nombre de cristianos, nuestra profesión es hueca y vana. Después de esto vienen los sacramentos y el gobierno de la Iglesia, siendo instituidos para conservar estas ramas de doctrina, los cuales no deberían ser empleados para cualquier otro propósito; y, verdaderamente, los únicos medios para averiguar si son o no administrados rectamente y en la debida forma, es traerlos a esta prueba.» Énfasis mío. Traducción por Joel Chairez.

Estimados hermanos, Calvino puso un énfasis sobre la importancia del modo que Dios debe ser adorado. No tan sólo lo enfatizó sino que lo puso como el principio número uno de la iglesia, antes que el origen de nuestra salvación. La iglesia católica-romana había introducido una multitud de ídolos, ritos, ceremonias, e innovaciones humanas para adorar a Dios tras unos siglos. La reforma protestante puso un fin a esta práctica en parte. Digo en parte porque los que siguieron a Martín Lutero no pusieron el mismo énfasis sobre esto sino que permitieron ciertas innovaciones humanas en el culto. Mientras que los calvinistas tomar a pecho el lema de sola scriptura para ponerlo en práctica en todo el aspecto de la vida de uno tanto como de la Iglesia. En el siglo XVI la reforma estaba en sus principios, pero unas doctrinas bíblicas ya estaban tomando el papel de guiar la reforma calvinista para hacerse una reforma profunda y más pura que la que tomo la reforma luterana. Una de estas era la doctrina llamada el principio regulador de adoración.

Hay dos campos en la cristiandad sobre el pensamiento de cómo debemos adorar a Dios. Un campo dice que lo que la Biblia no prohíbe, permite. Este es el campo que toma los católicos-romanos, los luteranos, los anglicanos, los pentecosteses, y la mayoría de la cristiandad. Un ejemplo es la celebración del calendario religiosa en la iglesia. No hay ni una prohibición directa de Dios sobre celebrando la Navidad de día 25 de diciembre. Al contrario los calvinistas toman el puesto que si la Biblia no lo manda, lo prohíbe. Por ejemplo, como la Biblia no manda o deja un ejemplo positivo de tal práctica, es prohibido de hacerlo. Los calvinistas dijeron que la única regla de fe y práctica es la Biblia. Así que para evitar el camino que llega a los abusos dentro el culto y para mantenerse dentro las reglas de la Palabra de Dios, la iglesia no debe introducir ritos y ceremonias dentro el culto de Dios si Dios no lo ha mandado en Su Palabra. Éste principio llego a su colmo en la Iglesia de Escocia debajo de Juan Knox. La Iglesia de Escocia pronto llego de ser reconocida como la Iglesia más reformada y apegada a la Palabra de Dios en toda la cristiandad entre los siglos de XVI y XVII cuando sucedieron las reformas en las iglesias de Europa y las Islas de Escocia, Inglaterra, e Irlanda. Juan Knox escribió en su libro famoso, The Mass is Idolatry (La Misa es Idolatría), que,

«Toda alabanza, honra o servició inventado por el cerebro del hombre en la religión de Dios, sin su mandamiento expresado, es idolatría.»

Las iglesias calvinistas de diferentes partes de Europa tuvieron que luchar para reformar sus iglesias nacionales para que fueran conformes con la Biblia. Mirando la historia bien que se ve el gran énfasis que pusieron sobre el culto, la salvación, los sacramentos, y el gobierno de la iglesia. Algunas iglesias nacionales lograron de realizar reforma en algunas de las cuatro áreas que nombra Calvino, pero faltaron en otras. Como dijo Calvino el corazón del hombre es una factoría de idolatría. Bien que se muestra la realidad de sus palabras ya que el punto más importante que nombra Calvino fue el mismo punto que algunas iglesias calvinistas faltaron de tener el éxito de reformar ya que el pueblo y muchos presbíteros resistieron su reforma completa. Por lo tanto con el paso de tiempo muchas iglesias calvinistas abandonaron la posición del principio regulador de adoración como fue entendido por los primeros calvinistas y adoptaron la posición luterana. Estas iglesias luego comenzaron de abandonar la idea de sola scriptura en otras áreas de doctrina bíblica y se encuentran hoy en día con un sistema de teología que falta la carne de la Palabra de Dios y luchan contra otros errores que sus libertades de dejar entrar innovaciones de los hombres en el culto han permitido.

