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firmando el pacto

Un breve resumen de los principios de la Segunda Reforma

 

La Segunda Reforma aplicó los principios de la Palabra de Dios tanto a la Iglesia como a la Nación. Escocia prosperó bajo la bendición de Dios como consecuencia. Lo siguiente son algunos de los principios claves afirmados y defendidos durante este período.

 

  1. La Autoridad Suprema de la Palabra de Dios en todos los asuntos de la fe, la adoración, el gobierno y la práctica.
  2. El Principio Regulador de Adoración. La adoración sólo debe incluir lo que Dios ha designado en Su Palabra. Debemos excluir de la adoración todo que Dios no ha designado en Su Palabra.
  3. La Uniformidad. Debería haber una sola forma de doctrina, adoración, gobierno y práctica según las Escrituras.
  4. El Señor Jesucristo es el único Rey y Cabeza sobre la iglesia. Ha remitido el gobierno de la iglesia a los pastores y a los ancianos gobernantes. El estado no tiene derecho de interferir en esto.
  5. Las naciones y sus gobernadores deben ser sujetos a Dios y reconocerlo a Él y a Su ley. Tienen una obligación de Dios de apoyar a la iglesia de Cristo.
  6. El deber de las naciones es de hacer un pacto con Dios y la obligación vigente de estos pactos o convenios religiosos.
  7. Debemos conservar y sostener firmemente cualquier reforma ya alcanzada. Debemos avanzar en la reforma y animar a otros con el trabajo de reforma hasta lo que sea posible.
  8. La Reforma personal en santidad y piedad según la Palabra de Dios.
  9. La Reforma de la familia según la Palabra de Dios. Esto sobre todo implica adoración de la familia diaria y enseñar a los niños el catecismo sobre la verdad bíblica.

 

 

Traducido por Edgar Ibarra

del sitio: http://www.reformationscotland.org/second-reformation-principles/

 

 

¿El diezmo o la ofrenda?

 

caja de diezmo

 

La pregunta del diezmo es buena pero complejo. Teólogos reformados caen en dos campos y cada denominación reformada ha decidido con diferentes opiniones. Algunas denominaciones permiten que cada consistorio concluye entre las dos opiniones. Otras toman una posición sobre otra. Las dos posiciones son los siguientes:
1. El diezmo fue parte de la ley ceremonial y ya no es vigente. Era función del Templo y para el cuidado de los levitas. Bajo el NT la ofrenda o lo que uno pueda dar con buen gusto y alegría es suficiente y esto tomo lugar del diezmo. Las ofrendas, sin embargo, deben pagar el salario del pastor.
2. El diezmo es vigente ya que se daba antes de la ley ceremonial tanto que los levitas diezmaron a Melquisedec cuando estuvieron en los lomos de Abraham. Cuando el NT dice que demos la ofrenda se refiere al diezmo y que se debe dar con alegría como cada acto de adoración.
Ahora los puritanos tomaron la posición número una. Ellos decían que el diezmo ya no es vigente. Bajo un estado cristiano el gobierno paga el salario del pastor sin compromisos. La ofrenda es para apoyar los pobres entre la comunidad.
Muchas denominaciones de hoy toman posición número dos y dicen que el diezmo es para apoyar el ministerio en total; el salario del pastor, los pobres de la congregación y la propiedad si lo tienen.
¿Cuál tomo yo? Buena pregunta…desde el momento de este escrito todavía no estoy muy seguro y lo sigo estudiando (la viuda de Lucas 12:59 no dio diezmo ni ofrenda, ¡dio todo!). Pero esto sí, cualquier posición que uno tome, que la advertencia del ejemplo de Ananías y Safira estén con todos; sea que ofrendan o den diezmo. Sea lo que den, no jacten y si dicen que dan tanto pero no es verdad, ¡OJO! Que no te pase lo que le pasaron a ellos. No traten de mentirle al Espíritu Santo. Esto no es juego.

Unas etiquetas para el culto o para reuniones

Por Edgar A Ibarra Jr

La Oración

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«¿Qué hay, pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación…Asimismo, los profetas hablen dos o tres, y los demás juzguen. Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero.  Porque podéis profetizar todos uno por uno, para que todos aprendan, y todos sean exhortados…pero hágase todo decentemente y con orden», 1 Corintios 14:26-31, 40.

 

Hermanos, la base de estos versos es que: una persona a la vez debería hablar o expresarse y que los demás se queden en silencio.  Ahora bien, que vivimos después de la cesación de los dones espirituales extraordinarias, el pastor predomina en el hablar en un culto.  Pero, ¿qué sucede cuando comienza la oración? ¿Esta orando el Pastor solamente (o un líder de la reunión) o todos comenzamos, con voces audibles, a orar junto con él?  En otras palabras, ¿estamos hablando o «orando» con él en voz alta diciendo «si Señor», o repitiendo las palabras del pastor?

 

El principio de los versos citados nos enseña que no deberíamos participar en una oración con voz alta o audibles pero en silencio seguir y participar en tal oración. Cuando la congregación o los hermanos reunidos en una reunión levantan voz en el tiempo de oración tal acción trae más bulla y desorden que edificación.  Esta práctica es la de los pentecostales y no es una práctica bíblica.  Las iglesias reformadas no deberían imitar las prácticas de los pentecostales porque la mayoría de estas son en contra las Escrituras.

 

Cuando el pastor ora no levantemos nuestras voces, pero digamos nuestro «amen» al final de la oración. Una sola voz se debería escuchar no una multitud, «Y si algo le fuere revelado a otro que estuviere sentado, calle el primero».  Esto no quita la edificación sino la mantiene.  ¿Cuántas veces se oye a una persona entre el grupo comenzar su propia oración a la misma vez del pastor o del líder?  ¿Qué no trae tal cosa confusión y división? ¡Claro que si!  Es una distracción y cuando se concluye la oración con el «amen» ¿a cuál oración se está diciendo «amen»?  Cuando mantenemos silencio en la oración estamos dejando que el pastor sea nuestra boca y voz (o vocero) a Dios y estamos participando de esta manera en la oración con silencio con una voz levantado a Dios.

 

Pablo nos dice que deberíamos hacer «todo decentemente y con orden».  Hermanos, es una dura costumbre para quebrar (todos orando a la vez con el pastor con voces audibles), pero se debería quebrar y seguir los principios de la doctrina y práctica del Apóstol, quien fue el instrumento que el Señor Jesucristo, la cabeza de la Iglesia, nos mandó.

 

 

De la Reunión de la Congregación y de su Conducta en la Adoración Pública de Dios

(Tomado del Directorio para la adoración pública de Dios producido por la asamblea de Westminster)

public worship

Cuando la congregación se va a reunir para la adoración pública, todo el pueblo (habiendo preparado previamente sus corazones) debe venir y unirse para esto; sin ausentarse de las ordenanzas públicas por causa de negligencia, o por pretensión de mantener reuniones privadas.

Que todos entren a la reunión, no irreverentemente, sino en una manera solemne y apropiada, tomando sus asientos o lugares sin adoración, sin hacer reverencia hacia uno ú otro lugar.

Hallándose la congregación reunida, el ministro, después de un llamamiento solemne para la adoración del gran nombre de Dios, debe comenzar en oración

Reconociendo con toda reverencia y humildad la incomprensible grandeza y majestad del Señor, (en cuya presencia se presentan en ese momento de manera especial), y también su propia vileza e indignidad para acercarse a Él, junto con su absoluta incapacidad para cumplir con obra tan grande; y suplicando humildemente al Señor por perdón, ayuda y aceptación, en toda la adoración que se llevará a cabo; y por una bendición sobre esa porción particular de su Palabra que será leída; y todo en el nombre y por medio del Señor Jesucristo.

Habiendo comenzado la adoración pública, la gente tiene que centrar su atención en la adoración, absteniéndose de leer cualquier cosa, excepto lo que el ministro esté leyendo o citando; y absteniéndose de todo susurro en privado, pláticas, saludos, o de hacer reverencia a cualquier persona presente o que entre; así como también abstenerse de miradas maleducadas, dormirse y de otros comportamientos indecentes que puedan interrumpir al ministro o a la gente, y molestar a otros en la adoración del Señor.

