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Archive for the ‘El Principio Regulador de Dios’ Category

¿El diezmo o la ofrenda?

 

caja de diezmo

 

La pregunta del diezmo es buena pero complejo. Teólogos reformados caen en dos campos y cada denominación reformada ha decidido con diferentes opiniones. Algunas denominaciones permiten que cada consistorio concluye entre las dos opiniones. Otras toman una posición sobre otra. Las dos posiciones son los siguientes:
1. El diezmo fue parte de la ley ceremonial y ya no es vigente. Era función del Templo y para el cuidado de los levitas. Bajo el NT la ofrenda o lo que uno pueda dar con buen gusto y alegría es suficiente y esto tomo lugar del diezmo. Las ofrendas, sin embargo, deben pagar el salario del pastor.
2. El diezmo es vigente ya que se daba antes de la ley ceremonial tanto que los levitas diezmaron a Melquisedec cuando estuvieron en los lomos de Abraham. Cuando el NT dice que demos la ofrenda se refiere al diezmo y que se debe dar con alegría como cada acto de adoración.
Ahora los puritanos tomaron la posición número una. Ellos decían que el diezmo ya no es vigente. Bajo un estado cristiano el gobierno paga el salario del pastor sin compromisos. La ofrenda es para apoyar los pobres entre la comunidad.
Muchas denominaciones de hoy toman posición número dos y dicen que el diezmo es para apoyar el ministerio en total; el salario del pastor, los pobres de la congregación y la propiedad si lo tienen.
¿Cuál tomo yo? Buena pregunta…desde el momento de este escrito todavía no estoy muy seguro y lo sigo estudiando (la viuda de Lucas 12:59 no dio diezmo ni ofrenda, ¡dio todo!). Pero esto sí, cualquier posición que uno tome, que la advertencia del ejemplo de Ananías y Safira estén con todos; sea que ofrendan o den diezmo. Sea lo que den, no jacten y si dicen que dan tanto pero no es verdad, ¡OJO! Que no te pase lo que le pasaron a ellos. No traten de mentirle al Espíritu Santo. Esto no es juego.

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Unas etiquetas para el culto o para reuniones

Por Edgar A Ibarra Jr

La Oración

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«¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación…Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero.  Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados…pero hágase todo decentemente y con orden», 1 Corintios 14:26-31, 40.

 

Hermanos, la base de estos versos es que: una persona a la vez debería hablar o expresarse y que los demás se queden en silencio.  Ahora bien, que vivimos después de la cesación de los dones espirituales extraordinarias, el pastor predomina en el hablar en un culto.  Pero, ¿qué sucede cuando comienza la oración? ¿Esta orando el Pastor solamente (o un líder de la reunión) o todos comenzamos, con voces audibles, a orar junto con él?  En otras palabras, ¿estamos hablando o «orando» con él en voz alta diciendo «si Señor», o repitiendo las palabras del pastor?

 

El principio de los versos citados nos enseña que no deberíamos participar en una oración con voz alta o audibles pero en silencio seguir y participar en tal oración. Cuando la congregación o los hermanos reunidos en una reunión levantan voz en el tiempo de oración tal acción trae más bulla y desorden que edificación.  Esta práctica es la de los pentecostales y no es una práctica bíblica.  Las iglesias reformadas no deberían imitar las prácticas de los pentecostales porque la mayoría de estas son en contra las Escrituras.

 

Cuando el pastor ora no levantemos nuestras voces, pero digamos nuestro «amen» al final de la oración. Una sola voz se debería escuchar no una multitud, «Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero».  Esto no quita la edificación sino la mantiene.  ¿Cuántas veces se oye a una persona entre el grupo comenzar su propia oración a la misma vez del pastor o del líder?  ¿Qué no trae tal cosa confusión y división? ¡Claro que si!  Es una distracción y cuando se concluye la oración con el «amen» ¿a cuál oración se está diciendo «amen»?  Cuando mantenemos silencio en la oración estamos dejando que el pastor sea nuestra boca y voz (o vocero) a Dios y estamos participando de esta manera en la oración con silencio con una voz levantado a Dios.

 

Pablo nos dice que deberíamos hacer «todo decentemente y con orden».  Hermanos, es una dura costumbre para quebrar (todos orando a la vez con el pastor con voces audibles), pero se debería quebrar y seguir los principios de la doctrina y práctica del Apóstol, quien fue el instrumento que el Señor Jesucristo, la cabeza de la Iglesia, nos mandó.

 

 

De la Reunión de la Congregación y de su Conducta en la Adoración Pública de Dios

(Tomado del Directorio para la adoración pública de Dios producido por la asamblea de Westminster)

public worship

Cuando la congregación se va a reunir para la adoración pública, todo el pueblo (habiendo preparado previamente sus corazones) debe venir y unirse para esto; sin ausentarse de las ordenanzas públicas por causa de negligencia, o por pretensión de mantener reuniones privadas.

Que todos entren a la reunión, no irreverentemente, sino en una manera solemne y apropiada, tomando sus asientos o lugares sin adoración, sin hacer reverencia hacia uno ú otro lugar.

Hallándose la congregación reunida, el ministro, después de un llamamiento solemne para la adoración del gran nombre de Dios, debe comenzar en oración

Reconociendo con toda reverencia y humildad la incomprensible grandeza y majestad del Señor, (en cuya presencia se presentan en ese momento de manera especial), y también su propia vileza e indignidad para acercarse a Él, junto con su absoluta incapacidad para cumplir con obra tan grande; y suplicando humildemente al Señor por perdón, ayuda y aceptación, en toda la adoración que se llevará a cabo; y por una bendición sobre esa porción particular de su Palabra que será leída; y todo en el nombre y por medio del Señor Jesucristo.

Habiendo comenzado la adoración pública, la gente tiene que centrar su atención en la adoración, absteniéndose de leer cualquier cosa, excepto lo que el ministro esté leyendo o citando; y absteniéndose de todo susurro en privado, pláticas, saludos, o de hacer reverencia a cualquier persona presente o que entre; así como también abstenerse de miradas maleducadas, dormirse y de otros comportamientos indecentes que puedan interrumpir al ministro o a la gente, y molestar a otros en la adoración del Señor.

Si cualquiera, por necesidad, no puede estar presente desde el principio, éste no debe, cuando entra a la reunión, dedicarse a sus devociones privadas, sino con reverencia sosegarse para unirse con el resto de la congregación en la ordenanza de Dios que se está llevando a cabo en ese momento.

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Estimados lectores, les quiero traer su atención a mi nueva traducción de Juan Calvino.

 

Un extracto del Prefacio de Juan Calvino de su comentario sobre el libro de los Salmos

 

Donde Calvino testifica sobre la perfección del Salterio sobre cualquier otro libro

 

Se encuentra en mi sitio:

 

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/CalvinoSalmosSuperior.php

El comentario sobre los Salmos por Juan Calvino

                       El comentario sobre los Salmos por Juan Calvino

Pueden comentar DESPUES de leerlo en este blog.

 

Gracias por su atención.

 

En Cristo,

Edgar A Ibarra Jr.

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El día de reposo es día santa instituido por Jesucristo Rey nuestro

Éxodo 20:8-11 y Apocalipsis 1:10

por Henry Scudder

puritano presbiteriano y teólogo en la Asamblea de Westminster

Henry Scudder

 

«Ahora aparece que fue la voluntad de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, que deberíamos, desde su resurrección, guardar para nuestro día de reposo el primer día de la semana; por cuanto que resucitó en ese día, Juan 20:1-19, y apareció varios tiempos en este nuestro día del Señor a sus discípulos antes de su ascensión; y sobre este día, siendo el día de Pentecostés, Hechos 2:1-4, llenó sus discípulos con los dones del Espíritu Santo, estando reunidos juntos; todo cual da preeminencia a este día, y probabilidad al punto.

 

Pero por lo tanto como los Apóstoles, 1 Cor. 11:1, quienes siguieron a Cristo, y no entregaron nada sino lo que recibieron de Cristo, 1 Cor. 11:23, 14:37, observaron este día como el día de reposo, 1 Cor. 16:1, 2; ¿qué argumento puede dar esto sino una institución divina sobre este día?  El Apóstol Pablo pudo haber escogido cualquier otro día, para que la gente se congreguen para oír la Palabra y recibir el sacramento: pero ellos se congregaron para recibir el sacramento y de oír la Palabra, sobre el primer día de la semana, cual es el día del Señor, Hechos 20:6, 7.  Ahora la práctica aprobada de los apóstoles y de la Iglesia con ellos, grabado en las Escrituras, trae con ello la fuerza de un precepto.

 

Aún más, el Espíritu de Dios honra este día con el titulo de ‘día del Señor’, Apoc. 1:10, tanto como Él hace con la comunión con el titulo de la ‘cena del Señor’, 1 Cor. 10:21, 11:20.  ¿Qué argumento da sino que como los dos tienen referencia a Cristo, por lo tanto ambos son designados por Cristo?  El espíritu de Cristo supo la mente de Cristo, quien por lo tanto nombró este día.»

