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¿El diezmo o la ofrenda?

 

caja de diezmo

 

La pregunta del diezmo es buena pero complejo. Teólogos reformados caen en dos campos y cada denominación reformada ha decidido con diferentes opiniones. Algunas denominaciones permiten que cada consistorio concluye entre las dos opiniones. Otras toman una posición sobre otra. Las dos posiciones son los siguientes:
1. El diezmo fue parte de la ley ceremonial y ya no es vigente. Era función del Templo y para el cuidado de los levitas. Bajo el NT la ofrenda o lo que uno pueda dar con buen gusto y alegría es suficiente y esto tomo lugar del diezmo. Las ofrendas, sin embargo, deben pagar el salario del pastor.
2. El diezmo es vigente ya que se daba antes de la ley ceremonial tanto que los levitas diezmaron a Melquisedec cuando estuvieron en los lomos de Abraham. Cuando el NT dice que demos la ofrenda se refiere al diezmo y que se debe dar con alegría como cada acto de adoración.
Ahora los puritanos tomaron la posición número una. Ellos decían que el diezmo ya no es vigente. Bajo un estado cristiano el gobierno paga el salario del pastor sin compromisos. La ofrenda es para apoyar los pobres entre la comunidad.
Muchas denominaciones de hoy toman posición número dos y dicen que el diezmo es para apoyar el ministerio en total; el salario del pastor, los pobres de la congregación y la propiedad si lo tienen.
¿Cuál tomo yo? Buena pregunta…desde el momento de este escrito todavía no estoy muy seguro y lo sigo estudiando (la viuda de Lucas 12:59 no dio diezmo ni ofrenda, ¡dio todo!). Pero esto sí, cualquier posición que uno tome, que la advertencia del ejemplo de Ananías y Safira estén con todos; sea que ofrendan o den diezmo. Sea lo que den, no jacten y si dicen que dan tanto pero no es verdad, ¡OJO! Que no te pase lo que le pasaron a ellos. No traten de mentirle al Espíritu Santo. Esto no es juego.

Unas etiquetas para el culto o para reuniones

Por Edgar A Ibarra Jr

La Oración

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«¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación…Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero.  Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados…pero hágase todo decentemente y con orden», 1 Corintios 14:26-31, 40.

 

Hermanos, la base de estos versos es que: una persona a la vez debería hablar o expresarse y que los demás se queden en silencio.  Ahora bien, que vivimos después de la cesación de los dones espirituales extraordinarias, el pastor predomina en el hablar en un culto.  Pero, ¿qué sucede cuando comienza la oración? ¿Esta orando el Pastor solamente (o un líder de la reunión) o todos comenzamos, con voces audibles, a orar junto con él?  En otras palabras, ¿estamos hablando o «orando» con él en voz alta diciendo «si Señor», o repitiendo las palabras del pastor?

 

El principio de los versos citados nos enseña que no deberíamos participar en una oración con voz alta o audibles pero en silencio seguir y participar en tal oración. Cuando la congregación o los hermanos reunidos en una reunión levantan voz en el tiempo de oración tal acción trae más bulla y desorden que edificación.  Esta práctica es la de los pentecostales y no es una práctica bíblica.  Las iglesias reformadas no deberían imitar las prácticas de los pentecostales porque la mayoría de estas son en contra las Escrituras.

 

Cuando el pastor ora no levantemos nuestras voces, pero digamos nuestro «amen» al final de la oración. Una sola voz se debería escuchar no una multitud, «Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero».  Esto no quita la edificación sino la mantiene.  ¿Cuántas veces se oye a una persona entre el grupo comenzar su propia oración a la misma vez del pastor o del líder?  ¿Qué no trae tal cosa confusión y división? ¡Claro que si!  Es una distracción y cuando se concluye la oración con el «amen» ¿a cuál oración se está diciendo «amen»?  Cuando mantenemos silencio en la oración estamos dejando que el pastor sea nuestra boca y voz (o vocero) a Dios y estamos participando de esta manera en la oración con silencio con una voz levantado a Dios.