Si cualquiera, por necesidad, no puede estar presente desde el principio, éste no debe, cuando entra a la reunión, dedicarse a sus devociones privadas, sino con reverencia sosegarse para unirse con el resto de la congregación en la ordenanza de Dios que se está llevando a cabo en ese momento.

Estimados lectores, les quiero traer su atención a mi nueva traducción de Juan Calvino.

 

Un extracto del Prefacio de Juan Calvino de su comentario sobre el libro de los Salmos

 

Donde Calvino testifica sobre la perfección del Salterio sobre cualquier otro libro

 

Se encuentra en mi sitio:

 

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/CalvinoSalmosSuperior.php

El comentario sobre los Salmos por Juan Calvino

                       El comentario sobre los Salmos por Juan Calvino

Pueden comentar DESPUES de leerlo en este blog.

 

Gracias por su atención.

 

En Cristo,

Edgar A Ibarra Jr.

7 Diferencias entre el Preterismo Parcial y el Historicismo Posmilenialismo

Destruction of Jerusalem by Ercole de' Roberti

La destrucción de Jerusalén por los Romanos en 70 A.D. — pintura por David Roberts (1796-1849).

 

Por Carlos González
Traducido por Edgar A. Ibarra

 

 

1.El Milenio

Los preteristas creen que el milenio figurativo comenzó con la primera venida de Cristo y que va terminar con su segundo venida, antes del tiempo pequeño de Satanás, o después del tiempo pequeño de Satanás.

Los historicistas creen que el milenio comenzara en el futuro cuando todas las naciones sean convertidas, el papado y el Islam destruidos y la salvación de los judíos cumplida. Cuando los 1.000 años (literal o figurativo) sean cumplidos, Satanás será soltado por un tiempo pequeño, cual terminará con la segunda venida de Cristo.

 

2. El atamiento de Satanás

Los preteristas creen que Satanás fue atado con la primera venida de Cristo para que el evangelio pueda ser predicado a todas las naciones.

Los historicistas creen que Satanás fue atado con la obra de Cristo en la tierra y continuará atado por la difusión del evangelio. Satanás será totalmente atado cuando todas las naciones sean convertidas, introduciendo el milenio.

 

3. El Reino de Dios

Los preteristas creen que el reino de Dios es sinónimo con el milenio (el periodo entre la primera y la segunda venida de Cristo).

Los historicistas creen que el reino de Dios fue dado a Cristo en Su primera venida y es ahora presente pero no es el mismo como la edad futuro milenio de oro de la paz, aunque se superpone.

 

4. La gran tribulación

Los preteristas creen que la gran tribulación comenzó en el primer siglo y termino en 70 A.D., cuando Jerusalén fue destruido.

Los historicistas creen que la gran tribulación comenzó en el primer siglo y terminará cuando todas las naciones sean convertidas y el milenio comience.

 

5. La bestia de Apocalipsis

Los preteristas creen que la bestia fue la Roma política con el Emperador Nero siendo su representativo. Roma no es un cumplimiento directo del hombre de pecado o del anticristo. Los preteristas están en desacuerdo sobre quien es el hombre de pecado y que el anticristo representa cualquiera que niega a Cristo. El hombre de pecado puede ser un oficio como los fariseos o el concilio guiado por Anás.

Los historicistas creen que la bestia es la oficina del papado y que también aplica a Islam (los dos cuernos del anticristo). El papado es el anticristo, el hombre de pecado y la bestia del Apocalipsis. Creen que hay muchos anticristos (como los testigos de Jehová y los mormones) pero que el papado es “EL” anticristo.

 

6. El libro de Apocalipsis

Los preteristas creen que la mayoría de las profecías en Apocalipsis han sido cumplidas dentro el primer siglo.

Los historicistas creen que el Apocalipsis es sobre la historia progresiva de la iglesia comenzando con el tiempo del Apóstol Juan hasta el estado eterno, igual como las profecías en el libro de Daniel.

 

7. El discurso de olivos

Los preteristas creen que las profecías en Mateo 24:1-34 han sido cumplidas. Jesucristo estuvo hablando de los acontecimientos que condujeron a e incluyo la destrucción de Jerusalén en 70 A.D., cuando Cristo vino espiritualmente a juzgar Israel. “De cierto os digo, que no pasará esta generación hasta que todo esto acontezca.” La generación a cual Jesucristo estuvo hablando fue de la generación de los discípulos del primer siglo.

Los historicistas están de acuerdo que “esta generación” es la generación de los discípulos del primer siglo y fue una predicación de la destrucción de Jerusalén. La venida del Hijo del Hombre (versos 27-31) para los historicistas es un tipo de paréntesis en el texto, que no se cumplió en el primer siglo. Es una referencia a la segunda venida de Cristo en contraste de la venida de falsos cristos.

 

 

A saber nosotros tomamos la postura del Historicismo Posmilenialismo.

 

¿Quienes fueron los puritanos?

Tomado y editado del prefacio del libro

Meet the Puritans

por Joel R. Beeke y Randall J. Penderson

Puritano

Traducido por Edgar A Ibarra Jr

¿Qué significa el término puritano?  Mucha gente hoy en día usa el término para describir una marca de la cristiandad legalista y arisca que se acerca al fanaticismo.  La mayoría de este estereotipo fue un producto de sentimientos anti-puritanas del siglo diecinueve.  Mientras que subsecuente culturas han expresado varias opiniones de los puritanos, es útil de hacer un relato breve de la historia del término y para tasar el movimiento lo más objetivo posible.

El término puritano fue usado primero en los 1560s hacia esos protestantes ingleses quienes consideraron las reformas bajo la Reina Isabel I incompletas y llamaron por una “purificación” (del griego katharos, “puro”) amplia.  Su connotación negativa vino de su traducción del término latín catharus (puritano) o cathari (puritanos; de katharos), un titulo dado a herejes medievales…Para William Perkins (1558-1602), frecuentemente llamado “el padre del puritanismo”, puritano fue un “término vil” que describía gente con tendencias perfeccionistas (The Works of William Perkins, 1:342, 3:15).  Leonard J. Trinterud concluye, “Durante el siglo dieciséis fue usado más como un adjetivo mofador que un sustantivo sustancial, y fue rechazado como calumnioso en cualquier área que fue aplicado” (Elizabethan Puritanism, pp. 3ff.).

A pesar de esto los términos puritano y puritanismo quedaron firmes … Nosotros acertamos que los puritanos abrazaron cinco preocupaciones principales y trataron cada una substancialmente en sus escritos:

  • Los puritanos buscaron de escrudiñar las Escrituras, ordenar sus encuentros y aplicarlos a todas las áreas de la vida. En haciendo esto, los puritanos también apuntaron de ser confesional y teológica, y dependieron mucho sobre los labores de la erudición cristiana.
  • Los puritanos fueron apasionadamente entregados de enfocarse sobre el carácter Trinitaria de la teología. Nunca se cansaron de proclamar la gracia electoral de Dios, el amor agonizante de Jesucristo, y la obra aplicatoría del Espíritu Santo en las vidas de los pecadores. Su fascinación con la experiencia cristiana no fue tanto motivado por un interés en su propia experiencia en si tanto como fue su deseo de trazar la obra divina dentro de ellos con el fin de rendir toda la gloria a su Señor Triuno.
  • En común con los reformadores, los puritanos creyeron en la significación de la iglesia en los propósitos de Cristo. Por lo tanto, creyeron que el culto de la iglesia debería ser una obra externo cuidadoso y una encarnación fiel a su fe bíblica, y así el puritanismo fue un movimiento que se enfoco sobre la prédica plana y serio, reforma de liturgia, y hermandad espiritual. Igualmente, los puritanos creyeron que hubo un orden o un régimen para el gobierno de la iglesia revelado en la Escritura, y el bienestar de la iglesia dependía sobre trayéndola en conformidad a ese orden.
  • En las grandes preguntas de la vida nacional presentadas por las crisis de su día, los puritanos buscaron a la Escritura para luz sobre los deberes, poder y derechos del rey, el parlamento y de los sujetos-ciudadanos.
  • En cuanto al individuo, los puritanos se enfocaron sobre la conversión personal y comprensiva. Creyeron con Cristo que «dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios» Juan 3:3. Por lo tanto sobresalieron en predicando el evangelio, sondeando la consciencia, despertando al pecador, llamándolo al arrepentimiento y fe, y guiándolo a Cristo, y educándolo en el camino de Cristo. Igualmente, los puritanos creyeron con Santiago que «la fe, si no tiene obras, es muerta en sí misma» (Santiago 2:17). Así que desarrollaron de la Escritura una descripción cuidadosa de lo que un cristiano debería ser en su vida interna ante Dios y en todas sus acciones y relaciones en esta vida, en el hogar, en la iglesia, en el trabajo, y en la sociedad.