 

Tomado de su libro The Christian’s daily walk in holy security and peace

Traducción: Edgar Ibarra

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Cristo En Los Salmos*

por el Catedrático Rev. R. A. Finlayson (1895-1989)
de la Iglesia Libre de Escocia en Edimburgo
(siendo un fragmento de su obra)

Los Salmos en el Hebreo Original

¡Qué impresión tan grande debe haber hecho oír a Jesucristo cantar sus propios Salmos! ¡Eran suyos, inspirados por Su Espíritu; y llenos de sus más profundas experiencias! Él mismo los había cantado, y solía ir a la sinagoga donde el cántico era únicamente de Salmos sin acompañamiento (musical). Me imagino que la congregación los cantaba, como lo hacemos nosotros frecuentemente, con poca emoción por lo que se canta. Pero para Él, dichos salmos recelaban una profunda experiencia, lo que estaba sufriendo; y arrojaban la luz que alumbraba la sena que estaba recorriendo.

Incluso en la última Pascua, leemos que entonaron un himno. Ese himno fue indudablemente el gran “Hallel” (Aleluya), cantado después de cada Pascua – los Salmos 114 a 118 – y el Señor cantó el gran “Hallel” como nunca se había hecho, porque Él era el Primogénito para quien no habría escape; es decir el primogénito de la nueva familia de Dios. Y mientras se celebró la Pascua, con el correr de las edades, el cordero pascual detuvo la acción de la espada vengadora. Pero entonces, la suspensión de dicha acción ya no tendría lugar. Cristo vino, sabiendo que era el último Cordero para el último sacrificio, y que Él debía enfrentarse a la espada vengadora. Y sin embargo, Él cantó con profundo conocimiento de lo que Él estaba sufriendo.

Creo que esto es lo más conmovedor de los Salmos: que hayan sido cantados por el Señor Jesús, que hayan sido inspirados por su propio Espíritu, que los cantó con conocimiento de su contenido, y de lo que significaban para Él, y que lo hizo con un entendimiento que iluminaba la sena que estaba pisando.

Puede que los salmistas no siempre hayan entendido en forma cabal, las implicaciones de lo que habían escrito o cantado. A veces se trataba de un testimonio del mismo Dios vivo, en su propia experiencia, y en dicho testimonio se encontraron con el sufrimiento, con la privación y tristeza. Y fue en las profundidades de su propio sufrimiento, que tomaron contacto con los más hondos padecimientos de su Mesías. Fueron atrapados en la vorágine de su incomparable tristeza. Y lo que empezó como una ocasión de lamento, expresión de su propio destino, terminó como una explosión gloriosa de portento de los más grandes padecimientos de su Mesías. David, el dulce cantor de Israel, a menudo cantó al Hijo Mayor del gran David, el Señor de Gloria. Sin embargo, con Cristo fue siempre diferente. El mismo reconoció su fisonomía en estos salmos, y a manera de un espejo dio su propia imagen, a menudo manchada, a menudo desfigurada; y se reconoció en su misión, en su sufrimiento, en su eventual triunfo. Él utilizó estos salmos en medio de su tragedia, para consolar a su propio corazón, y en su resurrección, los empleó para iluminar las mentes de sus atribulados discípulos.

Los salmos constituyen así, en un sentido real, la autobiografía de Jesús, escritos por la inspiración de su Espíritu, demostrando las más profundas experiencias de su alma, los más hondos pensamientos de su corazón, mientras recorría la senda de su humillación, de la abnegación, del sacrificio en pro de nosotros, hombres y mujeres, para forjar nuestra salvación.

Los salmos eran las radiografías del calvario; «sombras únicamente» dicen algunos «de las cosas venideras». Es verdad que una radiografía no es sino la sombra que se obtiene en placas preparadas químicamente. No obstante, revela la historia interna del dolor humano, de la enfermedad del hombre, de sus achaques, de sus dolencias. Revela mediante una sombra, lo que el ojo humano jamás podría ver. De la misma manera los salmos de David son verdaderas sombras, obtenidas en placas verdaderamente divinas, las cuales nos dejan ver los secretos de la historia de la Cruz; de la experiencia íntima del Salvador, de la tristeza, del padecimiento, de la angustia y desgracia de aquel que entregó su alma a la muerte en favor de nosotros, para nuestra salvación.

Cantémoslos con emoción. Él los cantó con emoción. Cantémoslos con entendimiento claro, con sabiduría, porque el Espíritu que los inspiró los ilumina. Cantémoslos con admiración, con asombro, puesto que es una maravilla que podamos emplear las palabras que El mismo utilizó, y sentir algo de la ternura de su alma, a medida que participamos de sus sufrimientos; y permanecer por un momento a la sombra del Calvario, para ver, en la oscuridad, la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. El aliento de Cristo se advierte en ellos de principio a fin, y cuando los cantamos, poseídos de su espíritu, con su entendimiento, con su sensibilidad, encontramos que el aliento celestial penetra en nuestras almas con todo su calor y efecto curativo. Cantémoslos como quienes tienen sensibilidad, como quienes entienden; y como quienes realmente los experimentan.

*Articulo tomado del Salterio, Salmos para Cantar.
El Salterio de la Iglesia Evangélica Presbiteriana del Perú, publicado en 1998.

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Juan Calvino sobre el engaño de la navidad

calvino predicando

Los defensores de los días santos no bíblicos frecuentemente les  gusta apelar a la toleración de Juan Calvino  con ciertos festivales en Ginebra.  Antes de reclamar a Calvino como uno de los suyos, sin embargo, ellos deberían leer lo que él dijo sobre la navidad cuando predicó el 25 de diciembre de 1551 (fue un jueves) sobre Miqueas 5:7-14:

«Ahora, veo aquí más gente que la que estoy acostumbrado cuando doy un sermón. ¿Por qué será? Es día de navidad. ¿Y quién les dijo esto? Pobres bestias. Ese es un adecuado eufemismo para todos ustedes que han venido aquí hoy a honrar a Noel. ¿Pensaban que estarían honrando a Dios? Consideren qué tipo de obediencia a Dios vienen mostrando. En sus mentes, están celebrando un día santo para Dios, o convirtiendo el día de hoy en uno. Pero ya de eso. En verdad, mientras frecuentemente han sido amonestados, es bueno apartar un día del año en el cual recordamos todo lo bueno que nos ha ocurrido a causa del nacimiento de Cristo en el mundo, y en el cual escuchamos la historia de su nacimiento, el cual sería el domingo. Pero si piensan que Jesucristo hubo nacido hoy, están tan locos como bestias salvajes. Porque cuando elevan un solo día para adorar a Dios, lo han convertido en un ídolo. Es verdad, insisten que hacen esto por el honor a Dios, pero es más para el honor al diablo.

Consideremos lo que nuestro Señor tiene que decir sobre el asunto.  ¿No fue la intención de Saúl de adorar a Dios cuando perdonó a Agag, el rey de los amalecitas, junto con sus mejores bestias y ganado?  Él dice tanto: “Quiero adorar a Dios”. La lengua de Saúl fue llena de devoción y buena intención. Pero ¿cuál fue la respuesta que recibió? ¡Adivino! ¡Hereje! ¡Apóstata! ¡Dices estar honrando a Dios, pero Dios te rechaza y desaprueba todo lo que has hecho! (ver 1° de Samuel 15:8-9). Consecuentemente, lo mismo es la verdad de nuestras acciones. Porque no hay un día superior a otro. No importa si recordamos la natividad de Nuestro Señor en un miércoles, jueves, u otro día. Pero cuando insistimos en establecer un servicio de adoración basado en nuestros caprichos, blasfemamos a Dios, y creamos un ídolo aunque lo hayamos hecho en el nombre de Dios. Y cuando adoran a Dios en la ociosidad de un espíritu de día santo, ese es un pecado pesado de llevar, y uno que atrae a los demás al respecto, hasta que llegamos a la altura de la iniquidad. Por lo tanto, pongamos atención a lo que Miqueas dice aquí, que Dios no debe solamente despojar cosas que son malas en sí mismas, sino debe también eliminar todo que pueda fomentar la superstición. Una vez que hayamos entendido eso, ya no más encontraremos extraño que Noel no es guardado el día de hoy, pero que en el domingo celebremos la Cena del Señor y recitemos la historia de la natividad de nuestro Señor Jesucristo. Para aquellos que apenas conocen de Jesucristo, o que debemos estar sujetos a él, y que Dios quita todos estos obstáculos que nos previenen de llegar a él, esta gente, digo, van a apretar sus dientes. Vinieron aquí a la espera de una celebración con una intención equivocada, pero se irán con una total insatisfacción.»

John Calvin, Sermons on the book of Micah, trans. and ed. B. W. Farley (1551; Phillipsburg, 2003), pp 302-04.

Ahora, reconocidamente, Calvino no abrazaba enteramente la posición de los Presbiterianos Escoceses/ Puritanos Ingleses. Su lenguaje contra la posición de los defensores modernos de días santos es, sin embargo, mucho más fuerte que he visto en ningún otro lugar.

Traducción: Josué Alemán Raga

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La Biblia Septuaginta, el Antiguo Testamento, tu Biblia de hoy y los Himnos

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

por Edgar A Ibarra Jr.

«Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían» Lucas 24:27.

« Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas»  Hechos 6:2.

« Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así»  Hechos 17:11.

Cuando leemos en el Nuevo Testamento (NT) que Jesucristo y los varios apóstoles hacen referencia a las Escrituras o la Palabra de Dios, ¿pensamos en ese momento a qué Escrituras o Palabra se refieren?  ¿Cuáles fueron las Escrituras que Jesucristo hace referencia? Muchos contestan bien, el Antiguo Testamento (AT).  ¿Y qué con los apóstoles? Lo mismo ¿verdad?