 

Pablo nos dice que deberíamos hacer «todo decentemente y con orden».  Hermanos, es una dura costumbre para quebrar (todos orando a la vez con el pastor con voces audibles), pero se debería quebrar y seguir los principios de la doctrina y práctica del Apóstol, quien fue el instrumento que el Señor Jesucristo, la cabeza de la Iglesia, nos mandó.

 

 

De la Reunión de la Congregación y de su Conducta en la Adoración Pública de Dios

(Tomado del Directorio para la adoración pública de Dios producido por la asamblea de Westminster)

public worship

Cuando la congregación se va a reunir para la adoración pública, todo el pueblo (habiendo preparado previamente sus corazones) debe venir y unirse para esto; sin ausentarse de las ordenanzas públicas por causa de negligencia, o por pretensión de mantener reuniones privadas.

Que todos entren a la reunión, no irreverentemente, sino en una manera solemne y apropiada, tomando sus asientos o lugares sin adoración, sin hacer reverencia hacia uno ú otro lugar.

Hallándose la congregación reunida, el ministro, después de un llamamiento solemne para la adoración del gran nombre de Dios, debe comenzar en oración

Reconociendo con toda reverencia y humildad la incomprensible grandeza y majestad del Señor, (en cuya presencia se presentan en ese momento de manera especial), y también su propia vileza e indignidad para acercarse a Él, junto con su absoluta incapacidad para cumplir con obra tan grande; y suplicando humildemente al Señor por perdón, ayuda y aceptación, en toda la adoración que se llevará a cabo; y por una bendición sobre esa porción particular de su Palabra que será leída; y todo en el nombre y por medio del Señor Jesucristo.

Habiendo comenzado la adoración pública, la gente tiene que centrar su atención en la adoración, absteniéndose de leer cualquier cosa, excepto lo que el ministro esté leyendo o citando; y absteniéndose de todo susurro en privado, pláticas, saludos, o de hacer reverencia a cualquier persona presente o que entre; así como también abstenerse de miradas maleducadas, dormirse y de otros comportamientos indecentes que puedan interrumpir al ministro o a la gente, y molestar a otros en la adoración del Señor.

Si cualquiera, por necesidad, no puede estar presente desde el principio, éste no debe, cuando entra a la reunión, dedicarse a sus devociones privadas, sino con reverencia sosegarse para unirse con el resto de la congregación en la ordenanza de Dios que se está llevando a cabo en ese momento.

Estimados lectores, les quiero traer su atención a mi nueva traducción de Juan Calvino.

 

Un extracto del Prefacio de Juan Calvino de su comentario sobre el libro de los Salmos

 

Donde Calvino testifica sobre la perfección del Salterio sobre cualquier otro libro

 

Se encuentra en mi sitio:

 

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/CalvinoSalmosSuperior.php

El comentario sobre los Salmos por Juan Calvino

                       El comentario sobre los Salmos por Juan Calvino

Pueden comentar DESPUES de leerlo en este blog.

 

Gracias por su atención.

 

En Cristo,

Edgar A Ibarra Jr.

7 Diferencias entre el Preterismo Parcial y el Historicismo Posmilenialismo

Destruction of Jerusalem by Ercole de' Roberti

La destrucción de Jerusalén por los Romanos en 70 A.D. — pintura por David Roberts (1796-1849).

 

Por Carlos González
Traducido por Edgar A. Ibarra

 

 

1.El Milenio

Los preteristas creen que el milenio figurativo comenzó con la primera venida de Cristo y que va terminar con su segundo venida, antes del tiempo pequeño de Satanás, o después del tiempo pequeño de Satanás.

Los historicistas creen que el milenio comenzara en el futuro cuando todas las naciones sean convertidas, el papado y el Islam destruidos y la salvación de los judíos cumplida. Cuando los 1.000 años (literal o figurativo) sean cumplidos, Satanás será soltado por un tiempo pequeño, cual terminará con la segunda venida de Cristo.

 

2. El atamiento de Satanás

Los preteristas creen que Satanás fue atado con la primera venida de Cristo para que el evangelio pueda ser predicado a todas las naciones.