[Los puritanos] obraron para reformar y purificar la iglesia y de guiar el pueblo hacia una vida piadosa viviendo consistente con la doctrina reformada de la gracia. J. I. Packer resume este entendimiento del puritanismo bien: «el puritanismo fue un movimiento evangélico de santidad buscando de implementar su visión de un avivamiento espiritual, nacional y personal, en la iglesia, en el estado y en el hogar; en la educación, en el evangelismo y en la economía; en el discipulado personal y devoción, y en el cuidado y competencia pastoral» (An Anglican to Remember – William Perkins: Puritan Popularizer [St. Antholin´s Lectureship Charity Lecture, 1996], pp. 1-2).

Peter Lewis correctamente dice que el puritanismo creció de tres necesidades: (1) la necesidad de una prédica bíblica y la enseñanza de la sana doctrina reformada; (2) la necesidad  de una piedad bíblica y personal que enfatiza la obra del Espíritu Santo en la fe y en la vida del creyente; y (3) la necesidad de restaurar simplicidad bíblica en la liturgia, vestimentos y gobierno eclesiástico, para que una vida eclesiástica bien ordenada pudiera promover el culto del Trino Dios tal como ha sido mandado en Su Palabra (The Genius of Puritanism, pp. 11ff.).  Doctrinalmente, el puritanismo fue un tipo de un calvinismo vigoroso; experimentalmente, fue agradable y contagioso; evangelisticamente, fue agresivo aun cariñoso; eclesiásticamente, fue teocéntrico y lleno de adoración; políticamente, busco de ser escritural, balanceado y atado por la conciencia ante Dios en las relaciones de rey, parlamento, y ciudadanos.

Los puritanos para nada fue un movimiento monolítico no más que lo fueron los reformadores, o, sobre este asunto, cualquier otro grupo mayor de teólogos en la historia de la iglesia.  Ellos también tuvieron sus diferencias, no tan solo eclesiásticamente y políticamente, sino también teológicamente. Hubo entre ellos que tragaron y enseñaron errores, como Richard Baxter sobre la justificación y John Preston sobre la expiación.  Aún, por la mayor parte, hubo una unidad notable de pensamiento, convicción y experiencia entre los puritanos.

 

Adicción mía:

 

Entre los puritanos hubieron presbiterianos e independientes­/congregacionalistas.  Tuvieron acuerdo en casi todo pero hubo división sobre el gobierno eclesiástica.  A pesar de esto la mayoría creyeron en a capella salmodia exclusiva, santificando el día del Señor, y sobre el establecimiento de la religión verdadera o sea reformada en el país.

 

Unos puritanos famosos pero no es una lista completa:

William Perkins (conocido como el padre del puritanismo)

Thomas Adams

William Ames

Lewis Bayly

Samuel Bolton

Thomas Boston

Christopher Love (murio como Covenanter bajo Oliver Cromwell)

Robert Bolton

William Bridge

Thomas Brooks

John Bunyan

Anthony Burgess

Jeremiah Burroughs

Thomas Cartwright

Joseph Caryl

Thomas Case

Stephen Charnock

David Clarkson

John Davenant

Edward Fisher

John Flavel

Thomas Goodwin

Thomas Gouge

William Gurnall

Matthew Henry

Thomas Hooker

John Howe

Thomas Manton

Increase Mather

Richard Mather

Samuel Mather

Christopher Ness

John Owen

Thomas Ridgley

Henry Scudder

Obadiah Sedgwick

Thomas Shepard

Richard Sibbes

George Swinnock

Nathaniel Vincent

Thomas Vincent

William Whitaker

James Janeway

Jonathan Edwards (llamado el último puritano)

 

 

Una forma corta de hacer el catecismo

Por Richard Greenham, Puritano

Edición de 1599

Edición de 1599

¿Qué no hay unas reglas que sirven para el mejor entendimiento de cada uno de los mandamientos?

Sí, hay cuatro que tienen usos especiales.

  1. Primero, en cada mandamiento donde el mal es prohibido, allí lo contrario, cual es el bien, es mandado.
  2. Dos, muchos más maldades son prohibidos y muchos más cosas buenas son mandados en cada mandamiento, de los que esta expresado en las palabras.
  3. Tercero, por cuanto Dios es espíritu, por lo tanto Sus mandamientos son espiritual y requieren obediencia espiritual.
  4. Cuatro, en cada mandamiento donde el mal es prohibido, allí las ocasiones del mal son prohibido y donde el bien es mandado, allí también las ocasiones del bien son mandados.

Ahora miren lo que el Catecismo Mayor de Westminster dice sobre el tema y como debemos entender y poner en práctica los 10 Mandamientos.

99. ¿Qué reglas deben observarse para el correcto entendimiento de los diez mandamientos?

Para el entendimiento correcto de los diez mandamientos deben observarse las siguientes reglas:

Que la ley es perfecta y obliga a cada uno a conducirse en todas las cosas en conformidad con su justicia, y a una obediencia completa para siempre; tanto que requiere el cumplimiento más exacto de cada deber y prohíbe aun el pecado más pequeño [1].

Que es espiritual y así se extiende a los pensamientos, a la voluntad, afectos y a todas las demás facultades del alma; tanto a las palabras, obras como actitudes[2].

Que la misma cosa se requiere o se prohíbe de diversas maneras en varios mandamientos[3].

Que cuando un deber se manda, el pecado contrario se prohíbe [4]; y cuando un pecado se prohíbe, el deber contrario se manda [5]. Del mismo modo, cuando una promesa está unida, la amenaza contraria está incluida[6]; y cuando una amenaza está unida, la promesa contraria está incluida[7].

Que lo que Dios prohíbe, no debe hacerse en ningún tiempo[8]; y lo que él manda, es siempre un deber para nosotros[9]; y sin embargo, todo deber particular no debe hacerse en todos los tiempos[10].

Que bajo un pecado o deber, todos los del mismo género se prohíben o se mandan; juntamente con todas sus causas, medios, ocasiones y formas, y provocaciones para las mismas[11].

Que en lo que se nos manda o se nos prohíbe, estamos obligados, conforme a nuestra posición, a procurar que sea evitado o hecho por otros, según los deberes del lugar que ocupan[12].

Que en lo que se manda a otros, estamos obligados, según nuestra posición y oficio, a ayudarlos[13]; y a tener cuidado de no participar con ellos en lo que les está prohibido[14].