Miren Hechos 17:11 que sito arriba. El autor, Lucas, hace referencia a los de Berea.  ¿Quienes fueron y de dónde?  Berea, que ahora se llama Veria, era una ciudad griega situada aproximadamente a 73 km de Tesalónica. Desde el relato bíblico, sabemos que Berea era una ciudad tanto de judíos como gentiles, porque había una sinagoga judía.  ¿A qué Escrituras escudriñaban cada día para ver si estas cosas eran así?  Claro las únicas que existían en ese día, el Antiguo Testamento.  Pero un momento.  La mayoría fueron griegos.  ¿Cómo pues leían el AT?  ¿Qué no estaba escrita en el hebreo?  No. No fue en el hebreo. El AT que se usaba en la Iglesia, y la que usaba el Apóstol Pablo no fue de idioma hebreo, sino la Biblia griega, comúnmente llamada Biblia Septuaginta o Biblia de los Setenta (Μετάφραση των Εβδομήκοντα), y generalmente abreviada simplemente LXX.  Esta fue la versión que usaba la Iglesia y la que el NT cita cada vez cuando cita versos del AT.  Se tiene que recordar que el griego fue el idioma  universal de esos tiempos. Además los judíos de Israel no hablaban solamente hebreo sino también el arameo, incluso Jesucristo.  Los libros del NT fueron escritos en el griego común y los gentiles conversos a la religión judía (Mat. 23:15) utilizaban la Septuaginta, la Biblia completa de aquel entonces.

Así que cuando el NT hace citas bíblicas del AT, no se refiere al AT en su idioma original, el hebreo, sino a la traducción griega, la traducción que se usaba comúnmente y en todas las sinagogas y después en las Iglesias.  Por eso muchas citas en el NT del AT no son totalmente exactas, porque no son citas del hebreo sino del AT en griego, la Septuaginta.  Por ejemplo Hechos 2:25-28 comparado con Salmo 16:8-11.

La influencia de la traducción Septuaginta persiste hasta hoy en día.  Los primeros cinco libros del AT llamado los libros de Moisés, estos títulos de los libros NO son del hebreo sino de la Septuaginta.  En el hebreo original, los primeros cinco libros tenían como sus títulos la primera letra de la primera palabra del libro.  Pero los traductores de la Septuaginta cambiaron los títulos totalmente y en vez de usar la primera letra de la primera palabra de cada libro como el titulo, nombraron cada libro según su tema.  Así que:

Génesis es del griego.  En hebreo es Bereishit.

Éxodo es del griego. En hebreo es Shemot.

Levítico es del griego.  En hebreo es Vayikra

Números es del griego.  En hebreo es Bamidbar

Deuteronomio es del griego.  En hebreo es Devarim

Los libros históricos no fueron divididos como 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, sino combinados.  Los de Samuel fue simplemente Shemuel.  Los de los Reyes Melakhim y los de Crónicas Divrei Hayamim.
Los libros poéticas o los de sabiduría, como los judíos llamaban esta sección:

Los Salmos fueron Tehillim

Los Proverbios fue Míshlê Shlomoh.

Eclesiastés, del griego ekklesia (Iglesia) fue Qoheleth

El Cantar de los Cantares fue Shir Hashirim

Hay más ejemplos, muchos más, pero creo ya tienen la idea, ¿no?

Así que el AT que usamos hoy en día es una mezcla del hebreo, arameo y del griego y no una pura traducción del hebreo y arameo.  Es muy importante saber esto por varias razones.  Y ahora voy a mostrar una de estas razones.

En el debate moderno (porque antes no fue controversia) sobre la salmodia exclusiva, muchos apelan a Efesios y Colosenses para defender su uso de himnos y cánticos compuestos por hombres sin la inspiración del Espíritu Santo.  ¿Pero realmente encuentran refugio y defensa para su práctica en estos versos?

Miremos los versos en español y luego en el griego.

«… hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones…»  Efesios 5:19.

«…λαλοῦντες ἑαυτοῖς [ἐν] ψαλμοῖς καὶ ὕμνοις καὶ ᾠδαῖς πνευματικαῖς, ᾄδοντες καὶ ψάλλοντες τῇ καρδίᾳ ὑμῶν τῷ κυρίῳ…»  Efesios 5:19 en el idioma original del griego.

« La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales»  Colosenses 3:16.

« ὁ λόγος τοῦ Χριστοῦ ἐνοικείτω ἐν ὑμῖν πλουσίως, ἐν πάσῃ σοφίᾳ διδάσκοντες καὶ νουθετοῦντες ἑαυτοὺς ψαλμοῖς, ὕμνοις, ᾠδαῖς πνευματικαῖς ἐν [τῇ] χάριτι ᾄδοντες ἐν ταῖς καρδίαις ὑμῶν τῷ θεῷ:»  Colosenses 3:16 en el idioma original del griego.

He subrayado las palabras griegas para salmos (ψαλμοῖς), himnos (ὕμνοις) y cánticos (ᾠδαῖς ) espirituales (πνευματικαῖς).

Como dije antes, el libro que conocemos como el libro de los Salmos no es el titulo original del hebreo, sino del griego.  En griego se llama: ΨΑΛΜΟΙ

Cuando Pablo dice que cantemos con salmos, himnos y cánticos él se esta refiriendo a y solamente a los 150 Salmos.  Estas palabras se encuentran en los títulos de algunos Salmos y su audiencia lo sabía porque como he explicado y mostrado usaban el AT griego.  Como voy a mostrar abajo el libro de los Salmos en hebreo se llama «alabanzas» o «himnos», palabras intercambiables.  Sea el judío o el griego/gentil ellos sabían sin duda que al libro de los Salmos es que se refiere Pablo. La idea moderna, es eso, moderna y nueva que himnos significa «cánticos escritos por el hombre sin la inspiración divina del Espíritu Santo para ser ofrecido en el culto».   Para nada se sabía ésta definición en la Iglesia del NT y en los tiempos de los Apóstoles tal definición.  Ni indicación, ni un rasgo de tal.  Claro que ellos sabían que los paganos escribían himnos a sus dioses, pero que la Iglesia lo hiciera, era extraño ya que Dios había dado Su propio himnario. Ahora voy a mostrarles la prueba que «salmos, himnos y cánticos» se refiere solamente y únicamente al Salterio.

Pergamino del hebreo y el griego

Pergamino del hebreo y el griego

 

Ahora miren el Salmo 81:1, el titulo del Salmo en español y luego en el griego:

Salmo de Asaph.

 

En el griego:

Ψαλμὸς τῷ ᾿Ασάφ.

Miren que es el mismo en el griego del AT como en el griego del NT.

Ahora miren el titulo del Salmo 61:1.
Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ὕμνοις τῷ Δαυιδ

Miren que en el griego la palabra ὕμνοις  es la misma que aparece en Efesios y Colosenses.  En el griego se lee como «himno de David: ὕμνοις τῷ Δαυιδ » pero en español ha sido traducido como «salmo de David». ¿Por qué el cambio?  ¿Puede ser que himno y salmo son intercambiables y son sinónimos?

La palabra alabanza en el griego es ὕμνον, la misma palabra traducida como himno en el NT.  Así que himno y alabanza son las mismas palabras en el griego, ὕμνον. Cuando miramos alabanza en el AT es igualito a himnos.

Ahora el titulo de Salmo 4:1 en español:

Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ψαλμοῖς ᾠδὴ τῷ Δαυιδ

Noten la palabra ᾠδὴ es la misma palabra (declinada porque así cambian el tenso en el griego-en español conjugamos las palabras ¿no?) que se ve en Efesios y Colosenses: ᾠδαῖς.   Pero tanto importante es notar que en español NO se ha traducido ᾠδὴ, cual significa «cántico», en español se traduce como «salmo» y no «cántico»; se ignora como vimos con himno en el Salmo 61:1.  En el griego miran la palabra ψαλμοῖς, ya deberían conocer la palabra y es traducida al español correctamente: Salmo.  El griego literalmente dice traducido al español: «un cántico el salmo de David».

Ahora miren que los títulos de estos Salmos en el griego son referidos como «salmo», como «himno» y como «cántico».  Muy importante notar esto.  Cuando Pablo nos dice que cantemos con salmos e himnos y cánticos espirituales él esta haciendo una referencia DIRECTA al Salterio. Recuerden que los que recibieron estas cartas fueron gentiles, griego hablantes y ellos bien hubieran entendido que Pablo se refiere a los 150 Salmos y NO a otro himnario desconocido.  La prueba ya se los he mostrado.  Usaban la Septuaginta, la versión griega del AT y miramos que los títulos de algunos salmos se describen como himnos, o como cánticos, o como salmos.  El cristiano de hoy no tiene ninguna razón o derecho por medio de la Palabra de Dios de interpretar las palabras «himnos» y «cánticos» como canciones compuestos por hombres sin inspiración del Espíritu Santo.  O sea con las definiciones en moda en nuestro idioma de hoy.  No hermanos, cuando uno lee la Biblia o cualquier libro se tiene que definir las palabras tal y como el autor los define.  En este caso el autor es el Espíritu Santo por medio del Apóstol Pablo.  ¿Nos atrevemos ir a Su contra y re-definir lo que Dios ya ha definido?  ¡Temeroso pensarlo!