Los historicistas creen que Satanás fue atado con la obra de Cristo en la tierra y continuará atado por la difusión del evangelio. Satanás será totalmente atado cuando todas las naciones sean convertidas, introduciendo el milenio.

 

3. El Reino de Dios

Los preteristas creen que el reino de Dios es sinónimo con el milenio (el periodo entre la primera y la segunda venida de Cristo).

Los historicistas creen que el reino de Dios fue dado a Cristo en Su primera venida y es ahora presente pero no es el mismo como la edad futuro milenio de oro de la paz, aunque se superpone.

 

4. La gran tribulación

Los preteristas creen que la gran tribulación comenzó en el primer siglo y termino en 70 A.D., cuando Jerusalén fue destruido.

Los historicistas creen que la gran tribulación comenzó en el primer siglo y terminará cuando todas las naciones sean convertidas y el milenio comience.

 

5. La bestia de Apocalipsis

Los preteristas creen que la bestia fue la Roma política con el Emperador Nero siendo su representativo. Roma no es un cumplimiento directo del hombre de pecado o del anticristo. Los preteristas están en desacuerdo sobre quien es el hombre de pecado y que el anticristo representa cualquiera que niega a Cristo. El hombre de pecado puede ser un oficio como los fariseos o el concilio guiado por Anás.

Los historicistas creen que la bestia es la oficina del papado y que también aplica a Islam (los dos cuernos del anticristo). El papado es el anticristo, el hombre de pecado y la bestia del Apocalipsis. Creen que hay muchos anticristos (como los testigos de Jehová y los mormones) pero que el papado es “EL” anticristo.

 

6. El libro de Apocalipsis

Los preteristas creen que la mayoría de las profecías en Apocalipsis han sido cumplidas dentro el primer siglo.

Los historicistas creen que el Apocalipsis es sobre la historia progresiva de la iglesia comenzando con el tiempo del Apóstol Juan hasta el estado eterno, igual como las profecías en el libro de Daniel.

 

7. El discurso de olivos

Los preteristas creen que las profecías en Mateo 24:1-34 han sido cumplidas. Jesucristo estuvo hablando de los acontecimientos que condujeron a e incluyo la destrucción de Jerusalén en 70 A.D., cuando Cristo vino espiritualmente a juzgar Israel. “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.” La generación a cual Jesucristo estuvo hablando fue de la generación de los discípulos del primer siglo.

Los historicistas están de acuerdo que “esta generación” es la generación de los discípulos del primer siglo y fue una predicación de la destrucción de Jerusalén. La venida del Hijo del Hombre (versos 27-31) para los historicistas es un tipo de paréntesis en el texto, que no se cumplió en el primer siglo. Es una referencia a la segunda venida de Cristo en contraste de la venida de falsos cristos.

 

 

A saber nosotros tomamos la postura del Historicismo Posmilenialismo.

 

¿Quienes fueron los puritanos?

Tomado y editado del prefacio del libro

Meet the Puritans

por Joel R. Beeke y Randall J. Penderson

Puritano

Traducido por Edgar A Ibarra Jr

¿Qué significa el término puritano?  Mucha gente hoy en día usa el término para describir una marca de la cristiandad legalista y arisca que se acerca al fanaticismo.  La mayoría de este estereotipo fue un producto de sentimientos anti-puritanas del siglo diecinueve.  Mientras que subsecuente culturas han expresado varias opiniones de los puritanos, es útil de hacer un relato breve de la historia del término y para tasar el movimiento lo más objetivo posible.

El término puritano fue usado primero en los 1560s hacia esos protestantes ingleses quienes consideraron las reformas bajo la Reina Isabel I incompletas y llamaron por una “purificación” (del griego katharos, “puro”) amplia.  Su connotación negativa vino de su traducción del término latín catharus (puritano) o cathari (puritanos; de katharos), un titulo dado a herejes medievales…Para William Perkins (1558-1602), frecuentemente llamado “el padre del puritanismo”, puritano fue un “término vil” que describía gente con tendencias perfeccionistas (The Works of William Perkins, 1:342, 3:15).  Leonard J. Trinterud concluye, “Durante el siglo dieciséis fue usado más como un adjetivo mofador que un sustantivo sustancial, y fue rechazado como calumnioso en cualquier área que fue aplicado” (Elizabethan Puritanism, pp. 3ff.).