[1] Salmo 19:7 Santiago 2:10 Mateo 5:21, 22 [2] Romanos 7:14 Deuteronomio 6:5 compare con Mateo 22:37-39 Mateo 5:21, 22, 27, 28, 33, 34, 37-39, 43, 44 [3] Colosenses 3:5 Amos 8:5 Proverbios 1:19 1 Timoteo 6:10 [4] Isaías 58:13 Deuteronomio 6:13 compare con Mateo 4:9, 10 Mateo 15:4-6 [5] Mateo 5:21, 22-25 Efesios 4:28 [6] Éxodo 20:12 compare con Proverbios 30:17 [7] Jeremías 18:7, 8 Éxodo 20:7 compare con Salmo 15:1, 4, 5 y con Salmo 24:4, 5 [8] Job 13:7, 8 Romanos 3:8 Job 36:21 Hebreos 11:25 [9] Deuteronomio 4:8, 9 [10] Mateo 12:7 [11] Mateo 5:21, 22, 27, 28 Mateo 15:4-6 Hebreos 10:24, 25 1 Tesalonicenses 5:22 Judas 23 Gálatas 5:26 Colosenses 3:21 [12] Éxodo 20:10 Levítico 19:17 Génesis 18:19 Josué 24:15 Deuteronomio 6:6, 7 [13] 2 Corintios 1:24 [14] 1 Timoteo 5:22 Efesios 5:11

Juan Calvino

Juan Calvino

 

Tomado de un sermón de Juan Calvino sobre Deuteronomio 5:12-14

 

«Sin embargo, tenemos que notar que hay más y que por cierto sería cosa insignificante de tener un descanso de actividades físicos pero no involucrando cualquier otra cosa.  ¿Qué es necesario pues?  Que deberíamos perseguir hacía un fin más grande que este descanso aquí; que deberíamos cesar de nuestras obras cuales nos impiden de meditar sobre las obras de Dios, de llamando Su nombre y de nuestro ejercicio de Su Palabra.  Si transformamos el domingo a un día para vivir según nuestro placer, para nuestro placer y deporte, por cierto ¿cómo será Dios honrado de esa manera?  ¿Qué no es pues una burla y hasta una profanación de Su nombre?  Pero cuando las tiendas están cerradas el domingo, cuando la gente no viajan de la manera usual, su propósito es de proveer más tiempo libre y libertad para atender a lo que Dios nos manda que podamos ser enseñados por Su Palabra, que nos podamos congregarnos para confesar nuestra fe, de invocar Su nombre y para participar en los sacramentos.  Ese es el fin por cual éste orden nos tiene que servir.

 

Aún más, hagan cuenta que no es solamente para ir a escuchar el sermón que el día de reposo es instituido, pero para que podamos entregar todo el resto del tiempo a la alabanza a Dios…deberíamos observar el domingo o sea el día de reposo como si estuviéramos en un torre para que podamos subirnos más alto sobre ello para contemplar las obras de Dios…Así que cuando la gente profanan en este manera el santo orden del día de reposo cual Dios ha instituido para guiarnos a Él mismo ¿por qué deberíamos ser asombrados si el resto de la semana no llegar de ser de provecho?»

 

Traducido por Edgar Ibarra

Hoy, en esta fecha 28 de febrero, hace 377 años atras, el Pacto Nacional fue renovado en Escocia enlazando la Segunda Reforma en la Iglesia.

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El pacto fue para promover la religión verdadera (la fe reformada) y para establecer la uniformidad de religión pactada.

Aquí en el primer enlace se puede leer el pacto…en el segundo enlace se puede leer la historia del suceso.

El día de reposo es día santa instituido por Jesucristo Rey nuestro

Éxodo 20:8-11 y Apocalipsis 1:10

por Henry Scudder

puritano presbiteriano y teólogo en la Asamblea de Westminster

Henry Scudder

 

«Ahora aparece que fue la voluntad de nuestro Señor y Salvador Jesucristo, que deberíamos, desde su resurrección, guardar para nuestro día de reposo el primer día de la semana; por cuanto que resucitó en ese día, Juan 20:1-19, y apareció varios tiempos en este nuestro día del Señor a sus discípulos antes de su ascensión; y sobre este día, siendo el día de Pentecostés, Hechos 2:1-4, llenó sus discípulos con los dones del Espíritu Santo, estando reunidos juntos; todo cual da preeminencia a este día, y probabilidad al punto.

 

Pero por lo tanto como los Apóstoles, 1 Cor. 11:1, quienes siguieron a Cristo, y no entregaron nada sino lo que recibieron de Cristo, 1 Cor. 11:23, 14:37, observaron este día como el día de reposo, 1 Cor. 16:1, 2; ¿qué argumento puede dar esto sino una institución divina sobre este día?  El Apóstol Pablo pudo haber escogido cualquier otro día, para que la gente se congreguen para oír la Palabra y recibir el sacramento: pero ellos se congregaron para recibir el sacramento y de oír la Palabra, sobre el primer día de la semana, cual es el día del Señor, Hechos 20:6, 7.  Ahora la práctica aprobada de los apóstoles y de la Iglesia con ellos, grabado en las Escrituras, trae con ello la fuerza de un precepto.

 

Aún más, el Espíritu de Dios honra este día con el titulo de ‘día del Señor’, Apoc. 1:10, tanto como Él hace con la comunión con el titulo de la ‘cena del Señor’, 1 Cor. 10:21, 11:20.  ¿Qué argumento da sino que como los dos tienen referencia a Cristo, por lo tanto ambos son designados por Cristo?  El espíritu de Cristo supo la mente de Cristo, quien por lo tanto nombró este día.»

 

Tomado de su libro The Christian’s daily walk in holy security and peace

Traducción: Edgar Ibarra

Cristo En Los Salmos*

por el Catedrático Rev. R. A. Finlayson (1895-1989)
de la Iglesia Libre de Escocia en Edimburgo
(siendo un fragmento de su obra)

Los Salmos en el Hebreo Original

¡Qué impresión tan grande debe haber hecho oír a Jesucristo cantar sus propios Salmos! ¡Eran suyos, inspirados por Su Espíritu; y llenos de sus más profundas experiencias! Él mismo los había cantado, y solía ir a la sinagoga donde el cántico era únicamente de Salmos sin acompañamiento (musical). Me imagino que la congregación los cantaba, como lo hacemos nosotros frecuentemente, con poca emoción por lo que se canta. Pero para Él, dichos salmos recelaban una profunda experiencia, lo que estaba sufriendo; y arrojaban la luz que alumbraba la sena que estaba recorriendo.

Incluso en la última Pascua, leemos que entonaron un himno. Ese himno fue indudablemente el gran “Hallel” (Aleluya), cantado después de cada Pascua – los Salmos 114 a 118 – y el Señor cantó el gran “Hallel” como nunca se había hecho, porque Él era el Primogénito para quien no habría escape; es decir el primogénito de la nueva familia de Dios. Y mientras se celebró la Pascua, con el correr de las edades, el cordero pascual detuvo la acción de la espada vengadora. Pero entonces, la suspensión de dicha acción ya no tendría lugar. Cristo vino, sabiendo que era el último Cordero para el último sacrificio, y que Él debía enfrentarse a la espada vengadora. Y sin embargo, Él cantó con profundo conocimiento de lo que Él estaba sufriendo.

Creo que esto es lo más conmovedor de los Salmos: que hayan sido cantados por el Señor Jesús, que hayan sido inspirados por su propio Espíritu, que los cantó con conocimiento de su contenido, y de lo que significaban para Él, y que lo hizo con un entendimiento que iluminaba la sena que estaba pisando.

Puede que los salmistas no siempre hayan entendido en forma cabal, las implicaciones de lo que habían escrito o cantado. A veces se trataba de un testimonio del mismo Dios vivo, en su propia experiencia, y en dicho testimonio se encontraron con el sufrimiento, con la privación y tristeza. Y fue en las profundidades de su propio sufrimiento, que tomaron contacto con los más hondos padecimientos de su Mesías. Fueron atrapados en la vorágine de su incomparable tristeza. Y lo que empezó como una ocasión de lamento, expresión de su propio destino, terminó como una explosión gloriosa de portento de los más grandes padecimientos de su Mesías. David, el dulce cantor de Israel, a menudo cantó al Hijo Mayor del gran David, el Señor de Gloria. Sin embargo, con Cristo fue siempre diferente. El mismo reconoció su fisonomía en estos salmos, y a manera de un espejo dio su propia imagen, a menudo manchada, a menudo desfigurada; y se reconoció en su misión, en su sufrimiento, en su eventual triunfo. Él utilizó estos salmos en medio de su tragedia, para consolar a su propio corazón, y en su resurrección, los empleó para iluminar las mentes de sus atribulados discípulos.

Los salmos constituyen así, en un sentido real, la autobiografía de Jesús, escritos por la inspiración de su Espíritu, demostrando las más profundas experiencias de su alma, los más hondos pensamientos de su corazón, mientras recorría la senda de su humillación, de la abnegación, del sacrificio en pro de nosotros, hombres y mujeres, para forjar nuestra salvación.