La Septuaginta en español

La Septuaginta en español

¿Pero qué con el hebreo?  ¿Que significa el titulo original de éste libro de Salmos en el Hebreo que NO se usa en las Biblias de hoy?

En hebreo el titulo del libro que llamamos «Salmos» es  Tehillim, תְהִלִּים, la traducción literal sería «alabanzas» o «himnos».

Si miramos a Efesios 5  y Colosenses 3 y buscamos las palabras equivalentes del griego al hebreo serían: mizmorim מִזְמוֹר (salmos), tehillim תְהִלִּים (himnos) y shirim םיריש (cánticos).    Cuando buscamos en el idioma hebrea la palabra himnos, en el Salterio se encuentra himnos como títulos. También cánticos. Los mismos títulos.  Así que no puede ver ninguna duda que cuando Pablo dice que cantemos «salmos, himnos, y cánticos» se refiere directamente al Salterio y no a otro himnario.

Cuando dice en Mateo 26:30 y Marcos 14:26 que Cristo y sus discípulos habían cantado un himno, otra vez se refiere al Salterio.  Durante la pascua eso es lo que cantaban, los Salmos.  Específicamente la parte del Salterio conocido como el «Hillel» o sea los Salmos 113-118.  Hasta algunas iglesias de hoy, durante la Santa Cena cantan Salmos de esa sección.

Ahora reconozco que esto será nuevo para muchos.  Sin embargo no ha sido nada nuevo para la Iglesia Protestante, en particular la rama conocida como «reformada» o «calvinista».  Los teólogos y pastores de los primeros 400 años fueron unánimes que en Efesios 5 y Colosenses 3 Pablo habla del Salterio.  Y esto NO solamente los presbiterianos.  También los bautistas, los independientes y los congregacionalistas enseñaron lo mismo.  Aquí les paso unos ejemplos de entre una multitud.

John Cotton (1584-1652), un pastor y teólogo congregacionalista en Nueva Inglaterra:
«En ambos lugares, Efe. 5:19 y Col 3:16, en cuanto el apóstol nos exhorta a cantar, así nos instruye sobre que materia consiste nuestro cantar, a saber los Salmos, himnos, y cánticos espirituales.  Ahora estos son los mismos títulos de los canciones de David, tal y como fueron dados a nosotros por el mismo Espíritu Santo: algunos son llamados Mizmorim, o sea los Salmos; algunos Tehillim eso es himnos; algunos Shirim, eso es cánticos, cánticos espirituales.  ¿Qué razón se puede dar sobre por qué el Apóstol nos dirige en nuestro cantar a los mismos títulos de los Salmos de David, si no fuera su intención que nosotros deberíamos cantarlas?…La palabras de David y de Asaph, como si fueran las palabras de Cristo en la boca de David y de Asaph; así también fueron las palabras de Cristo en las bocas de los hijos de Coré, o cualquier otros cantantes en el Templo.»

Thomas Manton (1620-1677), puritano presbiteriano inglés y teólogo en la asamblea de Westminster comentando sobre Efesios 5:19 dice:

«Que el erudito observe, que estos son los títulos mismos de los Salmos de David, mizmorim, tehillim, y Shirim, cual la Septuaginta traduce como psalmoi, humnoi, y odai o sea ‘salmos, himnos y cánticos’, y aparece que nos recomienda el libro de los Salmos de David.»

John Flavel (1628-1691), puritano presbiteriano inglés y teólogo popular:

«Tu anabautista…se encuentran en un negligencia pecaminosa  en negar una ordenanza evangélico dulce y celestial, hablo del cantar los salmos, por la cual tienes ambos precepto y precedente en el evangelio, Col 3:16, Santiago 5:13, 1 Cor. 14:26.»

Dr. John Gill (1697-1771), bautista inglés, comentando sobre Efesios 5:19:

«Por los salmos se entiende los Salmos de David, y otros que forman el libro que va por ese nombre; y por himnos debemos entender, no tales que son compuestos por hombres buenos, sin la inspiración del Espíritu Santo; tanto como son puestos entre las palabras salmos y cánticos espirituales, son obras escritas por hombres bajo la inspiración del Espíritu Santo…pero estos son solamente otro nombre para el libro de los Salmos, cuyo título también se puede decir es el libro de Himnos…y por cánticos espirituales se entiende también como los Salmos de David, Asaph, etc., y los títulos de muchos de estos son ‘cánticos’…Estas tres palabras son traducidas del Mizmorim, Tehillim, y Shirim…los varios títulos de los Salmos de David…»  Énfasis mía.

Hermanos no queda duda y no hay ninguna escusa bíblica para negar el cantar los Salmos exclusivamente.  Tenemos el precepto apostólico, Jesucristo mismo lo hizo, y Dios lo manda en Su propio himnario.  No hay ninguna justificación bíblica para escribir nuestros propios himnos para utilizarlos en el culto hacia Dios y si no hay tal ejemplo, mandato o precepto, es prohibido hacerlo.  Cuando lo hacemos estamos declarando que el Salterio, o sea LA PALABRA DE DIOS, no es suficiente y no cumple lo que queremos. Hermanos, ¿a qué conclusión puedes llegar si ésta es la motivación para componer nuestros propios himnos para ofrécelos a Dios?  Creo que queda claro.

Hermanos reconozco que es muy duro dejar himnos queridos y que estimamos buenas.  Yo mismo simpatizo con eso ya que yo cantaba himnos una vez.  Pero Dios nos pide que seamos obedientes hacia Él y eso es nuestro fin, ¿no?  Les pido que oren mucho sobre esto porque realizo que es duro.  Invito sus comentarios y preguntas.

Soli Deo Gloria por medio de Sola Scriptura

Para más información sobre la Septuaginta miré este artículo breve sobre la historia de la Septuaginta:

http://www.allabouttruth.org/spanish/septuaginta.htm

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Un articulo del teólogo y misionero presbiteriano de Escocia Robert Murray McCheyne.

http://puritanos-en-argentina.webnode.com.ar/news/yo-amo-el-dia-del-senor-mccheyne-/

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La Biblia, la Confesión, cantos e instrumentos

salterio

La Confesión de Fe de Westminster en el capitulo 21 párrafo 5 dice entre otras cosas lo siguiente sobre que tipo de cánticos se debe utilizar y en qué manera:

«… el cantar salmos con gracia en el corazón…»

Aquí se ve claramente lo que los reformadores teólogos declaran sobre qué tipo de canción se debe utilizar en el culto: los Salmos.  No dicen «salmos e himnos» cosa que bien fácil se les hubiera sido para declarar si los himnos de hombres fuera aceptables. Pero no, como se ve en sus escritos personales, fue los Salmos que se cantaban en el culto a la exclusión de himnos. La última publicación oficial de Westminster fue el Salterio metrificado para ser usado en el culto en 1650.  No se encuentra ni un solo himno de hombre, solamente los 150 Salmos. Debemos reformar nuestros cultos de nuevo y hacer solamente lo que la Palabra de Dios manda, nada más y nada menos. Y si uno se adhiere a la Confesión de Fe de Westminster debería con más razón rechazar los himnos de hombres y cantar los Salmos exclusivamente.

Para más información lea aquí:

https://presbiterianoreformado.wordpress.com/2013/02/09/la-salmodia-segun-el-primer-comentario-sobre-la-cfw/

Para obtener un Salterio para cantar se puede aquí:

http://www.farodegracia.org/product.aspx?id=2518

Ahora, ¿con qué manera se debe cantar? Dice la Confesión «…con gracia en el corazón…».  No dice con instrumentos musicales.  Otra vez bien fácil hubiera sido escribir «…con instrumentos musicales…», pero no lo hicieron.  ¿Por qué?  Porque ellos enseñaron en sus libros y predicaciones que los instrumentos musicales fue válido bajo el Antiguo Testamento siendo parte de la ley ceremonial.  Pero cuando inició el Nuevo Testamento y la ley ceremonial fue abrogada, también fueron expulsados los instrumentos musicales.  Además es necesario notar que en las sinagogas nunca se usaron los instrumentos, se cantaba los Salmos A Capella.  Los judíos bajo el AT bien entendieron que los instrumentos solamente se usaban en el Templo.  Con la destrucción del Templo en 70 A.D., los judíos jamás usaron los instrumentos en el culto.  Los reformadores entendieron esto y durante la primera reforma comenzaron a sacudir la Iglesia de esta reliquia de la ley ceremonial ya abrogada.

Para más información histórica lea aquí:

https://presbiterianoreformado.wordpress.com/2013/03/22/instrumentos-musicales-en-el-culto/

Las palabras de Calvino sobre lo mismo:

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/calvinoinstrumentos.php

¡Regreso al lema reformada: Sola Escritura…y que sea aplicada en el culto de Dios!

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¿Qué nos dice la Palabra de Dios sobre el uso de instrumentos musicales en el culto público de Dios bajo el N.T.? ¿Cuál fue la opinión de los reformadores? ¿La práctica de los presbiterianos de los siglos 16-19?

Les invito a leer este excelente tratado que introduce el tema. Le doy gracias al Señor por el apoyo del Rev. Caesar Arevalo por la colaboración de la traducción.

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/Instrumentosmusicales.php

musica

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Un tratado sobre el Himnario perfecto de Dios en el culto público.  Esta fue el himnario de las Iglesias reformadas, de los puritanos, los pactantes (Covenanters), y los Hugonotes  por siglos hasta que el sensacionalismo y emociones  entro a dominar las Iglesias reformadas.  Gracias a Dios que todavía hay denominaciones que no han caído al tal error y siguen manteniendo la Verdad de Dios.

