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Archive for 27 diciembre 2009

La Asamblea Legislativa del Distrito Federal, o el D.F., han pasado por ley el matrimonio entre los homosexuales y su habilidad legal de adoptar a niños.  Otros países en Latinoamérica ahora preguntan “¿cuándo viene para nosotros?, por ejemplo el periódico Paradiario en Chile.

En Europa y en los Estados Unidos, dos lugares que han tenido una reputación de ser estados con raíces protestantes fueron los primeros de reconocer tales matrimonios y derechos civiles.  La iglesia, ambos la protestante y la romanista, han peleado duro a su contra pero con poco éxito.  Es notable mencionar que en el estado de California, un estado reconocido como liberal, la populación votaron de enmendar la constitución de California de prohibir tal reconocimiento de matrimonio homosexual.  Los argumentos de los liberales y de los homosexuales para tener tales derechos son variados.  Pero en fin sus argumentos no tienen base sólida en los ojos de la única autoridad que realmente cuenta; la Palabra de Dios.

Cuando el estado civil o la Iglesia, abandona la autoridad de Dios, tal abandonamiento suelta una perversidad que consume la sociedad.  Dice en Romanos 13 que el magistrado civil es un ministro de Dios para mantener el bien y castigar lo mal.  Como el pastor es ministro de Dios en Su Iglesia, el gobierno civil es ministro de Dios en la sociedad civil.  Cuando usa  Pablo las palabras “bien” y “mal” es entendido que estas palabras son definidas por la Palabra de Dios y NO por la sociedad.  Así que es obligación del magistrado civil de mantener el bien, siendo lo que Dios ha revelado en Su Palabra y de castigar lo mal, lo que sea contra la Palabra de Dios.  Pero lo que se ve hoy en día es rebeldía de los ministros de Dios en el área civil y han hecho lo que es malo bien y dejan que la multitud establezca lo que es el bien según sus ojos.

¿Y la Iglesia?  Pues las iglesias más grandes abandonaron la Palabra de Dios décadas atrás y fueron los primeros de admitir mujeres como diáconos, ancianos gobernantes y como pastores.  Luego algunas iglesias grandes comenzaron admitir a homosexuales a las oficinas eclesiásticas.  Pues si la Iglesia hace tales cosas, ¿por qué no la sociedad civil?  Pero, como protestantes, nosotros no creemos que la Iglesia tiene el derecho de hacer leyes, no somos papistas…pues en teoría.  Por lo tanto, “¡a la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme á esto, es porque no les ha amanecido” Isaías 8:20 RVR 1909.

El séptimo mandamiento de Dios declara: “No cometerás adulterio.”  El Catecismo Mayor de Westminster bien resume la doctrina bíblica sobre el séptimo mandamiento:

P. 139. ¿Cuáles son los pecados prohibidos en el séptimo mandamiento?

R. Los pecados prohibidos en el séptimo mandamiento, además de la negligencia en los deberes requeridos, son el adulterio, la fornicación, la violación, el incesto, la sodomía y toda concupiscencia contra la naturaleza; todo pensamiento, propósito, imaginación y afecto impuro; todas las conversaciones impuras así como el prestarles atención; miradas lascivas, conducta atrevida o frívola, y vestidos que carecen de modestia; prohibir matrimonios legítimos y autorizar los que son ilícitos; aceptar, tolerar, mantener casas de prostitución o frecuentarlas; votos enredadores de vida soltera, dilación indebida del matrimonio; tener más de un cónyuge a la vez; el divorcio injusto o el abandono; la ociosidad, glotonería, borrachera, compañías impuras; canciones, libros, pinturas, bailes y juegos lascivos; y todo otro acto de impureza o provocación que tienda a ello, ya sea en nosotros como en los demás.  http://www.presbiterianoreformado.org/estandares/catemayor.php

Miren que bien dice que entre las perversiones sexuales, la sodomía es contra la ley de Dios y marcado como algo contra la naturaleza.  En vano pues declaran denominaciones y pastores liberales que Dios de veras acepta el homosexual y su estilo de vivir.  Si eso es así, Dios no puede condenar a ningún adultero, fornicador, incestuoso y todos que hacen perversidades sexuales, hasta la bestialidad. ¡Silencio pues pastores y denominaciones que declaran tales blasfemias!  Ustedes NO hablan las palabras de Dios ni declaran Su voluntad.  Si fuera así el Apóstol Pablo no tuvo ningún derecho de condenar el hombre que fornico con la esposa de su padre en 1 Cor. 5.