A pesar de esto los términos puritano y puritanismo quedaron firmes … Nosotros acertamos que los puritanos abrazaron cinco preocupaciones principales y trataron cada una substancialmente en sus escritos:

  • Los puritanos buscaron de escrudiñar las Escrituras, ordenar sus encuentros y aplicarlos a todas las áreas de la vida. En haciendo esto, los puritanos también apuntaron de ser confesional y teológica, y dependieron mucho sobre los labores de la erudición cristiana.
  • Los puritanos fueron apasionadamente entregados de enfocarse sobre el carácter Trinitaria de la teología. Nunca se cansaron de proclamar la gracia electoral de Dios, el amor agonizante de Jesucristo, y la obra aplicatoría del Espíritu Santo en las vidas de los pecadores. Su fascinación con la experiencia cristiana no fue tanto motivado por un interés en su propia experiencia en si tanto como fue su deseo de trazar la obra divina dentro de ellos con el fin de rendir toda la gloria a su Señor Triuno.
  • En común con los reformadores, los puritanos creyeron en la significación de la iglesia en los propósitos de Cristo. Por lo tanto, creyeron que el culto de la iglesia debería ser una obra externo cuidadoso y una encarnación fiel a su fe bíblica, y así el puritanismo fue un movimiento que se enfoco sobre la prédica plana y serio, reforma de liturgia, y hermandad espiritual. Igualmente, los puritanos creyeron que hubo un orden o un régimen para el gobierno de la iglesia revelado en la Escritura, y el bienestar de la iglesia dependía sobre trayéndola en conformidad a ese orden.
  • En las grandes preguntas de la vida nacional presentadas por las crisis de su día, los puritanos buscaron a la Escritura para luz sobre los deberes, poder y derechos del rey, el parlamento y de los sujetos-ciudadanos.
  • En cuanto al individuo, los puritanos se enfocaron sobre la conversión personal y comprensiva. Creyeron con Cristo que «dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios» Juan 3:3. Por lo tanto sobresalieron en predicando el evangelio, sondeando la consciencia, despertando al pecador, llamándolo al arrepentimiento y fe, y guiándolo a Cristo, y educándolo en el camino de Cristo. Igualmente, los puritanos creyeron con Santiago que «la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma» (Santiago 2:17). Así que desarrollaron de la Escritura una descripción cuidadosa de lo que un cristiano debería ser en su vida interna ante Dios y en todas sus acciones y relaciones en esta vida, en el hogar, en la iglesia, en el trabajo, y en la sociedad.

[Los puritanos] obraron para reformar y purificar la iglesia y de guiar el pueblo hacia una vida piadosa viviendo consistente con la doctrina reformada de la gracia. J. I. Packer resume este entendimiento del puritanismo bien: «el puritanismo fue un movimiento evangélico de santidad buscando de implementar su visión de un avivamiento espiritual, nacional y personal, en la iglesia, en el estado y en el hogar; en la educación, en el evangelismo y en la economía; en el discipulado personal y devoción, y en el cuidado y competencia pastoral» (An Anglican to Remember – William Perkins: Puritan Popularizer [St. Antholin´s Lectureship Charity Lecture, 1996], pp. 1-2).

Peter Lewis correctamente dice que el puritanismo creció de tres necesidades: (1) la necesidad de una prédica bíblica y la enseñanza de la sana doctrina reformada; (2) la necesidad  de una piedad bíblica y personal que enfatiza la obra del Espíritu Santo en la fe y en la vida del creyente; y (3) la necesidad de restaurar simplicidad bíblica en la liturgia, vestimentos y gobierno eclesiástico, para que una vida eclesiástica bien ordenada pudiera promover el culto del Trino Dios tal como ha sido mandado en Su Palabra (The Genius of Puritanism, pp. 11ff.).  Doctrinalmente, el puritanismo fue un tipo de un calvinismo vigoroso; experimentalmente, fue agradable y contagioso; evangelisticamente, fue agresivo aun cariñoso; eclesiásticamente, fue teocéntrico y lleno de adoración; políticamente, busco de ser escritural, balanceado y atado por la conciencia ante Dios en las relaciones de rey, parlamento, y ciudadanos.