Salterio 110

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/himnarioperfecto.php

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Un extracto de la obra de Rev. David Dickson, siendo el primer comentario de la Confesión de Fe de Westminister, Truth´s Victory Over Error, (La victoria de la verdad sobre el error)

Capitulo 21: De la Adoración Religiosa y del Día de Reposo

Pregunta 9 — La Salmodia

El comentario original, y primero,  sobre la Confesión de Fe de Westminster por David Dickson

El comentario original, y primero, sobre la Confesión de Fe de Westminster por David Dickson

¿Es el canto de los Salmos, con gracia en el corazón una parte del culto ordinario de Dios?

Si (Col. 3:16; Ef. 5:19; Sant. 5:13).

Pues bien, ¿se equivocan los cuáqueros y otros sectarios cuando están en contra del cántico de los Salmos o al menos solo a algunas personas, siendo los otros excluidos?

Si.

¿Por cuales razones se les refuta?

1. Por la práctica de Cristo y de Sus apóstoles (Mateo 26:30). Del ejemplo de Pablo y Silas (Hechos 16:25). De Moisés y los Israelitas (Ex. 15).

2. Porque el cantar los Salmos fue ordenado bajo el Antiguo Testamento, y eso no como un tipo de alguna sustancia de por venir, ni por una causa ceremonial. Ni es abrogado bajo el Nuevo Testamento, sino confirmado (Ps. 30:4; 149:1).

3. Por los mandamientos generales y universales en el Nuevo Testamento (Ef. 5:19; Col. 3:16; 1 Cor. 14:15).

4. Porque el Apóstol Santiago dice, ¿Está alguno entre vosotros afligido? haga oración. ¿Está alguno alegre? Cante Salmos.” (Sant. 5:13 RVR 1909). El significado no es que ninguno debe cantar sino los que están alegres; entonces nadie debería orar sino los que están afligidos.

5. Porque cantando los Salmos glorificamos a Dios, hacemos su alabanza gloriosa. Edificamos a otros con quienes cantamos igual que nos edificarnos a nosotros mismos. Así que el fin que se propone en el canto, es que cantando seamos enseñados y exhortando unos a otros con Salmos, himnos y cánticos espirituales (Col. 3:16). En fin, aclamamos y nos refrescamos haciendo melodía en nuestros corazones al Señor (Ef. 5:19). Cual se levanta, primero, de nuestra conciencia tratándolo como un parte de adoración hacia Dios, y en tal hecho somos aceptados en eso.

Segundo, por ser parte de las Escrituras, designado para Su adoración, sea que concuerde con nuestro caso o no. Eso siendo el fin por la cual fue designado de ser cantado es una autorización suficiente para que nos unamos en el cantar de ello.

Traducido por:

Edgar Ibarra   y

Sebastián Santa María

revisión  Caesar Arevalo

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La observación de días aparte del Día del Señor

 

por Rev. G.I. Williamson

 

Rev G.I. Williamson

Rev G.I. Williamson

«Durante los primeros días de la reforma algunos lugares reformados observaron solamente el domingo. Todos los días especiales sancionados y venerados por Roma fueron puestos a un lado. Zwinglio y Calvino ambos animaron el rechazo de todos los días festivos eclesiásticos. En Ginebra todos los días especiales fueron interrumpidos tan pronto como la reforma tomó un asimiento firme en esa ciudad. Ya antes de la llegada de Calvino en Ginebra esto había sido logrado bajo la dirección de Farel y de Viret. Pero Calvino estuvo de acuerdo vigorosamente.» Teniendo en cuenta la posición de los reformadores «no nos sorprenden que el sínodo de Dort, 1574, sostuvo que el día de reposo semanal solamente se debe observar.» La misma posición también fue tomada por Juan Knox, y la iglesia reformada de Escocia. Sin embargo, en los Países Bajos «sínodos reformados primitivos rindieron crecientemente más a la presión de fuera respecto a la observación de ‘los festivales de cristianos’. El gobierno de los Países Bajos hizo algo como fiestas laborales de estos festivales, y por lo tanto las iglesias, aunque no favoreció la observación de estos días, por razones prácticas decidieron de tal manera. Para evitar que la gente pasaren estos días en cosas mundanas ellos introducieron cultos eclesiásticas para estas ocasiones festivas.»

Fue, en otras palabras, la intención y deseo de las iglesias reformadas, al principio, de fielmente adherir al principio regulador en este asunto. Pero por la presión de los de afuera el principio fue comprometido por razones ‘convenientes’.

 

Tomado de:

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/BaseScripturalPrincipioReguladordeAdoracion.pdf
//

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Instrumentos musicales; ¿deben de ser usados en el culto público en la Iglesia del Nuevo Testamento?

 

Tomado de los comentarios de Juan Calvino sobre el libro de los Salmos.

 

Calvino predicando en San Pierre

Estimados hermanos lo que sigue son traducciones de los comentarios de Juan Calvino sobre el libro de los Salmos. Hemos traducido esas frases o comentarios de Calvino que hablan sobre el tema del uso de instrumentos musicales en el culto público de Dios. La mayoría de las iglesias que dicen mantener la doctrina calvinistas tal vez no saben que Juan Calvino y los otros reformadores de los siglos 16 y 17 (como Juan Knox y los puritanos) se opusieron y estaban en contra del uso de instrumentos musicales en el culto. Sin embargo es importante notar que ellos no estaban en contra el uso de instrumentos musicales fuera del culto, como uso de pasatiempo y tales obras, pero ellos entendieron que Dios había abrogado esta práctica para la iglesia del Nuevo Testamento. Tomen nota que Calvino declara que el uso del los instrumentos musicales en el culto es una práctica de la Iglesia de Roma y marca del papa. Como calvinistas presbiterianos y reformados que somos celosos de ese lema famoso, sola scriptura, es nuestro deber sacar del culto público los instrumentos musicales y adorar a Dios solamente y simplemente como Él nos manda; cantando solamente los 150 Salmos sin el uso de instrumentos musicales. Así lo hicieron nuestros reformadores calvinistas, conforme a la Palabra de Dios.

Los Comentarios de Juan Calvino

Comentario sobre Salmo 33:2 Celebrad á Jehová con arpa.

«No hay duda que aquí el salmista expresa un ardiente e intenso afecto que los creyentes deberían tener al alabar a Dios, cuando él ordena que los instrumentos musicales sean empleados para éste propósito. Él no dejaría a los creyentes que nada omitiesen que tienda animar las mentes y los sentimientos de los hombres al cantar las alabanzas de Dios. El nombre de Dios, sin duda, puede, hablando adecuadamente, ser celebrado solamente por una voz bien comprensible; pero no es por demás que David añada esas ayudas por las cuales los creyentes son más estimulados a este ejercicio; especialmente considerando que él estaba hablando al pueblo antiguo de Dios. Sin embargo hay una diferencia que aquí se debe tomar en cuenta, a fin de no tomar indistintamente como aplicable a nosotros cada precepto que anteriormente era impuesto a los judíos.

«No dudo que el tocar tambores, el arpa y la viola, y toda esa clase de música (que muy frecuentemente se menciona en los Salmos) fue parte de la educación, es decir, de la instrucción pueril bajo la Ley: hablo del servicio establecido del templo. Porque aún ahora, si los creyentes se gozan con instrumentos musicales, pienso que este debería ser su propósito: no separar su gozo de las alabanzas de Dios. Pero cuando asisten a sus reuniones, al introducir instrumentos musicales para celebrar las alabanzas de Dios no sería más útil que el quemar incienso, encender candelas, y restaurar las otras sombras de la Ley. Los papistas, así pues, neciamente han tomado prestado esto, junto con muchas otras cosas de los judíos. Hombres que les gusta la pompa exterior se deleitan en ese ruido; mas Dios se complace con aquella simplicidad que nos recomienda el apóstol. Pablo no permite bendecir a Dios en la asamblea pública de los fieles sino solo con un idioma conocido (1 Corintios 14:16). La voz del hombre, aunque no es conocida comúnmente, seguramente sobrepasa todo instrumento inanimado de música; y aun observamos lo que Pablo determina al hablar en un idioma desconocido.»

Comentario sobre Salmo 71:22 Asimismo yo te alabaré con instrumento de salterio, Oh Dios mío.

«De nuevo prorrumpe en acción de gracias; por que él estuvo conciente de que el propósito de Dios (al socorrer sus siervos abundantemente) era que Su bondad fuese celebrada. Al mencionar el salterio y el arpa en éste ejercicio, alude a la costumbre corriente de su tiempo. Cantar las alabanzas de Dios sobre el arpa y el salterio, sin duda, formaban parte del entrenamiento de la ley, y del servicio de Dios bajo esa dispensación de sombras y figuras; pero estos no deben ser usados hoy en día en la alabanza pública. Ciertamente, no se nos prohíbe usar en privado instrumentos musicales, pero si deben ser mantenidos fuera de las iglesias de acuerdo al mandamiento explicito del Espíritu Santo, cuando Pablo en 1 Corintios 14:13, pone como una regla invariable, que deberíamos alabar a Dios y orar a Él solamente en un idioma conocido.»

Comentario sobre Salmo 81:2 Entonad canción, y tañed el pandero, el arpa deliciosa y el salterio.