Los salmos eran las radiografías del calvario; «sombras únicamente» dicen algunos «de las cosas venideras». Es verdad que una radiografía no es sino la sombra que se obtiene en placas preparadas químicamente. No obstante, revela la historia interna del dolor humano, de la enfermedad del hombre, de sus achaques, de sus dolencias. Revela mediante una sombra, lo que el ojo humano jamás podría ver. De la misma manera los salmos de David son verdaderas sombras, obtenidas en placas verdaderamente divinas, las cuales nos dejan ver los secretos de la historia de la Cruz; de la experiencia íntima del Salvador, de la tristeza, del padecimiento, de la angustia y desgracia de aquel que entregó su alma a la muerte en favor de nosotros, para nuestra salvación.

Cantémoslos con emoción. Él los cantó con emoción. Cantémoslos con entendimiento claro, con sabiduría, porque el Espíritu que los inspiró los ilumina. Cantémoslos con admiración, con asombro, puesto que es una maravilla que podamos emplear las palabras que El mismo utilizó, y sentir algo de la ternura de su alma, a medida que participamos de sus sufrimientos; y permanecer por un momento a la sombra del Calvario, para ver, en la oscuridad, la luz del conocimiento de la gloria de Dios en el rostro de Jesucristo. El aliento de Cristo se advierte en ellos de principio a fin, y cuando los cantamos, poseídos de su espíritu, con su entendimiento, con su sensibilidad, encontramos que el aliento celestial penetra en nuestras almas con todo su calor y efecto curativo. Cantémoslos como quienes tienen sensibilidad, como quienes entienden; y como quienes realmente los experimentan.

*Articulo tomado del Salterio, Salmos para Cantar.
El Salterio de la Iglesia Evangélica Presbiteriana del Perú, publicado en 1998.

Juan Calvino sobre el engaño de la navidad

calvino predicando

Los defensores de los días santos no bíblicos frecuentemente les  gusta apelar a la toleración de Juan Calvino  con ciertos festivales en Ginebra.  Antes de reclamar a Calvino como uno de los suyos, sin embargo, ellos deberían leer lo que él dijo sobre la navidad cuando predicó el 25 de diciembre de 1551 (fue un jueves) sobre Miqueas 5:7-14:

«Ahora, veo aquí más gente que la que estoy acostumbrado cuando doy un sermón. ¿Por qué será? Es día de navidad. ¿Y quién les dijo esto? Pobres bestias. Ese es un adecuado eufemismo para todos ustedes que han venido aquí hoy a honrar a Noel. ¿Pensaban que estarían honrando a Dios? Consideren qué tipo de obediencia a Dios vienen mostrando. En sus mentes, están celebrando un día santo para Dios, o convirtiendo el día de hoy en uno. Pero ya de eso. En verdad, mientras frecuentemente han sido amonestados, es bueno apartar un día del año en el cual recordamos todo lo bueno que nos ha ocurrido a causa del nacimiento de Cristo en el mundo, y en el cual escuchamos la historia de su nacimiento, el cual sería el domingo. Pero si piensan que Jesucristo hubo nacido hoy, están tan locos como bestias salvajes. Porque cuando elevan un solo día para adorar a Dios, lo han convertido en un ídolo. Es verdad, insisten que hacen esto por el honor a Dios, pero es más para el honor al diablo.

Consideremos lo que nuestro Señor tiene que decir sobre el asunto.  ¿No fue la intención de Saúl de adorar a Dios cuando perdonó a Agag, el rey de los amalecitas, junto con sus mejores bestias y ganado?  Él dice tanto: “Quiero adorar a Dios”. La lengua de Saúl fue llena de devoción y buena intención. Pero ¿cuál fue la respuesta que recibió? ¡Adivino! ¡Hereje! ¡Apóstata! ¡Dices estar honrando a Dios, pero Dios te rechaza y desaprueba todo lo que has hecho! (ver 1° de Samuel 15:8-9). Consecuentemente, lo mismo es la verdad de nuestras acciones. Porque no hay un día superior a otro. No importa si recordamos la natividad de Nuestro Señor en un miércoles, jueves, u otro día. Pero cuando insistimos en establecer un servicio de adoración basado en nuestros caprichos, blasfemamos a Dios, y creamos un ídolo aunque lo hayamos hecho en el nombre de Dios. Y cuando adoran a Dios en la ociosidad de un espíritu de día santo, ese es un pecado pesado de llevar, y uno que atrae a los demás al respecto, hasta que llegamos a la altura de la iniquidad. Por lo tanto, pongamos atención a lo que Miqueas dice aquí, que Dios no debe solamente despojar cosas que son malas en sí mismas, sino debe también eliminar todo que pueda fomentar la superstición. Una vez que hayamos entendido eso, ya no más encontraremos extraño que Noel no es guardado el día de hoy, pero que en el domingo celebremos la Cena del Señor y recitemos la historia de la natividad de nuestro Señor Jesucristo. Para aquellos que apenas conocen de Jesucristo, o que debemos estar sujetos a él, y que Dios quita todos estos obstáculos que nos previenen de llegar a él, esta gente, digo, van a apretar sus dientes. Vinieron aquí a la espera de una celebración con una intención equivocada, pero se irán con una total insatisfacción.»

John Calvin, Sermons on the book of Micah, trans. and ed. B. W. Farley (1551; Phillipsburg, 2003), pp 302-04.

Ahora, reconocidamente, Calvino no abrazaba enteramente la posición de los Presbiterianos Escoceses/ Puritanos Ingleses. Su lenguaje contra la posición de los defensores modernos de días santos es, sin embargo, mucho más fuerte que he visto en ningún otro lugar.

Traducción: Josué Alemán Raga

Conferencia Reformada Presbiteriana en Sudamérica

 

 

“La fe y la vida de la Iglesia Reformada Presbiteriana de Norte América”

 

Hermanos es con gran gozo que anuncio que yo estaré en Argentina y en Chile juntos con el Dr.  Jerry O’Neill y el Rev. David Reese quienes estarán dando conferencias en ambos países y yo haciendo las traducciones.  Nuestro viaje también es para conocer las iglesias de ambos países y comenzar pláticas formales eclesiásticas, cuales serán en privado.  Sin embargo las conferencias serán para TODO el público.  ¡Todos están invitados!  Para más información mire los afiches que siguen:

 

Afiche para Argentina

Afiche para Chile

Lo que sigue son los temas de las pláticas:

Saludos e Introducción Dr. Jerry O’Neill

Lectura 1 Un breve historia de la Iglesia Reformada Presbiteriana”  Dr. Jerry O’Neill

 

Lectura 2 Los distintivos de la Iglesia Reformada Presbiteriana: Credos, Confesiones, Pactos y nuestra Constitución” Rev. David Reese

 

Lectura 3 Los distintivos de la Iglesia Reformada Presbiteriana: El Reinado Mediatorial de Cristo” Rev. David Reese

 

Lectura 4 Los distintivos de la Iglesia Reformada Presbiteriana: El Día del Señor ” Dr. Jerry O’Neill

 

Lectura 5 Los distintivos de la Iglesia Reformada Presbiteriana: El Principio Regulador de Adoración” Rev. David Reese

 

Lectura 6 Los distintivos de la Iglesia Reformada Presbiteriana:  Salmodia A Capella”  Dr. Jerry O’Neill

Lectura 7 Un Futuro de Esperanza de la Iglesia Reformada Presbiteriana: Nuestras Iglesias, Misiones e Instituciones” Dr. Jerry O’Neill

 

Tiempo para Preguntas y Respuestas como sea apropiado.

 

Todo para la gloria de nuestro gran Dios Santo y Trinidad.

La Biblia Septuaginta, el Antiguo Testamento, tu Biblia de hoy y los Himnos

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

El Libro de los Salmos en Hebreo y en el Griego

por Edgar A Ibarra Jr.

«Y comenzando desde Moisés, y siguiendo por todos los profetas, les declaraba en todas las Escrituras lo que de él decían» Lucas 24:27.

« Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas»  Hechos 6:2.

« Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así»  Hechos 17:11.