Los puritanos para nada fue un movimiento monolítico no más que lo fueron los reformadores, o, sobre este asunto, cualquier otro grupo mayor de teólogos en la historia de la iglesia.  Ellos también tuvieron sus diferencias, no tan solo eclesiásticamente y políticamente, sino también teológicamente. Hubo entre ellos que tragaron y enseñaron errores, como Richard Baxter sobre la justificación y John Preston sobre la expiación.  Aún, por la mayor parte, hubo una unidad notable de pensamiento, convicción y experiencia entre los puritanos.

 

Adicción mía:

 

Entre los puritanos hubieron presbiterianos e independientes­/congregacionalistas.  Tuvieron acuerdo en casi todo pero hubo división sobre el gobierno eclesiástica.  A pesar de esto la mayoría creyeron en a capella salmodia exclusiva, santificando el día del Señor, y sobre el establecimiento de la religión verdadera o sea reformada en el país.

 

Unos puritanos famosos pero no es una lista completa:

William Perkins (conocido como el padre del puritanismo)

Thomas Adams

William Ames

Lewis Bayly

Samuel Bolton

Thomas Boston

Christopher Love (murio como Covenanter bajo Oliver Cromwell)

Robert Bolton

William Bridge

Thomas Brooks

John Bunyan

Anthony Burgess

Jeremiah Burroughs

Thomas Cartwright

Joseph Caryl

Thomas Case

Stephen Charnock

David Clarkson

John Davenant

Edward Fisher

John Flavel

Thomas Goodwin

Thomas Gouge

William Gurnall

Matthew Henry

Thomas Hooker

John Howe

Thomas Manton

Increase Mather

Richard Mather

Samuel Mather

Christopher Ness

John Owen

Thomas Ridgley

Henry Scudder

Obadiah Sedgwick

Thomas Shepard

Richard Sibbes

George Swinnock

Nathaniel Vincent

Thomas Vincent

William Whitaker

James Janeway

Jonathan Edwards (llamado el último puritano)

 

 

Una forma corta de hacer el catecismo

Por Richard Greenham, Puritano

Edición de 1599

Edición de 1599

¿Qué no hay unas reglas que sirven para el mejor entendimiento de cada uno de los mandamientos?

Sí, hay cuatro que tienen usos especiales.

  1. Primero, en cada mandamiento donde el mal es prohibido, allí lo contrario, cual es el bien, es mandado.
  2. Dos, muchos más maldades son prohibidos y muchos más cosas buenas son mandados en cada mandamiento, de los que esta expresado en las palabras.
  3. Tercero, por cuanto Dios es espíritu, por lo tanto Sus mandamientos son espiritual y requieren obediencia espiritual.
  4. Cuatro, en cada mandamiento donde el mal es prohibido, allí las ocasiones del mal son prohibido y donde el bien es mandado, allí también las ocasiones del bien son mandados.

Ahora miren lo que el Catecismo Mayor de Westminster dice sobre el tema y como debemos entender y poner en práctica los 10 Mandamientos.

99. ¿Qué reglas deben observarse para el correcto entendimiento de los diez mandamientos?

Para el entendimiento correcto de los diez mandamientos deben observarse las siguientes reglas:

Que la ley es perfecta y obliga a cada uno a conducirse en todas las cosas en conformidad con su justicia, y a una obediencia completa para siempre; tanto que requiere el cumplimiento más exacto de cada deber y prohíbe aun el pecado más pequeño [1].

Que es espiritual y así se extiende a los pensamientos, a la voluntad, afectos y a todas las demás facultades del alma; tanto a las palabras, obras como actitudes[2].

Que la misma cosa se requiere o se prohíbe de diversas maneras en varios mandamientos[3].

Que cuando un deber se manda, el pecado contrario se prohíbe [4]; y cuando un pecado se prohíbe, el deber contrario se manda [5]. Del mismo modo, cuando una promesa está unida, la amenaza contraria está incluida[6]; y cuando una amenaza está unida, la promesa contraria está incluida[7].