«Con respecto al pandero, el arpa, y el salterio, anteriormente hemos observado, y veremos la necesidad de repetir después las mismas palabras: que los levitas, bajo la ley, tenían permiso usar instrumentos musicales en el culto de Dios, ya que Su voluntad era entrenar a Su pueblo entre tanto que eran niños y en estado de infancia, con tales rudimentos hasta la venida de Cristo. Pero ahora que la luz clara del Evangelio ha dispersado las sombras de la Ley, y nos ha enseñado que debemos servir a Dios en una manera más simple, sería un acto insensato y equivocado querer imitar aquello que el profeta mandaba solamente sobre aquellos de su propio tiempo. De esto, se ve que los papistas se han mostrado ser simios o monos al transferir esto a ellos mismos.»

Comentario sobre Salmo 92:3 En el decacordio y en el salterio, en tono suave con el arpa.

«En el tercer versículo, él se dirige más a los levitas, quienes fueron ordenados a puesto de cantores, y los llama a emplear sus instrumentos de música — no como si esto fuera en si necesario, sino que era útil como una ayuda elemental al pueblo de Dios en esos tiempos antiguos1. No debemos concebir que Dios ordeno el arpa como algo que sintiera gozo como nosotros en la simple melodía de sonidos; pero los judíos, quienes todavía se hallaban en la infancia, estaban confinados al uso de tales elementos pueriles. El propósito de estos era estimular a los adoradores, e inducirlos en una manera más viva a celebrar las alabanzas de Dios con el corazón. Tenemos que recordar que la adoración de Dios nunca fue diseñada de consistir en tales servicios externos, los cuales eran necesarios solamente para ayudar a un pueblo todavía débil y rudo en conocimiento en el servicio espiritual de Dios. Debe observarse una diferencia en este respecto entre Su pueblo bajo el Antiguo y bajo el Nuevo Testamento; ahora que Cristo ha venido, y la Iglesia ha llegado a su madurez, si introducimos las sombras de una dispensación acabada significaría enterrar simplemente la luz del Evangelio. De esto, se ve que los papistas (como tendré la ocasión de mostrar en otro lugar) al emplear música instrumental, no se puede decir que imitan la práctica del pueblo antiguo de Dios, sino que actúan sin sentido como monos y de manera absurda, exhibiendo un deleite tonto en aquella adoración del Antiguo Testamento que fue figurativa, y terminó con el Evangelio.»

1 «Mais pource que c´estoit un rudiment fort utile au peuple ancien.»

Comentario sobre Salmo 98:4 Regocíjese ante Jehová toda la tierra.

«Aquí él repite la exhortación con que él había empezado, y al dirigirse a las naciones, indica que cuando Dios derribe la pared intermedia de separación todos serían reunidos en una común fe, y en una Iglesia formada a través del mundo entero. Cuándo habla de instrumentos musicales, indudablemente se refiere a la práctica de la Iglesia en aquel entonces, sin ninguna intención de ligar a los gentiles a guardar las ceremonias de la ley. La repetición que hizo uso es enfática, e implica que por mucho que los hombres procuren en celebrar la gran obra de la redención del mundo no alcanzaría a la riqueza de la gracia de Dios. Esto se hace todavía más patente en lo que sigue, donde el sentimiento se atribuye a cosas inanimadas. El pasaje entero ha sido expuesto en otra parte, y es innecesario insistir más en ello.»

Salmo 149:2 Israel alégrese en su Hacedor.

«Él insiste sobre el mismo punto, que el pueblo del Señor debería descansar persuadido firmemente que su descendencia no había sido elegida en vano del resto del mundo, sino que Dios tendría presente su pacto, y no permitiría las misericordias que él les había extendido que fuesen anuladas o extinguidas. Aunque ellos hubieran sido privados temporalmente de la herencia de la tierra de Canaán, que fue la prenda de su adopción, el salmista llama a Dios su Hacedor, y el Rey de los hijos de Sión, para recordarles que cuando fueron adoptados por encima de otras naciones, esto fue una especie de una nueva creación. Así que en el Salmo 95:6, los israelitas son llamados «obra de las manos de Dios,» no solamente porque ellos fueron como otros hombres creados por Él, sino porque Él los había formado de nuevo, y los distinguió con un nuevo honor, el de ser separados de toda la raza humana. El nombre Rey tiene un significado más amplio, dando a entender que como este pueblo fue formado al principio por Dios, pero era con este fin de ser gobernado por su poder. Los instrumentos musicales que él menciona correspondían a esta etapa de infancia de la Iglesia, tampoco deberíamos imitar insensatamente una práctica que fue exclusiva sólo para el pueblo antiguo de Dios. Pero el Salmista confirma lo que ya ha sido mencionado, que sus asambleas religiosas que habían sido por un tiempo interrumpidas serían pronto restauradas, y que ellos invocarían el nombre del Señor en el orden debido de su adoración

Salmo 150:3 Alabadlo con sonido de trompeta.

«No insistiré sobre las voces en el hebreo que se refieren a los instrumentos musicales; sólo que el lector recuerde que aquí se mencionan diferentes clases, que se usaron bajo la economía legal, para enseñar en una manera más enfática a los hijos de Dios que estos no pueden celebrar menos diligentemente las alabanzas de Dios — como si Él les mandare a concentrar arduamente todos sus poderes a este servicio, y dedicarse a sí mismos enteramente a ello. Ni fue sin razón que Dios bajo la ley impusiese esta multiplicidad de cantos, a fin de alejar a los hombres de esos vanos y corruptos placeres a los cuales se envician en exceso, a una alegría santa y provechosa. Nuestra naturaleza corrupta se entrega a libertades extraordinarias, recreándose en muchas invenciones que son absurdas, mientras que su mayor satisfacción consiste en suprimir todo pensamiento de Dios. Esta disposición perversa no podría ser corregida de otra manera sino en que Dios retuviese a un pueblo débil e ignorante bajo muchas restricciones, y bajo ejercicios constantes. El salmista, por lo tanto, al exhortar a los creyentes a desahogar toda su alegría en las alabanzas de Dios, enumera, uno sobre otro, los instrumentos musicales que estaban en uso en ese entonces, y les amonesta que todo debe consagrarse a la adoración de Dios.»

Traducido por Edgar Ibarra

y

Joel Chairez

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John Knox (1515-1572)

John Knox (1515-1572)

Aquí presento a la Iglesia de Cristo hispana una porción del primer debate público de John Knox, que creo que es el primer ejemplar en español.

El Papista John Winram, en el primer debate público de John Knox (abril 1547), hizo polémica sobre 9 artículos de John Knox que fueron escritos contra la Iglesia de Roma.  Aquí notamos el número 3, cuál fue una doctrina esencial y central para todos los que ahora llamamos reformadores calvinistas.  Esta es la doctrina que hoy se llama el principio regulador de adoración, o sea lo que Dios no manda, prohíbe.

3. El hombre ni puede hacer ni inventar una religión aceptable a Dios, pero el hombre esta atado de observar y de mantener la religión que de Dios es recibido, sin cortar ni hacer cambio de ello.”

El papista, John Winram, sobre esto le pregunto a John Knox una pregunta que lamentablemente muchos calvinistas hoy en día preguntan para defender sus prácticas de innovaciones humanas no manadas por Dios (como días festivos, himnos compuestos por hombres y tales), cuando le pregunto:

“¿Por qué no puede la Iglesia por causas buenas inventar ceremonias para decorar los sacramentos y otros elementos del servicio de Dios?”

Knox le contesto:

“Porque la iglesia no debería hacer nada sino por fe, y no debería ir adelante, sino esta obligada de seguir, la voz del verdadero Pastor.”

El papista le contesta, como muchos protestantes hoy en día contestan,

“Es en fe que las ceremonias son mandados, y tienen las significaciones apropiadas para apoyar nuestra fe…cada una de las ceremonias tienen una significación piadosa, y así que proceden por la fe y son hechas en fe.”

Knox:

“No es suficiente que el hombre invente una ceremonia y le dé algún significación piadosa, según su placer…Si cualquier cosa procede por fe, tiene que tener la Palabra de Dios por aseguramiento…Ahora, si tu vas a mostrar que tus ceremonias proceden por fe, y son agradables a Dios, tu tienes que mostrar que Dios en palabras expresas lo ha mandado; o sino tu nunca mostraras que esto procede por fe, ni aún que aquello agrada a Dios; sino que aquello es pecado, y son desagradables a Él, según las palabras del Apóstol, ‘Lo que no es de fe es pecado.'”

El papista enojado le pregunta con burla:

“¿Nos atarás tan fijo que no podemos hacer nada sin una palabra expreso de Dios? ¡Qué! Yo pregunto por una bebida. ¿Crees que peco? Porque no tengo la palabra de Dios para hacerlo.”

Knox:

“Si fuera por mi parte no deseo que hagamos burla sobre un asunto tan grave; tampoco quiero que eludes la verdad con el sofisma…la pregunta no fue, ni es, de comida o bebida, sobre la cual el reino de Dios no consiste; sino la pregunta es sobre el culto verdadero de Dios sin la cual no podemos tener sociedad con Dios…Yo puedo comer de un tipo de carne, y rechazar otro, y esto sin problema de conciencia.  Puedo cambiar uno por otra, tantas veces que quiera.  ¿Podemos hacer lo mismo en asuntos de religión?  ¿Podemos botar lo que queremos y mantener lo que queremos? Si recuerdan bien, Moisés, en el nombre de Dios, dice al pueblo de Israel, ‘Cuidarás de hacer todo lo que yo te mando; no añadirás a ello, ni de ello quitarás’.  Por esta regla, pienso yo, la Iglesia de Dios medirá la religión de Dios, y no por lo que parece bien en sus ojos.”