Cuando leemos en el Nuevo Testamento (NT) que Jesucristo y los varios apóstoles hacen referencia a las Escrituras o la Palabra de Dios, ¿pensamos en ese momento a qué Escrituras o Palabra se refieren?  ¿Cuáles fueron las Escrituras que Jesucristo hace referencia? Muchos contestan bien, el Antiguo Testamento (AT).  ¿Y qué con los apóstoles? Lo mismo ¿verdad?

Miren Hechos 17:11 que sito arriba. El autor, Lucas, hace referencia a los de Berea.  ¿Quienes fueron y de dónde?  Berea, que ahora se llama Veria, era una ciudad griega situada aproximadamente a 73 km de Tesalónica. Desde el relato bíblico, sabemos que Berea era una ciudad tanto de judíos como gentiles, porque había una sinagoga judía.  ¿A qué Escrituras escudriñaban cada día para ver si estas cosas eran así?  Claro las únicas que existían en ese día, el Antiguo Testamento.  Pero un momento.  La mayoría fueron griegos.  ¿Cómo pues leían el AT?  ¿Qué no estaba escrita en el hebreo?  No. No fue en el hebreo. El AT que se usaba en la Iglesia, y la que usaba el Apóstol Pablo no fue de idioma hebreo, sino la Biblia griega, comúnmente llamada Biblia Septuaginta o Biblia de los Setenta (Μετάφραση των Εβδομήκοντα), y generalmente abreviada simplemente LXX.  Esta fue la versión que usaba la Iglesia y la que el NT cita cada vez cuando cita versos del AT.  Se tiene que recordar que el griego fue el idioma  universal de esos tiempos. Además los judíos de Israel no hablaban solamente hebreo sino también el arameo, incluso Jesucristo.  Los libros del NT fueron escritos en el griego común y los gentiles conversos a la religión judía (Mat. 23:15) utilizaban la Septuaginta, la Biblia completa de aquel entonces.

Así que cuando el NT hace citas bíblicas del AT, no se refiere al AT en su idioma original, el hebreo, sino a la traducción griega, la traducción que se usaba comúnmente y en todas las sinagogas y después en las Iglesias.  Por eso muchas citas en el NT del AT no son totalmente exactas, porque no son citas del hebreo sino del AT en griego, la Septuaginta.  Por ejemplo Hechos 2:25-28 comparado con Salmo 16:8-11.

La influencia de la traducción Septuaginta persiste hasta hoy en día.  Los primeros cinco libros del AT llamado los libros de Moisés, estos títulos de los libros NO son del hebreo sino de la Septuaginta.  En el hebreo original, los primeros cinco libros tenían como sus títulos la primera letra de la primera palabra del libro.  Pero los traductores de la Septuaginta cambiaron los títulos totalmente y en vez de usar la primera letra de la primera palabra de cada libro como el titulo, nombraron cada libro según su tema.  Así que:

Génesis es del griego.  En hebreo es Bereishit.

Éxodo es del griego. En hebreo es Shemot.

Levítico es del griego.  En hebreo es Vayikra

Números es del griego.  En hebreo es Bamidbar

Deuteronomio es del griego.  En hebreo es Devarim

Los libros históricos no fueron divididos como 1 Samuel, 2 Samuel, 1 Reyes, 2 Reyes, 1 Crónicas, 2 Crónicas, sino combinados.  Los de Samuel fue simplemente Shemuel.  Los de los Reyes Melakhim y los de Crónicas Divrei Hayamim.
Los libros poéticas o los de sabiduría, como los judíos llamaban esta sección:

Los Salmos fueron Tehillim

Los Proverbios fue Míshlê Shlomoh.

Eclesiastés, del griego ekklesia (Iglesia) fue Qoheleth

El Cantar de los Cantares fue Shir Hashirim

Hay más ejemplos, muchos más, pero creo ya tienen la idea, ¿no?

Así que el AT que usamos hoy en día es una mezcla del hebreo, arameo y del griego y no una pura traducción del hebreo y arameo.  Es muy importante saber esto por varias razones.  Y ahora voy a mostrar una de estas razones.

En el debate moderno (porque antes no fue controversia) sobre la salmodia exclusiva, muchos apelan a Efesios y Colosenses para defender su uso de himnos y cánticos compuestos por hombres sin la inspiración del Espíritu Santo.  ¿Pero realmente encuentran refugio y defensa para su práctica en estos versos?

Miremos los versos en español y luego en el griego.

«… hablando entre vosotros con salmos, con himnos y cánticos espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones…»  Efesios 5:19.

«…λαλοῦντες ἑαυτοῖς [ἐν] ψαλμοῖς καὶ ὕμνοις καὶ ᾠδαῖς πνευματικαῖς, ᾄδοντες καὶ ψάλλοντες τῇ καρδίᾳ ὑμῶν τῷ κυρίῳ…»  Efesios 5:19 en el idioma original del griego.

« La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales»  Colosenses 3:16.

« ὁ λόγος τοῦ Χριστοῦ ἐνοικείτω ἐν ὑμῖν πλουσίως, ἐν πάσῃ σοφίᾳ διδάσκοντες καὶ νουθετοῦντες ἑαυτοὺς ψαλμοῖς, ὕμνοις, ᾠδαῖς πνευματικαῖς ἐν [τῇ] χάριτι ᾄδοντες ἐν ταῖς καρδίαις ὑμῶν τῷ θεῷ:»  Colosenses 3:16 en el idioma original del griego.

He subrayado las palabras griegas para salmos (ψαλμοῖς), himnos (ὕμνοις) y cánticos (ᾠδαῖς ) espirituales (πνευματικαῖς).

Como dije antes, el libro que conocemos como el libro de los Salmos no es el titulo original del hebreo, sino del griego.  En griego se llama: ΨΑΛΜΟΙ

Cuando Pablo dice que cantemos con salmos, himnos y cánticos él se esta refiriendo a y solamente a los 150 Salmos.  Estas palabras se encuentran en los títulos de algunos Salmos y su audiencia lo sabía porque como he explicado y mostrado usaban el AT griego.  Como voy a mostrar abajo el libro de los Salmos en hebreo se llama «alabanzas» o «himnos», palabras intercambiables.  Sea el judío o el griego/gentil ellos sabían sin duda que al libro de los Salmos es que se refiere Pablo. La idea moderna, es eso, moderna y nueva que himnos significa «cánticos escritos por el hombre sin la inspiración divina del Espíritu Santo para ser ofrecido en el culto».   Para nada se sabía ésta definición en la Iglesia del NT y en los tiempos de los Apóstoles tal definición.  Ni indicación, ni un rasgo de tal.  Claro que ellos sabían que los paganos escribían himnos a sus dioses, pero que la Iglesia lo hiciera, era extraño ya que Dios había dado Su propio himnario. Ahora voy a mostrarles la prueba que «salmos, himnos y cánticos» se refiere solamente y únicamente al Salterio.

Pergamino del hebreo y el griego

Pergamino del hebreo y el griego

 

Ahora miren el Salmo 81:1, el titulo del Salmo en español y luego en el griego:

Salmo de Asaph.

 

En el griego:

Ψαλμὸς τῷ ᾿Ασάφ.

Miren que es el mismo en el griego del AT como en el griego del NT.

Ahora miren el titulo del Salmo 61:1.
Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ὕμνοις τῷ Δαυιδ

Miren que en el griego la palabra ὕμνοις  es la misma que aparece en Efesios y Colosenses.  En el griego se lee como «himno de David: ὕμνοις τῷ Δαυιδ » pero en español ha sido traducido como «salmo de David». ¿Por qué el cambio?  ¿Puede ser que himno y salmo son intercambiables y son sinónimos?

La palabra alabanza en el griego es ὕμνον, la misma palabra traducida como himno en el NT.  Así que himno y alabanza son las mismas palabras en el griego, ὕμνον. Cuando miramos alabanza en el AT es igualito a himnos.