Muchos hablan que el calvinista está siempre reformando; pero pregunto ¿Qué estándar es la que guía su reforma? ¿A qué nivel de reforma quieren llegar? ¿Qué es que quieren reformar? Muchos miran a las iglesias norte americanas como el estándar que guía sus reformas. ¡Ay! ¡Qué miedo! Muchas de ellas son las fuentes del desvío de la reforma ya obtenida y la guía a un camino de una reforma mediocre. No hermanos, nuestros padres de la fe de los siglos XVI y XVII lograron una reforma más completa de la que se ve en muchas iglesias presbiterianas y reformadas de hoy. Ellos bien que reconocieron la necesidad de seguir reformando la iglesia pero estaban siguiendo un buen camino para hacerlo. Es tiempo de regresar a ese camino bíblico y echar de fuera de nuestras iglesias la innovaciones humanas y las prácticas que la Biblia nunca manda, aprueba, o muestra como ejemplo positivo.

¿Cómo que? Pues hermanos, es un hecho establecido sin algún controversia que los presbiterianos y los reformados cantaban los Salmos de David exclusivamente en el culto. Nunca permitieron himnos compuestos por hombre dentro el culto ya que no eran himnos inspirados directamente por el Espíritu Santo. Al contrario los Salmos de David ha sido reconocido como el himnario de la Iglesia dada por Dios mismo. Juan Calvino dijo;

«Mas esto que dice Agustín es cierto, que nadie puede cantar cosas dignas a Dios, a menos que lo haya recibido de Él. Por lo cual, cuando hemos mirado a fondo por todas partes para buscar aquí y allá, no encontraremos mejores canciones ni más apropiadas al propósito que los Salmos de David; que el Espíritu Santo hizo y habló a través de él. Y por consiguiente, cuando los cantamos, estamos seguros que Dios pone en nuestras bocas las palabras, como si Él mismo cantara en nosotros, para exaltar Su gloria.» Prefacio al Salterio de Ginebra 1543

La práctica presente de la mayoría de las iglesias es el opuesto. La innovación de permitir el cantar de himnos compuestos por hombres entro a la iglesia presbiteriana en el siglo XIX, específicamente en el año 1861. Muchos teólogos se opusieron a estas innovaciones resultando en las formaciones de cuerpos presbiterianas que mantuvieron la doctrina Bíblica de solo cantar los salmos.

Otro aspecto que fluye directamente de lo mismo es el uso de instrumentos musicales dentro el culto. Los reformadores calvinistas pusieron un fin de esta forma de idolatría sutil. El mismo Juan Calvino condeno el uso de instrumentos musicales en el culto cuando escribió:

«…cuando asisten a sus reuniones, al introducir instrumentos musicales para celebrar las alabanzas de Dios no sería más útil que el quemar incienso, encender candelas, y restaurar las otras sombras de la Ley. Los papistas, así pues, neciamente han tomado prestado esto, junto con muchas otras cosas de los judíos. Hombres que les gusta la pompa exterior se deleitan en ese ruido; mas Dios se complace con aquella simplicidad que nos recomienda el apóstol.» Comentario de Juan Calvino sobre Salmo 33.

De nuevo esta innovación entro la iglesia presbiteriana por primera vez en el siglo XIX. ¿Por qué? ¿Dónde lo manda Dios para la Iglesia del N.T.? Los reformadores bien supieron que los instrumentos musicales en el culto de Dios fue parte de la ley ceremonial, cuya ley Jesucristo abrogó en el libro de los Hebreos.

Más se puede decir sobre los días festivos innovados por el anticristo (el papado) tal como la Navidad, la Pascua, la Santa Semana, etc. La Asamblea de Westminster reconfirmo la abolición de tales días festivos y pusieron el énfasis sobre guardando el Día del Señor (el domingo) como el único día festivo o santo que Dios explícitamente manda de ser guardada, pero que muchos calvinistas de hoy faltan de hacer.

Clamamos por una reforma. Bien. ¿Reforma de qué y a qué? Semper reformanda, ¿pero hasta dónde? ¿Hasta dónde nos atrevemos llegar en nuestras reformas? ¿Qué tanto realmente queremos reformar en nuestras iglesias? ¿Estamos muy apegados a nuestras tradiciones humanas que no las podemos dejar aunque Dios nunca los ha mandado de ser utilizadas dentro el culto? ¿Qué excusa vamos a poner para menospreciar la doctrina fundamental de sola scriptura para proteger nuestras tradiciones innovadoras –Colosenses 2:23? Es tiempo de regresar a una reforma profunda y no hueca. Regresemos a las reformas logradas por nuestros reformadores calvinistas y de ese punto seguir el camino de reformar y purificar la iglesia hasta que llegue Jesucristo, el único Cabeza de la Iglesia y Rey nuestro.

Cuidaráis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás a ello, ni quitarás de ello.

Deuteronomio 12:32

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