Comparen esto con la Confesión de Fe de Westminster caps. 1.6  y  21.1 y también el Catecismo Mayor preguntas 107-110.

http://www.presbiterianoreformado.org/estandares/cfw.php

http://www.presbiterianoreformado.org/estandares/catemayor.php

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Libro contra ceremonias humanas por el puritano William Ames

Libro contra ceremonias humanas por el puritano William Ames

Ha llegado el mes que se celebra la Navidad.  Con la llegada de éste festival las preguntas sobre la celebración vuelven de nuevo en la discusión entre los protestantes.  ¿Se debería celebrar la Navidad? ¿Y por qué no?  ¿Es ser un anticristo el no celebrar la Navidad? ¿O es idolatría la celebración de la Navidad?  Muchos cristianos fuera de la Iglesia de Roma lo celebran y para muchos sería algo extraño que no se celebré en las iglesias cristianas.  Pero como es el caso con la mayoría de la cristiandad, no se ha analizado si tal celebración tiene aprobación en la Palabra de Dios.  La mayoría sigue la multitud y sus emociones para juzgar si algún práctica es licito o no.  Pero el apóstol Pablo nos exhorta de examinar todo, 1 Tesalonicenses 5:21.

El origen de la Navidad.

Primero se debería preguntar de dónde viene la Navidad para saber si tiene fondos bíblicos.  Claro la palabra “Navidad” se refiere al nacimiento de Jesucristo.  Pero, todo la bulla que acompaña la Navidad, ¿de dónde viene? ¿Es su origen de la Biblia o de otra fuente?

En el Encyclopedia Britannica (1961), 5:643 esta documentado que las celebraciones que fueron añadidas a la Navidad tiene sus raíces en las religiones paganas.  Se nota que el solsticio de invierno se celebraba en el mes que ahora se conoce como diciembre.  En el imperio de Roma la celebración de éste tiempo se llamaba saturnalia. Entre la gente celta (incluyendo los de Alemania) su festival principal fue la de Yul para conmemorar la vuelta de la rueda ardiente. Se tiene que notar que Yul todavía se incluye en las celebraciones de la Navidad.  Las reliquias de la Navidad de hoy tal como el acebo, el muérdago, el tronco de Yul, y el plato hondo de wassail son reliquias de tiempos precristianas.  El árbol de Navidad viene de las religiones paganas de Europa. Entre estas religiones falsas éste árbol significaba vida, luz, esperanza, y un habitación de los espíritus o dioses. ¿Por qué? Por tanto que este árbol no pierde sus hojas, mantiene su color de verde, y no muere en el tiempo del año más frío y duro para todas las criaturas.  Cuando la Iglesia de Roma avanzo, los obispos en vez de prohibir las reliquias paganas en la adoración de Dios, encontraron bien mezclar lo santo con el pagano y “bautizar” las ceremonias idolatras con interpretaciones cristianas (por ejemplo el árbol de los dioses llego a simbolizar a Jesucristo). De este modo creyeron que iban facilitar la conversión de multitudes de gente.   Además adoptaron los días festivos de las religiones que los rodeaban y añadieron al mandamiento de Dios que dice que solamente se guarda el Día del señor como el día santo.  Fue un sincretismo que Dios ya había condenado en Su Palabra.  «Guárdate que no tropieces en pos de ellas, después que fueren destruidas delante de ti: no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: la manera que servían aquellas gentes á sus dioses, así haré yo también» Deut. 12:30.  La Iglesia de Roma, con el papa como su cabeza, ya estaba instituyendo sus leyes eclesiásticas y hicieron el pueblo de Dios cometer idolatría. Comenzando en el siglo 4 cuando fue establecido la Navidad, siglo tras siglo hasta el siglo 16, las reliquias aumentaron y la ceremonia de Navidad se exagero.  «Y hablará palabras contra el Altísimo, y á los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en mudar los tiempos y la ley: y entregados serán en su mano hasta tiempo, y tiempos, y el medio de un tiempo» Daniel 7:25.

¿Qué no hizo lo mismo el imperio de España dirigido por los papistas durante la conquista del “Nuevo Mundo”?  Vinieron los monjes y forzaron la conversión de los indígenas.  Aunque hubo algunos papistas que no les gustaron la matazón de los indígenas ni la mezcla de los ídolos de ellos con los de Roma, no obstante la mayoría de ellos siguieron la costumbre de Roma ya de siglos.  Conquistar con la espada y adoptar las religiones y hacerlos conformes a la cristiandad.  Bien les fue reemplazar a la diosa Tonantzin con la Virgen de Guadalupe.  ¿Pero logro una conversión bíblica esta táctica? ¿O más bien logro establecer una religión más conforme a la idea del rey Jeroboam (el fue una prefigura o precursor del Papa o sea el anticristo) – 1 Reyes 12:25-33?

La Navidad – ¿Ordenado por Jesucristo o por el anticristo?

Nunca se encuentra una ordenanza de Dios estableciendo un día aparte del Día del Señor para celebrar el nacimiento de Jesucristo, ni se ve ejemplo de tal práctica en el Nuevo Testamento.  Más bien es el mero Día del Señor, todos los 52 que tenemos en un año, cuando se celebra Su nacimiento, vida, ministerio, pasión, sufrimiento, muerte, resurrección, ascensión, y el Pentecostés.  Cuando la Iglesia establece fiestas o días solemnes (como la Navidad y la Pascua) esta saliendo de su límite establecida por Dios.  Solamente Dios puede declarar leyes, estatutos, y días festivos o solemnes; la Iglesia nunca tuvo ni tiene tal autoridad.  Solamente puede ejecutar lo que Dios ya ha mandado.  Cuando la Iglesia se atreve hacer tales cosas actúa, no en el espíritu de Jesucristo, sino en el mismo pensar del rey Jeroboam: «Entonces instituyó Jeroboam solemnidad en el mes octavo, á los quince del mes, conforme á la solemnidad que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre altar. Así hizo en Beth-el, sacrificando á los becerros que había hecho. Ordenó también en Beth-el sacerdotes de los altos que él había fabricado. Sacrificó pues sobre el altar que él había hecho en Beth-el, á los quince del mes octavo, el mes que él había inventado de su corazón; é hizo fiesta á los hijos de Israel, y subió al altar para quemar perfumes.»

En vano busca el cristiano en la Biblia autoridad o ejemplo para celebrar un día aparte que se conoce como la Navidad. Los presbiterianos de los siglos 16 y 17 declararon que todo aspecto religioso es de jus divinum o de derecho divino.   Solamente Dios tiene el derecho de establecer doctrina, forma de adoración, el gobierno de la Iglesia y su disciplina.  Los ministros son los embajadores declarando la voluntad de Dios en el asunto, lo representa.  Ministros no son diplomáticos que andan negociando la voluntad de Dios, y legislando nuevas ceremonias y ritos para la Iglesia. Es importante tomar en cuenta esta distinción importante.

En conclusión, la Navidad como es celebrada no tiene autoridad en la Palabra de Dios y por tanto no es de ser observada de ninguna manera.  En vano el cristiano tratará de “bautizar” la Navidad de ser aceptable al cristianismo; caución: lo mismo ha hecho la Iglesia de Roma y los papistas.  ¿Se sigue el ejemplo del papa o de Jesucristo?  ¿Se tomará el ejemplo del anticristo para determinar la práctica de la Iglesia o vamos a escuchar la voz de nuestro gran Pastor?  Los presbiterianos de los siglos 16 y 17 son unánimes, NO a los días festivos, tal como la Navidad y la Pascua. SI, al día del Señor y las ordenanzas que Él ha establecido. Y esto todo de acuerdo con la Palabra de Dios, nuestra única regla de fe y de práctica.

Para más sobre el tema les recomiendo:

http://presbiterianoreformado.org/doctrina/navidad.php

http://presbiterianoreformado.org/doctrina/diasenor.php

En inglés:

http://www.naphtali.com/articles/george-gillespie/holy-days/

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 Necesidad(2)

Estimados hermanos, por primera vez en la história de la Iglesia Hispana, el libro de Juan Calvino «La necesidad de reformar la iglesia», ahora esta en esapñol. El libro se puede comprar siguiendo el enlace. El traductor es Joel Chairez, díacono de la congregación La Iglesia Presbiteriana Reformada de Los Angeles, CA. Este libro formo el diseño de reformar la Iglesia de Cristo durante el siglo XVI, y el mismo plan es urgente para la Iglesia hispana de hoy.

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¿Una reforma hueca o una reforma profunda?

¿Qué buscamos como calvinistas hoy en día?