Ahora el titulo de Salmo 4:1 en español:

Al Músico principal: sobre Neginoth: Salmo de David

En el griego:

εἰς τὸ τέλος ἐν ψαλμοῖς ᾠδὴ τῷ Δαυιδ

Noten la palabra ᾠδὴ es la misma palabra (declinada porque así cambian el tenso en el griego-en español conjugamos las palabras ¿no?) que se ve en Efesios y Colosenses: ᾠδαῖς.   Pero tanto importante es notar que en español NO se ha traducido ᾠδὴ, cual significa «cántico», en español se traduce como «salmo» y no «cántico»; se ignora como vimos con himno en el Salmo 61:1.  En el griego miran la palabra ψαλμοῖς, ya deberían conocer la palabra y es traducida al español correctamente: Salmo.  El griego literalmente dice traducido al español: «un cántico el salmo de David».

Ahora miren que los títulos de estos Salmos en el griego son referidos como «salmo», como «himno» y como «cántico».  Muy importante notar esto.  Cuando Pablo nos dice que cantemos con salmos e himnos y cánticos espirituales él esta haciendo una referencia DIRECTA al Salterio. Recuerden que los que recibieron estas cartas fueron gentiles, griego hablantes y ellos bien hubieran entendido que Pablo se refiere a los 150 Salmos y NO a otro himnario desconocido.  La prueba ya se los he mostrado.  Usaban la Septuaginta, la versión griega del AT y miramos que los títulos de algunos salmos se describen como himnos, o como cánticos, o como salmos.  El cristiano de hoy no tiene ninguna razón o derecho por medio de la Palabra de Dios de interpretar las palabras «himnos» y «cánticos» como canciones compuestos por hombres sin inspiración del Espíritu Santo.  O sea con las definiciones en moda en nuestro idioma de hoy.  No hermanos, cuando uno lee la Biblia o cualquier libro se tiene que definir las palabras tal y como el autor los define.  En este caso el autor es el Espíritu Santo por medio del Apóstol Pablo.  ¿Nos atrevemos ir a Su contra y re-definir lo que Dios ya ha definido?  ¡Temeroso pensarlo!

La Septuaginta en español

La Septuaginta en español

¿Pero qué con el hebreo?  ¿Que significa el titulo original de éste libro de Salmos en el Hebreo que NO se usa en las Biblias de hoy?

En hebreo el titulo del libro que llamamos «Salmos» es  Tehillim, תְהִלִּים, la traducción literal sería «alabanzas» o «himnos».

Si miramos a Efesios 5  y Colosenses 3 y buscamos las palabras equivalentes del griego al hebreo serían: mizmorim מִזְמוֹר (salmos), tehillim תְהִלִּים (himnos) y shirim םיריש (cánticos).    Cuando buscamos en el idioma hebrea la palabra himnos, en el Salterio se encuentra himnos como títulos. También cánticos. Los mismos títulos.  Así que no puede ver ninguna duda que cuando Pablo dice que cantemos «salmos, himnos, y cánticos» se refiere directamente al Salterio y no a otro himnario.

Cuando dice en Mateo 26:30 y Marcos 14:26 que Cristo y sus discípulos habían cantado un himno, otra vez se refiere al Salterio.  Durante la pascua eso es lo que cantaban, los Salmos.  Específicamente la parte del Salterio conocido como el «Hillel» o sea los Salmos 113-118.  Hasta algunas iglesias de hoy, durante la Santa Cena cantan Salmos de esa sección.

Ahora reconozco que esto será nuevo para muchos.  Sin embargo no ha sido nada nuevo para la Iglesia Protestante, en particular la rama conocida como «reformada» o «calvinista».  Los teólogos y pastores de los primeros 400 años fueron unánimes que en Efesios 5 y Colosenses 3 Pablo habla del Salterio.  Y esto NO solamente los presbiterianos.  También los bautistas, los independientes y los congregacionalistas enseñaron lo mismo.  Aquí les paso unos ejemplos de entre una multitud.

John Cotton (1584-1652), un pastor y teólogo congregacionalista en Nueva Inglaterra:
«En ambos lugares, Efe. 5:19 y Col 3:16, en cuanto el apóstol nos exhorta a cantar, así nos instruye sobre que materia consiste nuestro cantar, a saber los Salmos, himnos, y cánticos espirituales.  Ahora estos son los mismos títulos de los canciones de David, tal y como fueron dados a nosotros por el mismo Espíritu Santo: algunos son llamados Mizmorim, o sea los Salmos; algunos Tehillim eso es himnos; algunos Shirim, eso es cánticos, cánticos espirituales.  ¿Qué razón se puede dar sobre por qué el Apóstol nos dirige en nuestro cantar a los mismos títulos de los Salmos de David, si no fuera su intención que nosotros deberíamos cantarlas?…La palabras de David y de Asaph, como si fueran las palabras de Cristo en la boca de David y de Asaph; así también fueron las palabras de Cristo en las bocas de los hijos de Coré, o cualquier otros cantantes en el Templo.»

Thomas Manton (1620-1677), puritano presbiteriano inglés y teólogo en la asamblea de Westminster comentando sobre Efesios 5:19 dice:

«Que el erudito observe, que estos son los títulos mismos de los Salmos de David, mizmorim, tehillim, y Shirim, cual la Septuaginta traduce como psalmoi, humnoi, y odai o sea ‘salmos, himnos y cánticos’, y aparece que nos recomienda el libro de los Salmos de David.»

John Flavel (1628-1691), puritano presbiteriano inglés y teólogo popular:

«Tu anabautista…se encuentran en un negligencia pecaminosa  en negar una ordenanza evangélico dulce y celestial, hablo del cantar los salmos, por la cual tienes ambos precepto y precedente en el evangelio, Col 3:16, Santiago 5:13, 1 Cor. 14:26.»

Dr. John Gill (1697-1771), bautista inglés, comentando sobre Efesios 5:19:

«Por los salmos se entiende los Salmos de David, y otros que forman el libro que va por ese nombre; y por himnos debemos entender, no tales que son compuestos por hombres buenos, sin la inspiración del Espíritu Santo; tanto como son puestos entre las palabras salmos y cánticos espirituales, son obras escritas por hombres bajo la inspiración del Espíritu Santo…pero estos son solamente otro nombre para el libro de los Salmos, cuyo título también se puede decir es el libro de Himnos…y por cánticos espirituales se entiende también como los Salmos de David, Asaph, etc., y los títulos de muchos de estos son ‘cánticos’…Estas tres palabras son traducidas del Mizmorim, Tehillim, y Shirim…los varios títulos de los Salmos de David…»  Énfasis mía.

Hermanos no queda duda y no hay ninguna escusa bíblica para negar el cantar los Salmos exclusivamente.  Tenemos el precepto apostólico, Jesucristo mismo lo hizo, y Dios lo manda en Su propio himnario.  No hay ninguna justificación bíblica para escribir nuestros propios himnos para utilizarlos en el culto hacia Dios y si no hay tal ejemplo, mandato o precepto, es prohibido hacerlo.  Cuando lo hacemos estamos declarando que el Salterio, o sea LA PALABRA DE DIOS, no es suficiente y no cumple lo que queremos. Hermanos, ¿a qué conclusión puedes llegar si ésta es la motivación para componer nuestros propios himnos para ofrécelos a Dios?  Creo que queda claro.

Hermanos reconozco que es muy duro dejar himnos queridos y que estimamos buenas.  Yo mismo simpatizo con eso ya que yo cantaba himnos una vez.  Pero Dios nos pide que seamos obedientes hacia Él y eso es nuestro fin, ¿no?  Les pido que oren mucho sobre esto porque realizo que es duro.  Invito sus comentarios y preguntas.