Para que no haya ninguna duda, la Palabra de Dios de veras condena la sodomía, sea entre homosexuales o entre heterosexuales, se los muestro, a los quienes no han leído la Biblia, lo que realmente declara:

No te echarás con varón como con mujer: es abominación. Levíticos 18:22 RVR 1909

Por esto Dios los entregó á afectos vergonzosos; pues aun sus mujeres mudaron el natural uso en el uso que es contra naturaleza: Y del mismo modo también los hombres, dejando el uso natural de las mujeres, se encendieron en sus concupiscencias los unos con los otros, cometiendo cosas nefandas hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la recompensa que convino á su extravío. Romanos 1:26-27 RVR 1909

Es notable que el capitulo 18 de Levítico habla sobre las perversidades sexuales.  Entre el incesto y la bestialidad Dios nombra la homosexualidad.

En conclusión, la Palabra de Dios es bien clara. Él condena la homosexualidad como un pecado abominable y rechaza esa forma de vivir. Tanto como condena el adulterio y la fornicación.  La Iglesia nunca debería aceptar esa forma de vivir o tolerar tal pecado.  Al contrario la Iglesia debería condenar el pecado y anunciar a tal persona que esta en él de arrepentirse y de recibir a Cristo Jesús para su salvación y el perdón de éste y todos los otros pecados que el individuo ha cometido.  Lo mismo se debería pronunciar a los adulterios y los fornicarios.  Dios anuncia que hay perdón de pecado.

Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; pues que vendrán los tiempos del refrigerio de la presencia del Señor. Hechos 3:19 RVR 1909.

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Libro contra ceremonias humanas por el puritano William Ames

Libro contra ceremonias humanas por el puritano William Ames

Ha llegado el mes que se celebra la Navidad.  Con la llegada de éste festival las preguntas sobre la celebración vuelven de nuevo en la discusión entre los protestantes.  ¿Se debería celebrar la Navidad? ¿Y por qué no?  ¿Es ser un anticristo el no celebrar la Navidad? ¿O es idolatría la celebración de la Navidad?  Muchos cristianos fuera de la Iglesia de Roma lo celebran y para muchos sería algo extraño que no se celebré en las iglesias cristianas.  Pero como es el caso con la mayoría de la cristiandad, no se ha analizado si tal celebración tiene aprobación en la Palabra de Dios.  La mayoría sigue la multitud y sus emociones para juzgar si algún práctica es licito o no.  Pero el apóstol Pablo nos exhorta de examinar todo, 1 Tesalonicenses 5:21.

El origen de la Navidad.

Primero se debería preguntar de dónde viene la Navidad para saber si tiene fondos bíblicos.  Claro la palabra “Navidad” se refiere al nacimiento de Jesucristo.  Pero, todo la bulla que acompaña la Navidad, ¿de dónde viene? ¿Es su origen de la Biblia o de otra fuente?

En el Encyclopedia Britannica (1961), 5:643 esta documentado que las celebraciones que fueron añadidas a la Navidad tiene sus raíces en las religiones paganas.  Se nota que el solsticio de invierno se celebraba en el mes que ahora se conoce como diciembre.  En el imperio de Roma la celebración de éste tiempo se llamaba saturnalia. Entre la gente celta (incluyendo los de Alemania) su festival principal fue la de Yul para conmemorar la vuelta de la rueda ardiente. Se tiene que notar que Yul todavía se incluye en las celebraciones de la Navidad.  Las reliquias de la Navidad de hoy tal como el acebo, el muérdago, el tronco de Yul, y el plato hondo de wassail son reliquias de tiempos precristianas.  El árbol de Navidad viene de las religiones paganas de Europa. Entre estas religiones falsas éste árbol significaba vida, luz, esperanza, y un habitación de los espíritus o dioses. ¿Por qué? Por tanto que este árbol no pierde sus hojas, mantiene su color de verde, y no muere en el tiempo del año más frío y duro para todas las criaturas.  Cuando la Iglesia de Roma avanzo, los obispos en vez de prohibir las reliquias paganas en la adoración de Dios, encontraron bien mezclar lo santo con el pagano y “bautizar” las ceremonias idolatras con interpretaciones cristianas (por ejemplo el árbol de los dioses llego a simbolizar a Jesucristo). De este modo creyeron que iban facilitar la conversión de multitudes de gente.   Además adoptaron los días festivos de las religiones que los rodeaban y añadieron al mandamiento de Dios que dice que solamente se guarda el Día del señor como el día santo.  Fue un sincretismo que Dios ya había condenado en Su Palabra.  «Guárdate que no tropieces en pos de ellas, después que fueren destruidas delante de ti: no preguntes acerca de sus dioses, diciendo: la manera que servían aquellas gentes á sus dioses, así haré yo también» Deut. 12:30.  La Iglesia de Roma, con el papa como su cabeza, ya estaba instituyendo sus leyes eclesiásticas y hicieron el pueblo de Dios cometer idolatría. Comenzando en el siglo 4 cuando fue establecido la Navidad, siglo tras siglo hasta el siglo 16, las reliquias aumentaron y la ceremonia de Navidad se exagero.  «Y hablará palabras contra el Altísimo, y á los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en mudar los tiempos y la ley: y entregados serán en su mano hasta tiempo, y tiempos, y el medio de un tiempo» Daniel 7:25.