El gran reformador Juan Calvino escribió en su libro La necesidad de reformar la iglesia lo siguiente:

«Si se pregunta, entonces, por qué cosas principalmente la religión cristiana tiene una existencia firme entre nosotros, y mantiene su verdad, se verá que las siguientes dos no sólo ocupan el lugar principal, sino que encierran bajo ellas todas las demás partes, y consecuentemente la sustancia entera del cristianismo: a saber, un conocimiento, primero, del modo en el que Dios debe ser adorado apropiadamente; y, en segundo lugar, el origen de dónde se obtiene nuestra salvación. Cuando estas cosas no se consideran, aunque nos gloriemos con el nombre de cristianos, nuestra profesión es hueca y vana. Después de esto vienen los sacramentos y el gobierno de la Iglesia, siendo instituidos para conservar estas ramas de doctrina, los cuales no deberían ser empleados para cualquier otro propósito; y, verdaderamente, los únicos medios para averiguar si son o no administrados rectamente y en la debida forma, es traerlos a esta prueba.» Énfasis mío. Traducción por Joel Chairez.

Estimados hermanos, Calvino puso un énfasis sobre la importancia del modo que Dios debe ser adorado. No tan sólo lo enfatizó sino que lo puso como el principio número uno de la iglesia, antes que el origen de nuestra salvación. La iglesia católica-romana había introducido una multitud de ídolos, ritos, ceremonias, e innovaciones humanas para adorar a Dios tras unos siglos. La reforma protestante puso un fin a esta práctica en parte. Digo en parte porque los que siguieron a Martín Lutero no pusieron el mismo énfasis sobre esto sino que permitieron ciertas innovaciones humanas en el culto. Mientras que los calvinistas tomar a pecho el lema de sola scriptura para ponerlo en práctica en todo el aspecto de la vida de uno tanto como de la Iglesia. En el siglo XVI la reforma estaba en sus principios, pero unas doctrinas bíblicas ya estaban tomando el papel de guiar la reforma calvinista para hacerse una reforma profunda y más pura que la que tomo la reforma luterana. Una de estas era la doctrina llamada el principio regulador de adoración.

Hay dos campos en la cristiandad sobre el pensamiento de cómo debemos adorar a Dios. Un campo dice que lo que la Biblia no prohíbe, permite. Este es el campo que toma los católicos-romanos, los luteranos, los anglicanos, los pentecosteses, y la mayoría de la cristiandad. Un ejemplo es la celebración del calendario religiosa en la iglesia. No hay ni una prohibición directa de Dios sobre celebrando la Navidad de día 25 de diciembre. Al contrario los calvinistas toman el puesto que si la Biblia no lo manda, lo prohíbe. Por ejemplo, como la Biblia no manda o deja un ejemplo positivo de tal práctica, es prohibido de hacerlo. Los calvinistas dijeron que la única regla de fe y práctica es la Biblia. Así que para evitar el camino que llega a los abusos dentro el culto y para mantenerse dentro las reglas de la Palabra de Dios, la iglesia no debe introducir ritos y ceremonias dentro el culto de Dios si Dios no lo ha mandado en Su Palabra. Éste principio llego a su colmo en la Iglesia de Escocia debajo de Juan Knox. La Iglesia de Escocia pronto llego de ser reconocida como la Iglesia más reformada y apegada a la Palabra de Dios en toda la cristiandad entre los siglos de XVI y XVII cuando sucedieron las reformas en las iglesias de Europa y las Islas de Escocia, Inglaterra, e Irlanda. Juan Knox escribió en su libro famoso, The Mass is Idolatry (La Misa es Idolatría), que,

«Toda alabanza, honra o servició inventado por el cerebro del hombre en la religión de Dios, sin su mandamiento expresado, es idolatría.»

Las iglesias calvinistas de diferentes partes de Europa tuvieron que luchar para reformar sus iglesias nacionales para que fueran conformes con la Biblia. Mirando la historia bien que se ve el gran énfasis que pusieron sobre el culto, la salvación, los sacramentos, y el gobierno de la iglesia. Algunas iglesias nacionales lograron de realizar reforma en algunas de las cuatro áreas que nombra Calvino, pero faltaron en otras. Como dijo Calvino el corazón del hombre es una factoría de idolatría. Bien que se muestra la realidad de sus palabras ya que el punto más importante que nombra Calvino fue el mismo punto que algunas iglesias calvinistas faltaron de tener el éxito de reformar ya que el pueblo y muchos presbíteros resistieron su reforma completa. Por lo tanto con el paso de tiempo muchas iglesias calvinistas abandonaron la posición del principio regulador de adoración como fue entendido por los primeros calvinistas y adoptaron la posición luterana. Estas iglesias luego comenzaron de abandonar la idea de sola scriptura en otras áreas de doctrina bíblica y se encuentran hoy en día con un sistema de teología que falta la carne de la Palabra de Dios y luchan contra otros errores que sus libertades de dejar entrar innovaciones de los hombres en el culto han permitido.

Muchos hablan que el calvinista está siempre reformando; pero pregunto ¿Qué estándar es la que guía su reforma? ¿A qué nivel de reforma quieren llegar? ¿Qué es que quieren reformar? Muchos miran a las iglesias norte americanas como el estándar que guía sus reformas. ¡Ay! ¡Qué miedo! Muchas de ellas son las fuentes del desvío de la reforma ya obtenida y la guía a un camino de una reforma mediocre. No hermanos, nuestros padres de la fe de los siglos XVI y XVII lograron una reforma más completa de la que se ve en muchas iglesias presbiterianas y reformadas de hoy. Ellos bien que reconocieron la necesidad de seguir reformando la iglesia pero estaban siguiendo un buen camino para hacerlo. Es tiempo de regresar a ese camino bíblico y echar de fuera de nuestras iglesias la innovaciones humanas y las prácticas que la Biblia nunca manda, aprueba, o muestra como ejemplo positivo.

¿Cómo que? Pues hermanos, es un hecho establecido sin algún controversia que los presbiterianos y los reformados cantaban los Salmos de David exclusivamente en el culto. Nunca permitieron himnos compuestos por hombre dentro el culto ya que no eran himnos inspirados directamente por el Espíritu Santo. Al contrario los Salmos de David ha sido reconocido como el himnario de la Iglesia dada por Dios mismo. Juan Calvino dijo;

«Mas esto que dice Agustín es cierto, que nadie puede cantar cosas dignas a Dios, a menos que lo haya recibido de Él. Por lo cual, cuando hemos mirado a fondo por todas partes para buscar aquí y allá, no encontraremos mejores canciones ni más apropiadas al propósito que los Salmos de David; que el Espíritu Santo hizo y habló a través de él. Y por consiguiente, cuando los cantamos, estamos seguros que Dios pone en nuestras bocas las palabras, como si Él mismo cantara en nosotros, para exaltar Su gloria.» Prefacio al Salterio de Ginebra 1543

La práctica presente de la mayoría de las iglesias es el opuesto. La innovación de permitir el cantar de himnos compuestos por hombres entro a la iglesia presbiteriana en el siglo XIX, específicamente en el año 1861. Muchos teólogos se opusieron a estas innovaciones resultando en las formaciones de cuerpos presbiterianas que mantuvieron la doctrina Bíblica de solo cantar los salmos.

Otro aspecto que fluye directamente de lo mismo es el uso de instrumentos musicales dentro el culto. Los reformadores calvinistas pusieron un fin de esta forma de idolatría sutil. El mismo Juan Calvino condeno el uso de instrumentos musicales en el culto cuando escribió:

«…cuando asisten a sus reuniones, al introducir instrumentos musicales para celebrar las alabanzas de Dios no sería más útil que el quemar incienso, encender candelas, y restaurar las otras sombras de la Ley. Los papistas, así pues, neciamente han tomado prestado esto, junto con muchas otras cosas de los judíos. Hombres que les gusta la pompa exterior se deleitan en ese ruido; mas Dios se complace con aquella simplicidad que nos recomienda el apóstol.» Comentario de Juan Calvino sobre Salmo 33.

De nuevo esta innovación entro la iglesia presbiteriana por primera vez en el siglo XIX. ¿Por qué? ¿Dónde lo manda Dios para la Iglesia del N.T.? Los reformadores bien supieron que los instrumentos musicales en el culto de Dios fue parte de la ley ceremonial, cuya ley Jesucristo abrogó en el libro de los Hebreos.

Más se puede decir sobre los días festivos innovados por el anticristo (el papado) tal como la Navidad, la Pascua, la Santa Semana, etc. La Asamblea de Westminster reconfirmo la abolición de tales días festivos y pusieron el énfasis sobre guardando el Día del Señor (el domingo) como el único día festivo o santo que Dios explícitamente manda de ser guardada, pero que muchos calvinistas de hoy faltan de hacer.

Clamamos por una reforma. Bien. ¿Reforma de qué y a qué? Semper reformanda, ¿pero hasta dónde? ¿Hasta dónde nos atrevemos llegar en nuestras reformas? ¿Qué tanto realmente queremos reformar en nuestras iglesias? ¿Estamos muy apegados a nuestras tradiciones humanas que no las podemos dejar aunque Dios nunca los ha mandado de ser utilizadas dentro el culto? ¿Qué excusa vamos a poner para menospreciar la doctrina fundamental de sola scriptura para proteger nuestras tradiciones innovadoras –Colosenses 2:23? Es tiempo de regresar a una reforma profunda y no hueca. Regresemos a las reformas logradas por nuestros reformadores calvinistas y de ese punto seguir el camino de reformar y purificar la iglesia hasta que llegue Jesucristo, el único Cabeza de la Iglesia y Rey nuestro.

Cuidaráis de hacer todo lo que yo os mando: no añadirás a ello, ni quitarás de ello.

Deuteronomio 12:32

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