Soli Deo Gloria por medio de Sola Scriptura

Para más información sobre la Septuaginta miré este artículo breve sobre la historia de la Septuaginta:

http://www.allabouttruth.org/spanish/septuaginta.htm

Un articulo del teólogo y misionero presbiteriano de Escocia Robert Murray McCheyne.

http://puritanos-en-argentina.webnode.com.ar/news/yo-amo-el-dia-del-senor-mccheyne-/

La Biblia, la Confesión, cantos e instrumentos

salterio

La Confesión de Fe de Westminster en el capitulo 21 párrafo 5 dice entre otras cosas lo siguiente sobre que tipo de cánticos se debe utilizar y en qué manera:

«… el cantar salmos con gracia en el corazón…»

Aquí se ve claramente lo que los reformadores teólogos declaran sobre qué tipo de canción se debe utilizar en el culto: los Salmos.  No dicen «salmos e himnos» cosa que bien fácil se les hubiera sido para declarar si los himnos de hombres fuera aceptables. Pero no, como se ve en sus escritos personales, fue los Salmos que se cantaban en el culto a la exclusión de himnos. La última publicación oficial de Westminster fue el Salterio metrificado para ser usado en el culto en 1650.  No se encuentra ni un solo himno de hombre, solamente los 150 Salmos. Debemos reformar nuestros cultos de nuevo y hacer solamente lo que la Palabra de Dios manda, nada más y nada menos. Y si uno se adhiere a la Confesión de Fe de Westminster debería con más razón rechazar los himnos de hombres y cantar los Salmos exclusivamente.

Para más información lea aquí:

https://presbiterianoreformado.wordpress.com/2013/02/09/la-salmodia-segun-el-primer-comentario-sobre-la-cfw/

Para obtener un Salterio para cantar se puede aquí:

http://www.farodegracia.org/product.aspx?id=2518

Ahora, ¿con qué manera se debe cantar? Dice la Confesión «…con gracia en el corazón…».  No dice con instrumentos musicales.  Otra vez bien fácil hubiera sido escribir «…con instrumentos musicales…», pero no lo hicieron.  ¿Por qué?  Porque ellos enseñaron en sus libros y predicaciones que los instrumentos musicales fue válido bajo el Antiguo Testamento siendo parte de la ley ceremonial.  Pero cuando inició el Nuevo Testamento y la ley ceremonial fue abrogada, también fueron expulsados los instrumentos musicales.  Además es necesario notar que en las sinagogas nunca se usaron los instrumentos, se cantaba los Salmos A Capella.  Los judíos bajo el AT bien entendieron que los instrumentos solamente se usaban en el Templo.  Con la destrucción del Templo en 70 A.D., los judíos jamás usaron los instrumentos en el culto.  Los reformadores entendieron esto y durante la primera reforma comenzaron a sacudir la Iglesia de esta reliquia de la ley ceremonial ya abrogada.

Para más información histórica lea aquí:

https://presbiterianoreformado.wordpress.com/2013/03/22/instrumentos-musicales-en-el-culto/

Las palabras de Calvino sobre lo mismo:

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/calvinoinstrumentos.php

¡Regreso al lema reformada: Sola Escritura…y que sea aplicada en el culto de Dios!

Defendiendo la Iglesia de Cristo es la obligación del magistrado civil

Knox y Maria

Juan Knox predicando el evangelio a María, reina de Escocia

Introducción:
La Confesión de Fe de 1556 de la congregación inglés en Ginebra fue escrita probablemente por John Knox y/o Guillermo Whittingham. Aparece en la Biblia de Ginebra y en la Forma de Oraciones de Ginebra o sea el Libro del Orden Eclesiástica. Es una extensión del Credo Apóstolico, pero esta confesión, como casi cada credo reformado, también tiene algo para decir muy expresamente sobre el magistrado civil.

Bajo el tema de «la santa iglesia católica» dice:

«…Y además de esta censura eclesiástica, reconozco de pertenecer a esta iglesia un magistrado político, [d] quien ministra a cada hombre justicia, defendiendo el bien y castigando el mal; a quien debemos dar el honor y la obediencia en todas las cosas, que no sea al contra de la palabra de Dios. [e] Y como Moisés, Ezequías, Josías y los jefes piadosos purgaron la iglesia de Dios de superstición e idolatría, [f] por lo tanto la defensa de la iglesia de Cristo se pertenece a los magistrados cristianos, contra todos los idólatras y herejes, como Papistas, Anabaptistas, con semejantes miembros del Anticristo, para arrancar toda la doctrina de diablos y hombres, [g]…»

d. Rom. 13:1-7; Tito 3:1; 1 Ped. 2:13-14
e. Hechos 5:29
f. Ex. 32:26-28; 2 Reyes 18:4; 23:1ff.; 2 Crón. 29; 35:1ff.
g. 2 Tim. 4:2-4; Col. 2:8, 16-23; Mateo 15:1-9; Isa. 29:13; Heb. 9:12,14, 25-26,28; 10:10, 12, 14; Hech. 10:15; 1 Juan 2:22; Rom. 7:6; Gal. 5:1; Col. 2:8; Rom. 14:1ff.; 1 Tim. 4:1-8; Mateo. 19:10-12; 1 Cor. 7:2, 9; 1 Cor. 10:25; 2 Cor. 6:16; Lucas 17:23; Rom. 3:19-20; 1 Cor. 3:11; Gal. 4:9-10

Traducido por:

Edgar Ibarra

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La justicia de Cristo

La salvación que la elección de la gracia incluye en ambas perspectivas de la necesidad de la expiación, es una salvación del pecado y para la santidad y la comunión con Dios. Pero si queremos pensar en la salvación así concebida en términos que sean compatibles con la santidad y la justicia de Dios, esta salvación debe abarcar no simplemente el perdón de los pecados, sino también la justificación. Y debe ser una justificación que tenga en cuenta nuestra situación de condenados y culpables. Esta clase de justificación implica la necesidad de una justicia que sea adecuada a nuestra situación. Ciertamente, la gracia predomina, pero una gracia que predomina sin justicia no sólo no es real, es inconcebible. Ahora bien, ¿qué justicia es equivalente a la justificación de los pecadores? La única justicia concebible que puede satisfacer los requisitos de nuestra situación como pecadores y que puede cumplir las exigencias de una justificación plena e irrevocable, es la justicia de Cristo. Esto implica su obediencia, y por ello su encarnación, muerte y resurrección. En resumidas palabras, la necesidad de la expiación es inherente en la justificación y esencial para ella. Una salvación del pecado separada de la justificación es algo imposible, y la justificación de los pecadores sin la justicia divina del Redentor es impensable. Es difícil escapar de lo pertinente de las palabras de Pablo: «Si se hubiera promulgado una ley capaz de dar vida, entonces sí que la justicia se basaría en la ley» (Gá. 3:21). Lo que Pablo insiste es que si la justificación hubiese podido ser lograda por cualquier otro método que el de la fe en Cristo, entonces se hubiera hecho por aquel método.

-Tomado del libro por John Murray titulado La redención: consumada y aplicada, p.17-18.   Se puede comprar el libro completo aquí: http://www.farodegracia.org/product.aspx?id=1480

La santificación del sábado o día de reposo

cristiano, un catecismo

william-gouge

por William Gouge

Puritano inglés y delegado a la asamblea de Westminster

1.   Pregunta.   ¿Es el sábado moral o ceremonial?

Respuesta.  Moral.

Eso es contado moral, que (como regla de vida) atada todas personas, en todos lugares para siempre.

2.   P. ¿Por qué es moral?

R 1. Fue santificado bajo la inocencia de Adán Gén. 2:2, 3.  Adán en su estado inocente fue una persona pública y tuvo en sus lomos toda la humanidad: y esto sin distinción de judío y gentil.  Así que eso que le fue encargado cae sobre todos en cualquier era que viene de Adán.

R 2.  Es uno de los diez preceptos de la ley moral, Éx. 20:8.  No es un apéndice a otro precepto, sino un precepto de si mismo.  Si ha sido abrogado, o hecho ceremonial, hay sino nueve preceptos de la ley moral: en contra de esos pasajes expresos de las Escrituras: Éxodo 34:28 y Deut. 4:13 y 10:4.

3.   P.  ¿De cuantas horas consiste el día de reposo?

R.  Veinticuatro, Gén 2:3.

¿Qué nos dice la Palabra de Dios sobre el uso de instrumentos musicales en el culto público de Dios bajo el N.T.? ¿Cuál fue la opinión de los reformadores? ¿La práctica de los presbiterianos de los siglos 16-19?

Les invito a leer este excelente tratado que introduce el tema. Le doy gracias al Señor por el apoyo del Rev. Caesar Arevalo por la colaboración de la traducción.

http://www.presbiterianoreformado.org/doctrina/Instrumentosmusicales.php

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