¿Qué no hizo lo mismo el imperio de España dirigido por los papistas durante la conquista del “Nuevo Mundo”?  Vinieron los monjes y forzaron la conversión de los indígenas.  Aunque hubo algunos papistas que no les gustaron la matazón de los indígenas ni la mezcla de los ídolos de ellos con los de Roma, no obstante la mayoría de ellos siguieron la costumbre de Roma ya de siglos.  Conquistar con la espada y adoptar las religiones y hacerlos conformes a la cristiandad.  Bien les fue reemplazar a la diosa Tonantzin con la Virgen de Guadalupe.  ¿Pero logro una conversión bíblica esta táctica? ¿O más bien logro establecer una religión más conforme a la idea del rey Jeroboam (el fue una prefigura o precursor del Papa o sea el anticristo) – 1 Reyes 12:25-33?

La Navidad – ¿Ordenado por Jesucristo o por el anticristo?

Nunca se encuentra una ordenanza de Dios estableciendo un día aparte del Día del Señor para celebrar el nacimiento de Jesucristo, ni se ve ejemplo de tal práctica en el Nuevo Testamento.  Más bien es el mero Día del Señor, todos los 52 que tenemos en un año, cuando se celebra Su nacimiento, vida, ministerio, pasión, sufrimiento, muerte, resurrección, ascensión, y el Pentecostés.  Cuando la Iglesia establece fiestas o días solemnes (como la Navidad y la Pascua) esta saliendo de su límite establecida por Dios.  Solamente Dios puede declarar leyes, estatutos, y días festivos o solemnes; la Iglesia nunca tuvo ni tiene tal autoridad.  Solamente puede ejecutar lo que Dios ya ha mandado.  Cuando la Iglesia se atreve hacer tales cosas actúa, no en el espíritu de Jesucristo, sino en el mismo pensar del rey Jeroboam: «Entonces instituyó Jeroboam solemnidad en el mes octavo, á los quince del mes, conforme á la solemnidad que se celebraba en Judá; y sacrificó sobre altar. Así hizo en Beth-el, sacrificando á los becerros que había hecho. Ordenó también en Beth-el sacerdotes de los altos que él había fabricado. Sacrificó pues sobre el altar que él había hecho en Beth-el, á los quince del mes octavo, el mes que él había inventado de su corazón; é hizo fiesta á los hijos de Israel, y subió al altar para quemar perfumes.»

En vano busca el cristiano en la Biblia autoridad o ejemplo para celebrar un día aparte que se conoce como la Navidad. Los presbiterianos de los siglos 16 y 17 declararon que todo aspecto religioso es de jus divinum o de derecho divino.   Solamente Dios tiene el derecho de establecer doctrina, forma de adoración, el gobierno de la Iglesia y su disciplina.  Los ministros son los embajadores declarando la voluntad de Dios en el asunto, lo representa.  Ministros no son diplomáticos que andan negociando la voluntad de Dios, y legislando nuevas ceremonias y ritos para la Iglesia. Es importante tomar en cuenta esta distinción importante.

En conclusión, la Navidad como es celebrada no tiene autoridad en la Palabra de Dios y por tanto no es de ser observada de ninguna manera.  En vano el cristiano tratará de “bautizar” la Navidad de ser aceptable al cristianismo; caución: lo mismo ha hecho la Iglesia de Roma y los papistas.  ¿Se sigue el ejemplo del papa o de Jesucristo?  ¿Se tomará el ejemplo del anticristo para determinar la práctica de la Iglesia o vamos a escuchar la voz de nuestro gran Pastor?  Los presbiterianos de los siglos 16 y 17 son unánimes, NO a los días festivos, tal como la Navidad y la Pascua. SI, al día del Señor y las ordenanzas que Él ha establecido. Y esto todo de acuerdo con la Palabra de Dios, nuestra única regla de fe y de práctica.

Para más sobre el tema les recomiendo:

http://presbiterianoreformado.org/doctrina/navidad.php

http://presbiterianoreformado.org/doctrina/diasenor.php

En inglés:

http://www.naphtali.com/articles/george-gillespie/holy-days/

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