Que lo que Dios prohíbe, no debe hacerse en ningún tiempo[8]; y lo que él manda, es siempre un deber para nosotros[9]; y sin embargo, todo deber particular no debe hacerse en todos los tiempos[10].

Que bajo un pecado o deber, todos los del mismo género se prohíben o se mandan; juntamente con todas sus causas, medios, ocasiones y formas, y provocaciones para las mismas[11].

Que en lo que se nos manda o se nos prohíbe, estamos obligados, conforme a nuestra posición, a procurar que sea evitado o hecho por otros, según los deberes del lugar que ocupan[12].

Que en lo que se manda a otros, estamos obligados, según nuestra posición y oficio, a ayudarlos[13]; y a tener cuidado de no participar con ellos en lo que les está prohibido[14].

[1] Salmo 19:7 Santiago 2:10 Mateo 5:21, 22 [2] Romanos 7:14 Deuteronomio 6:5 compare con Mateo 22:37-39 Mateo 5:21, 22, 27, 28, 33, 34, 37-39, 43, 44 [3] Colosenses 3:5 Amos 8:5 Proverbios 1:19 1 Timoteo 6:10 [4] Isaías 58:13 Deuteronomio 6:13 compare con Mateo 4:9, 10 Mateo 15:4-6 [5] Mateo 5:21, 22-25 Efesios 4:28 [6] Éxodo 20:12 compare con Proverbios 30:17 [7] Jeremías 18:7, 8 Éxodo 20:7 compare con Salmo 15:1, 4, 5 y con Salmo 24:4, 5 [8] Job 13:7, 8 Romanos 3:8 Job 36:21 Hebreos 11:25 [9] Deuteronomio 4:8, 9 [10] Mateo 12:7 [11] Mateo 5:21, 22, 27, 28 Mateo 15:4-6 Hebreos 10:24, 25 1 Tesalonicenses 5:22 Judas 23 Gálatas 5:26 Colosenses 3:21 [12] Éxodo 20:10 Levítico 19:17 Génesis 18:19 Josué 24:15 Deuteronomio 6:6, 7 [13] 2 Corintios 1:24 [14] 1 Timoteo 5:22 Efesios 5:11

Juan Calvino

Juan Calvino

 

Tomado de un sermón de Juan Calvino sobre Deuteronomio 5:12-14

 

«Sin embargo, tenemos que notar que hay más y que por cierto sería cosa insignificante de tener un descanso de actividades físicos pero no involucrando cualquier otra cosa.  ¿Qué es necesario pues?  Que deberíamos perseguir hacía un fin más grande que este descanso aquí; que deberíamos cesar de nuestras obras cuales nos impiden de meditar sobre las obras de Dios, de llamando Su nombre y de nuestro ejercicio de Su Palabra.  Si transformamos el domingo a un día para vivir según nuestro placer, para nuestro placer y deporte, por cierto ¿cómo será Dios honrado de esa manera?  ¿Qué no es pues una burla y hasta una profanación de Su nombre?  Pero cuando las tiendas están cerradas el domingo, cuando la gente no viajan de la manera usual, su propósito es de proveer más tiempo libre y libertad para atender a lo que Dios nos manda que podamos ser enseñados por Su Palabra, que nos podamos congregarnos para confesar nuestra fe, de invocar Su nombre y para participar en los sacramentos.  Ese es el fin por cual éste orden nos tiene que servir.

 

Aún más, hagan cuenta que no es solamente para ir a escuchar el sermón que el día de reposo es instituido, pero para que podamos entregar todo el resto del tiempo a la alabanza a Dios…deberíamos observar el domingo o sea el día de reposo como si estuviéramos en un torre para que podamos subirnos más alto sobre ello para contemplar las obras de Dios…Así que cuando la gente profanan en este manera el santo orden del día de reposo cual Dios ha instituido para guiarnos a Él mismo ¿por qué deberíamos ser asombrados si el resto de la semana no llegar de ser de provecho?»

 

Traducido por Edgar Ibarra

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